La preocupación por el uso problemático de pantallas entre niños y adolescentes ya no es nueva. Pero en los últimos años, una nueva tendencia encendió señales de alerta: chicos de 11, 12 y 13 años que consumen contenidos financieros, prueban inversiones digitales, participan de apuestas deportivas o buscan “ganar dinero rápido” a través de plataformas online. Para Débora Blanca, psicóloga, psicoanalista y especialista en conductas adictivas, el fenómeno es tan reciente como inquietante.
Infancias en riesgo silencioso: "La amenaza para los chicos ya no está en la calle, sino en la pantalla"
La psicóloga y psicoanalista Débora Blanca advierte sobre el avance del juego online, las apuestas y las inversiones digitales entre preadolescentes. Señala la falta de regulación, la vulnerabilidad en los entornos digitales y subraya que “poner límites es un acto de amor”
En diálogo con Mañana UNO (UNO 106.3), describió un panorama que califica como “alarmante”. Según su experiencia clínica y educativa, cada vez más preadolescentes se ven arrastrados por la lógica del éxito inmediato, el riesgo y la recompensa instantánea. “Da miedo ver la preocupación de los chicos por ser millonarios de manera inmediata”, dijo. “Y lo más grave es que ese ideal suele terminar al revés: terminan con deudas de juego”.
Un sueño dictado por la época
Blanca sostiene que los chicos no están persiguiendo un deseo propio, sino “el sueño de la época, donde todo grita que se puede ganar dinero en horas”. Influencers, streamers, casas de apuestas y los llamados crypto bros alimentan la fantasía de independencia económica precoz, pero esa ilusión choca con la realidad emocional y cognitiva de un adolescente.
En su reciente charla TED, Te apuesto que volvemos a soñar, la psicóloga profundiza en esa contradicción: jóvenes que anhelan un futuro de riqueza instantánea pero que, al mismo tiempo, tienen enormes dificultades para planificar, proyectar y sostener su camino.
A este contexto se suma otro problema: la falta de sueño. “No están pudiendo dormir, quedan enganchados a las pantallas. Y si uno no duerme, no sueña”, explicó. Sin descanso, los chicos pierden una herramienta vital para imaginar, fantasear y construir identidad.
Inversiones digitales: cuando la información no es conocimiento
Consultada sobre si un niño de 12 o 13 años puede realmente “invertir en bolsa”, la especialista fue contundente: “Pueden hablar del tema porque están hiperexpuestos a información. Pero tener información no es lo mismo que saber”.
Blanca remarcó que se necesita un nivel de desarrollo cognitivo, emocional y vital que los preadolescentes aún no tienen. Y agregó: “Me preocupa que estén pensando en ganar plata a los 12 años. Deberían estar estudiando, jugando, cansándose, soñando con viajar, no con jubilarse a los 40”.
Un ecosistema sin control ni regulación
Uno de los aspectos que más inquieta a la psicóloga es la falta de regulación en Argentina respecto del acceso de menores al mundo digital. “Estamos muy atrasados en legislación”, advirtió. Mientras países como Australia o Dinamarca analizan prohibir redes sociales para menores de 15 años, en la Argentina basta con “apretar un botón que dice Soy mayor de 18” para acceder a apuestas, juegos para adultos o alcohol.
A esto se agrega la ausencia de una evaluación de calidad para videojuegos y plataformas, algo que Blanca considera indispensable.
“Así como se evalúa un alimento, debería evaluarse el contenido de un juego. Existen videojuegos hiperviolentos y sistemas de recompensa que predisponen a la adicción”, señaló.
Sobreprotegidos en la calle, desprotegidos en las pantallas
Una de las contradicciones que la especialista observa en la vida cotidiana es la distancia entre la protección física y la vulnerabilidad digital. “Hoy es más peligroso el mundo de las pantallas que la plaza”, sostuvo.
Mientras que en espacios públicos se extreman cuidados —pisos de goma, juegos blandos, estructuras sin riesgo—, en internet los chicos quedan expuestos a grooming, ciberbullying, apuestas, pornografía y violencia, sin ninguna alarma natural que los advierta.
El rol del deporte y las apuestas: un negocio en expansión
Blanca también cuestionó el avance de las casas de apuestas en el deporte profesional. “Es ilegal que una casa de apuestas sponsoree a un club argentino, y sin embargo sucede”, afirmó. “Hay intereses económicos enormes”.
Recordó que la Ley de Prevención de Ludopatía, que buscaba regular la publicidad de apuestas y su presencia en el deporte, “no se trató durante todo el año”. Para la especialista, se perdió “tiempo valioso frente a una problemática urgente”.
“Poner límites es amor”: qué pueden hacer las familias
Frente a este escenario, la psicóloga enfatiza que los límites son inevitables, necesarios y saludables. “Decir no va a caer mal. Pero poner límites es un acto de amor. Es cuidado”, subrayó. Sin embargo, destaca que los chicos aprenden más por coherencia que por discurso.
“Los padres pasan horas en el celular y luego piden a sus hijos que se desconecten. Ahí hay un cortocircuito”, explicó. “Para que un límite funcione, debe estar acompañado de actos coherentes”.
Para Blanca, el desafío no es prohibir el mundo digital sino entenderlo, acompañarlo y estar presentes.
“El mundo no lo hacen los extraterrestres: lo hacemos nosotros. Nos dormimos y dejamos que las pantallas invadan todo”, reflexionó. La psicóloga cerró con un llamado a la acción: “Es momento de despertar y empezar a cuidarnos. Y eso empieza por hablar, observar, preguntar y estar presentes”.
Una advertencia que, lejos del alarmismo, apunta al corazón de un fenómeno en pleno crecimiento: chicos preocupados por ganar dinero antes de tiempo, en un escenario que todavía carece de límites claros, regulación y acompañamiento adulto.














