La escuela técnica particular incorporada Nº 2.028 “San Lorenzo”, ubicada en calle Entre Ríos 3936, es un establecimiento que ofrece capacitación en oficios a personas de todas las edades y, además, brinda espacios de apoyo para quienes desean completar el nivel primario o secundario. Este año, la institución celebra su 50º aniversario y lo hace renovando su compromiso con los ideales que generaron su creación cuando el barrio San Lorenzo apenas empezaba a formarse.
Escuela San Lorenzo: 50 años creando oportunidades
Ya desde el año pasado, la comunidad escolar se está preparando para esa importante fecha. Es que alcanzar los 50 años de trabajo ininterrumpido es, sin dudas, un logro que no debe pasar desapercibido para nadie y, mucho menos, para los habitantes de San Lorenzo que tienen un estrecho vínculo con una institución que ha sabido cumplir un rol más amplio que el de la enseñanza.
“El 16 de marzo dimos inicio a un año de celebración. Este 2015 será escenario de muchos festejos, los centrales serán en agosto, fecha del santo patrono. De todas maneras, ya hemos vivido algunos junto a nuestros benefactores, docentes en ejercicio y jubilados. Además se vendrán otros con los alumnos actuales, con los exalumnos y más que serán sorpresa y novedad”, explicó a Diario UNO la directora del establecimiento, Hilda Cardozo.
En las próximas semanas terminará de definirse cada uno de los eventos que colmarán la agenda de quienes están o estuvieron vinculados a la escuela y de todos los vecinos en general.
Crecer junto al barrio
A mediados de la década del 50, y con el dragado del río Salado efectuado con objeto de construir el Terraplén Irigoyen, se rellenó la zona de cavas en el sur de la ciudad capital. Ese es, según marcaron desde la escuela, el surgimiento de un caserío sin nombre. “Coincidentemente en esas fechas son nombrados los sacerdotes Atilio Rufino Espinosa y Edelmiro Luis Gasparotto como párrocos de San Antonio de Padua y de Nuestra Señora de la Merced, respectivamente”, recordó Cardozo.
Y continuó: “Espinosa, contagiado del espíritu eclesial de la época, lleno de preocupación por los pobres, decide tomar a su cargo la evangelización de ese barrio incipiente junto con el padre Gasparotto. Ambos buscan alguna institución o figura querida por el barrio y hallan un club de fútbol, el Club San Lorenzo, así es que deciden buscar la imagen del Santo homónimo y la encuentran en la capilla del colegio Nuestra Señora de Adoratrices, es una imagen en madera traída desde España y que le es donada al Padre Espinosa”.
Según marcan los registros y relatos de aquella época, los sacerdotes crearon una capilla en un rancho sobre un pequeño terreno cedido por la familia Pallero y solicitaron a la Municipalidad que denomine San Lorenzo al entonces naciente barrio. Allí instalan un taller de zapatería. Pero ese era solo el inicio.
El 16 de marzo de 1965, el director del entonces Consejo General de Educación Privada de la Provincia, Omar Jazmín, autoriza la creación de la Escuela Técnica Particular San Lorenzo. Susana Mesa fue la primera directora y estaba acompañada por una portera y dos maestras de costura. Ese primer año hubo 25 alumnas mujeres.
Cabe mencionar que las primeras docentes comenzaron a trabajar gratuitamente y lo hicieron así por tres años hasta que, en 1968, la institución fue incorporada a la enseñanza oficial.
“Mucho creció la escuela en estos 50 años. En 1965, siendo (Carlos) Sylvestre Begnis gobernador, se creó el centro de salud en su dominio y se extendió la escuela sobre terrenos donados”, señaló Cardozo y destacó que cada paso dado ha sido impulsado, en gran medida, por la comunidad, que no ha dudado en sumarse a las ventas de pasteles, empanadas y fideos pensadas para recaudar fondos.
La escuela sufrió mucho la época de la Dictadura con el cierre forzado de distintos talleres. Pero también hubo alegrías. Luego, en 2003, el edificio quedó cubierto por 3,20 metros de agua y, durante dos años, la institución debió funcionar en espacios cedidos por otras escuelas. Pero siempre pudo reponerse a cada problema con el trabajo solidario de la comunidad.
“La institución vio, a través de sus años, a los vecinos construir con sus manos parte de su edificio y el de la capilla. Además se sumaron muchos benefactores; y sus talleres, oficios y especialidades se multiplicaron con los años haciéndose más acordes a las épocas vividas”, reconoció la directora.
Junto a la población vulnerable
El ideario de la escuela, en el marco de este importante aniversario, dice que la institución fue creada para “la población más vulnerable, jóvenes víctimas de la prostitución o el alcohol o las drogas, quienes trabajan en casas de familia, aquellas personas para quienes el ocio es un fantasma que los arroja al mal vivir”. Por eso, hoy la escuela sigue recibiendo a cada persona que necesita un espacio en el cual pensar y elegir un futuro mejor.
“Nunca hemos abandonado la misión fundacional de origen y siempre el fin es brindar una formación integral, educando a la persona en todas sus dimensiones, como un ser que es unidad bio-psico-social-espiritual; y siempre desde el trabajo, para esta institución pueda brindar una salida laboral inmediata”, resaltó la educadora.
En la actualidad se ofrecen cursos de herrería, electricidad, carpintería, manualidades, computación con sus cursos de operador en distintos programas, cocina para comedores y pintura artística en distintos soportes.
Además se sumaron nuevos cursos de ayudante de cocina y de cerámica, que cuentan con instalaciones especialmente preparadas para brindar las mejores condiciones de aprendizaje. Por último, entre las propuestas de perfeccionamiento se encuentran nuevas técnicas de peluquería, belleza del cabello, de la piel, de manos y pies y de maquillaje. Los interesados en conocer más sobre las propuestas o sobre las celebraciones se pueden dirigir al establecimiento.
















