Un estudio científico realizado por investigadores del Conicet CCT Santa Fe y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) advierte que los incendios en humedales dejan impactos tóxicos que persisten aun después de que el fuego se apaga. El trabajo analiza qué ocurre cuando estos ambientes vuelven a inundarse y alerta sobre riesgos graves para anfibios, peces y otros organismos acuáticos.
Incendios en humedales: un estudio del Conicet en Santa Fe advierte sobre efectos tóxicos que persisten tras el fuego
El estudio fue llevado adelante por investigadores del Conicet CCT Santa Fe y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). El trabajo analiza qué pasa cuando estos ambientes vuelven a inundarse y alerta sobre riesgos.
Defensa Civil Santa Fe
La investigación, publicada en la revista internacional Journal of Environmental Science and Health, Part A, se titula “Ecotoxicity assessment of burned sediments from dry lagoons in amphibian larvae: hazards in post-fire wetland reflooded” se inscribe en un contexto marcado por incendios de gran magnitud en distintas regiones del país, con focos activos actualmente en la Patagonia y antecedentes recientes en el Litoral y el Delta del Paraná.
Investigadores santafesinos
La primera autora es Paola M. Peltzer (CONICET-UNL), referente de la primera línea de investigación con trabajo de campo sistemático sobre incendios en humedales del litoral argentino. Este nuevo estudio profundiza esa trayectoria y se diferencia de la mayoría de los análisis disponibles, que suelen basarse en imágenes satelitales o estimaciones indirectas del área quemada.
En este caso, el foco estuvo puesto en un proceso clave y poco visible: la toxicidad que generan los sedimentos quemados cuando lagunas y humedales se re-inundan tras lluvias o crecidas. Para ello, el equipo realizó muestreos directos en zonas afectadas por incendios recientes, incluso en áreas activas o recientemente quemadas y sin apoyo estatal específico para el manejo del fuego o el monitoreo posterior.
Efectos post incendios
Los ensayos experimentales demostraron que los sedimentos provenientes de humedales quemados de manera reiterada causan alta mortalidad, alteraciones fisiológicas y cambios severos de comportamiento en organismos acuáticos sensibles, como las larvas de anfibios utilizadas como bioindicadores.
Según advierten los investigadores, el riesgo no se limita a los anfibios. Los humedales del sistema Paraná son áreas clave para la reproducción y cría de peces, y las alteraciones fisicoquímicas detectadas tras los incendios —como el aumento abrupto de sales, iones y compuestos derivados de la combustión— representan una amenaza directa para huevos y larvas, dificultando la recuperación de las poblaciones.
Estos resultados cobran especial relevancia en un contexto de crisis ambiental en el río Paraná, donde la pesca se encuentra restringida en amplios sectores como medida de protección frente a la bajante prolongada, la degradación de los hábitats y los impactos acumulativos de actividades humanas, entre ellas los incendios.
El trabajo también pone en perspectiva la situación actual de la Patagonia, afectada por incendios forestales de gran escala que impactan sobre bosques, turberas, mallines y cursos de agua. En ese marco, el estudio remarca que los efectos del fuego no terminan con el cese de las llamas, sino que se extienden en el tiempo y deterioran la calidad ambiental de los sistemas acuáticos.
Finalmente, los autores señalan el desfinanciamiento estructural de las políticas de prevención y manejo del fuego en Argentina. “Este trabajo muestra que el fuego deja una huella tóxica que persiste cuando vuelve el agua. Sin políticas de manejo del fuego adecuadamente financiadas, los ecosistemas no tienen posibilidad real de recuperación”, advierten.















