El fallecimiento de un agente del Servicio Penitenciario Provincial, que perdió la vida luego de impactar contra un caballo suelto en la Autopista Rosario–Santa Fe, volvió a poner en agenda la peligrosidad de la presencia de animales en rutas y autopistas.
Animales sueltos y tragedia en la autopista: la Provincia dice que no puede alambrar 150 km y responsabiliza a los dueños
Tras la muerte de un agente penitenciario que chocó contra un caballo en la Autopista Rosario–Santa Fe, desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial señalaron la gravedad de este tipo de siniestros y pusieron el foco en la responsabilidad de los dueños de animales.
gentileza
Accidente fatal en la autopista Santa Fe-Rosario.
El hecho ocurrió a la altura de Sauce Viejo, cuando el vehículo que conducía la víctima chocó contra el animal que se encontraba sobre la calzada.
En ese marco, el secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Carlos Torres, expresó sus condolencias a la familia y advirtió que se trata de situaciones que generan una alta preocupación y que suelen repetirse en diferentes rutas de la provincia.
Problema difícil de prevenir
“Los caballos son especialmente peligrosos y nos preocupa que estos hechos se sigan repitiendo”, señaló. Torres explicó que se trata de un problema difícil de prevenir por la extensión de la autopista y la imposibilidad de contar con un control permanente.
“No se puede tener un alambrado en los 150 kilómetros de autopista”, sostuvo, y remarcó que en muchos casos, tras los siniestros, no aparecen los responsables de los animales. “Si el caballo no tiene una marca, nadie se va a hacer cargo de haberlo dejado suelto”, advirtió en declaraciones al programa "De 10", que se emite por "LT10".
El funcionario indicó además que es habitual detectar caballos pastando en la vera de la autopista, incluso atados, una práctica que consideró riesgosa. “Un descuido de cualquier productor, en cualquier punto del trazado, puede derivar en una tragedia como la que ocurrió”, afirmó.
Desde el punto de vista vial, Torres fue contundente al describir el impacto que puede generar un animal de gran porte a alta velocidad. “A 120 kilómetros por hora, si uno agarra un caballo de lleno, el animal se mete dentro del auto, rompe el parabrisas y provoca un daño gravísimo”, explicó, y remarcó que se trata de siniestros muy difíciles de prever para los conductores.
Protocolos
En cuanto a los protocolos, recordó que ante la presencia de animales sueltos se debe dar aviso a la policía, que luego debe intervenir para localizar al animal y tratar de identificar a su dueño. Sin embargo, reconoció que se trata de una tarea compleja, ya que requiere recursos, tiempo y coordinación, en un escenario donde la presencia de animales sueltos se repite en muchas rutas de la provincia.
Finalmente, Torres insistió en que la clave está en la responsabilidad de los propietarios y sostuvo que, cuando se logra identificar al dueño del animal, debería aplicarse una sanción rigurosa, dado el riesgo que implica para la vida de terceros.
También aclaró que, aun con controles y esfuerzos, ni la concesión de la autopista ni los organismos pueden garantizar la prevención total de este tipo de hechos en un trazado tan extenso.
El caso del penitenciario fallecido se encuentra bajo investigación, mientras continúa el reclamo por mayores medidas de prevención y controles para evitar que animales sueltos sigan siendo una amenaza mortal en las rutas santafesinas.















