Santa Fe

Ferias Americanas: una alternativa comercial que suma gente

El fenómeno crece en la ciudad. Un bar, un espacio público, una casa de familia se convirtieron en los puntos de referencia para buscar productos que ofrece el mercado, pero a precios mucho más bajos.

Domingo 21 de Diciembre de 2014

El fenómeno de las denominadas Ferias Americanas está creciendo en la ciudad, al igual que en el resto del país. Un bar, un espacio público o la propia casa son los lugares de encuentro para llevar adelante un emprendimiento que, para muchos, es una salida laborar o una fuente de ingreso familiar y para otro una buena opción para conseguir distintos productos a precios mucho más bajos de los que ofrece el mercado convencional.

Ropa, accesorios, zapatos, zapatillas y hasta objetos vintage o antiguos tienen su lugar en cada una de las convocatorias que se realizan cada fin de semana, cada mes o todos los días en los diferentes barrios de la ciudad.

“Yo comencé hace cuatro años a realizar este tipo de movidas en la ciudad”, aseguró al UNO Milagros, responsable de la Feria Chic que se desarrolla una vez al mes en una casona, en la zona de la Recoleta santafesina.

Milagros, quien además es fotógrafa, aseguró que la idea la trajo desde la ciudad de Buenos Aires, en donde vivió mientras realizó sus estudios universitarios. “Me pareció que era una buena idea poder brindarle el servicio a los santafesinos así que empecé con la ropa que sobraba en el placard, esa que uno deja de usar o nunca usó y no sabe qué hacer. Junté lo que tenía, la convencí a mis hermanas y a mi mamá y arrancó la feria”.

En un primer momento fue en un bar pero hoy en día lo hace mensualmente en una vivienda, donde además de ofrecer ropa, calzado y accesorios se puede pasar un muy buen rato escuchando música y picando algo.

Un ingreso familiar

Nanci también organiza desde hace unos meses una feria, pero en su casa y que lleva por nombre Feria Americana Outlet. “Me quedé sin trabajo y para poder seguir paliándola todos los días se me ocurrió comenzar con esto. Principalmente porque siempre trabajé en un comercio y es lo más similar a lo que siempre me dediqué mientras busco una nueva salida laboral”, dijo.

Al igual que la mayoría de los emprendedores en el rubro, arrancó con todas aquellas cosas que están en casa o con los que sus amigas y conocidas le ofrecieron, siempre teniendo en cuenta la calidad de las prendas.

“Con el correr del tiempo y después de ofrecer lo que yo tenía, me llamó la atención la gran cantidad de gente que comenzó a llamar para venderme ropa. De todos los barrios y todas las edades. Se ve que como nosotros, vieron que podían dar aquello que no usan y tener una entrada de dinero”, afirmó Nanci.

Cómo se convoca y se trabaja

Las dos jóvenes coincidieron en que las redes sociales y principalmente Facebook se convirtió en el vehículo por el cual realizar la convocatoria y mostrar la mercadería, para que de esta manera las clientas o los que están interesados en alguna prenda u objeto en particular, puedan verla de antemano.

Nanci, a diferencia de Milagros, realiza el servicio a domicilio. “Lo hago porque muchas de las clientas o las chicas que se contactan conmigo, a veces, no pueden salir de su casa porque tienen chicos chiquitos, por ejemplo, y yo me acerco hasta allá”, afirmó.

Ver la prenda y saber elegirla, para ofrecer cosas de calidad, es una premisa muy importante. “Generalmente busco que todas las prendas, calzado o accesorios que me ofrezcan estén en buen estado, seleccionar marcas y si necesitan algún arreglo mínimo hacerlo”, dijo Nanci.

Milagros cuenta con un gran número de clientas que le acercan, casi todos los meses alguna prenda.  “Ellas me las acercan o yo las voy a ver así sé que lo que ofrezco después es algo de buena marca y calidad”.

Sin lugar a dudas, renovar el placard o buscar más opciones para salir o asistir a una fiesta sin gastar demasiado, son estas ferias los mejores lugares para encontrar lo que uno quiere. 

“Por ejemplo, para ver todo lo que se puede ahorrar acá, un tapado de primera marca y diseño que en un local comercial saldría $2.000, acá lo podés conseguir a $200”, dijo Milagros y Nanci agregó: “O vestirte para una fiesta con tan solo $500 sin dejar de estar a la moda”.

La importancia de las redes

Sin lugar a dudas hoy por hoy, las distintas redes sociales se convirtieron en el principal vehículo para comunicar diferentes eventos y este es un ejemplo. Ambas emprendedoras concuerdan en afirmar que Facebook, principalmente, es la vidriera a través de la cual las clientas pueden ver lo que ofrecen, preguntar, sacarse las dudas y luego concretar la compra. 

“El boca a boca también ayuda y mucho. Por lo menos eso veo yo con el correr del tiempo y de los años. Cada convocatoria que hago es más grande, son más las chicas que pasan buscando algo u ofrecen sus prendas porque alguien les dijo que vino y les gustó”, afirmó Milagros.

Las ferias, que en sus orígenes estaban ligadas al lugar en donde la gente de escasos recursos elegía para buscar aquello que necesita frente a una situación económica complica, hoy es el espacio en el que la gente de distintos barrios, edades y gustos, se acerca para encontrar productos de calidad, buenos precios y que nunca pasan de moda.

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