En septiembre del año pasado, la mujer de Sabetta le escribió una carta a Francisco, dado que el cura de la Capilla de San Antonio de Padua, no la dejaba comulgar. El cura le había dicho que no podía participar del sacramento debido a que Sabetta se encontraba divorciado de una relación anterior.
"Francisco transmite una paz que te invade"
Sabetta relató que "ayer a las 13.50, recibo un llamado telefónico. Mi mujer estaba recostada porque no se sentía bien. Me piden hablar con ella, y cuando pregunto de parte de quién, me contestan: 'del padre Bergoglio'. Lo atendí como si fuera uno más de la familia. La paz que transmite es algo que te invade"
El hombre afirmó que "le avise a mi señora, ella se levantó corriendo y volvió envuelta en lagrimas. Francisco le pidió perdón por no haberle respondido antes. Le dijo que estaba libre de todo pecado y que podía comulgar tranquilamente, porque no había hecho nada malo y tenía su bendición. El Papa quería que ella se acercara a la Iglesia"
Sabetta explicó que "lo nuestro es una historia de vida. Estuvimos juntos de jóvenes, despues nos separamos. Yo me casé con otra mujer, después me divorcié y nos volvimos a reencontrar tras una enfermedad de mi papá. Ahora tenemos una hija"
Luego de llamado, Sabetta afirmó que "nos abrazamos y lloramos los tres juntos, con la nena. Todavía no caímos de lo que pasó. Esto es una bendición maravillosa"















