Julio Alberto Tejerina es una figura fundamental de la vida deportiva, institucional y social del CRAI, desde sus orígenes. Ha pasado por todos sus estamentos. Fue jugador y se retiró pasados los 40 años. Entrenó divisiones infantiles, juveniles y al plantel superior. Fue presidente en los períodos 2005-2006. Desde cada lugar, siempre estuvo y ayudó a consolidar los ideales de compromiso, respeto y amistad que nutren el CRAI.
CRAI y un merecido reconocimiento al doctor Julio Alberto Tejerina
Este fin de semana en el predio de la autopista, CRAI realizará la quinta edición del tradicional encuentro de infantiles. Un recuerdo a su legado Gitano
Por Ovación
Fue presidente de la Unión Santafesina de Rugby entre 1990 y 1995, y vocal de la Unión Argentina de Rugby desde 1995 a 2001. Siempre presente en la vida del club, hoy siguen sus pasos su hijo Julio, como presidente de la institución, pero más allá de eso, es un nombre y apellido que ha formado parte de estos casi 52 años de vida del CRAI. A continuación vamos a publicar una nota que ha hecho ya hace un tiempo el doctor Mateo Busaniche, ex jugador, entrenador y dirigente de la entidad de la autopista, que deja bien en claro que y quien ha sido Julio Alberto Tejerina para el CRAI y el rugby santafesino.
EL CORAZÓN DEL CRAI Y SU LEGADO EN EL RUGBY
“Cuando en 1981 Julio Tejerina nos invitó a mi hermano Santiago y a mí a jugar al rugby en el CRAI, nos pasaba a buscar, nos llevaba en su auto a todo un equipo entero, nos hacía el tercer tiempo y nos enseñaba los primeros rudimentos de este deporte, yo, con mis diez años, creía que “Julio era el CRAI”.
Quienes tuvimos la suerte de formar parte de esas primeras divisiones infantiles, crecimos en el CRAI contando siempre con la presencia de Julio a nuestro lado, como hincha, como entrenador atándonos una soga a la cintura para aprender a correr todos juntos, como dirigente del club o de la Unión Santafesina, acompañándonos a Paraná o Nueva Zelanda, transmitiendo siempre una pasión inigualable por el rugby sin la cual es imposible disfrutarlo; enseñando con su ejemplo los principios que hacen a la esencia de este deporte y la especial manera con que lo sentimos y vivimos en el CRAI.
Todos en el CRAI tenemos algo de lo que Julio nos transmitió, algunos ganaron campeonatos, otros se fueron de gira, muchos tuvieron el orgullo de ponerse la camiseta para jugar en la primera del club, otros disfrutaron jugando en las inferiores, pero todos recibimos de una manera u otra el legado de Julio de lo que significa ser del CRAI, ser GITANO.
Los que jugamos alguna vez al rugby sabemos que la mejor manera de reconocer el esfuerzo es que te pongan en el equipo en el próximo partido, que es una forma de decirle a uno que hizo las cosas bien y que se lo merece; por eso me parece que está bueno que, poniéndole su nombre a un torneo o dándole un abrazo, todos lo que formamos el CRAI podamos decirle a Julio, a “nube blanca”, todo lo que lo queremos, lo respetamos y le agradecemos. -
Después de muchos años, muchos partidos, alegrías y tristezas, y aunque tal vez no de manera exclusiva, para mi “JULIO ES EL CRAI”.”
Esto lo escribí en el 2008, hoy sabemos que Julio ya no es aquel, aunque sigue siendo tan necesario como siempre. El CRAI a veces duele, y otras sigue siendo el lugar que a muchos nos legó Julio; GRACIAS por tanto, gracias por todo.
Firmado: Mateo Busaniche.













