El presidente de APYME (Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa), Mario Galizzi, dialogó con el programa Mañana UNO (UNO 106.3) a raíz del comunicado que la entidad difundió en las últimas horas bajo el título "asfixia productiva", en el que se advierte sobre el deterioro de la actividad manufacturera y comercial en el país.
La morosidad que atraviesan los hogares argentinos: "De cada diez familias que se sientan a comer, siete están endeudadas"
Lo afirmó el presidente de APYME, Mario Galizzi. Proyectó el cierre de 40 mil pequeñas y medianas empresas antes de fin de año y cuestionó el impacto del RIGI sobre la industria nacional
Consultado sobre la morosidad que atraviesan los hogares argentinos, Galizzi fue contundente: "de cada diez familias que se sientan a comer, siete están endeudadas". El dirigente precisó que existe una caída cercana al 13% en la actividad manufacturera y comercial, vinculada directamente a familias que no pueden afrontar el pago de tarjetas de crédito ni de deudas bancarias. A ese número se suma un 33% de endeudamiento global, asociado a créditos electrónicos y financieras.
Según explicó, el fenómeno no se limita a los hogares: también alcanza a las empresas pyme, que enfrentan tasas de interés usurarias y costos judiciales que en muchos casos superan el monto original de la deuda. Frente a ese escenario, Galizzi recomendó a los empresarios no comprometer su patrimonio para afrontar pasivos que consideró "impagables", y llamó a canalizar los reclamos por vía legal antes que perder bienes que "no van a recuperar".
El titular de APYME remarcó además que la ley establece un tope del 20% para los embargos salariales, un límite que —advirtió— muchos trabajadores desconocen al firmar códigos de descuento que terminan comprometiendo hasta el 80% o el 90% de su sueldo.
Un desplome que ya no distingue rubros
Para Galizzi, la situación económica actual "no es una caída, es un desplome de la venta", que ya no se limita a productos suntuarios o de indumentaria, sino que alcanza también a los alimentos. Sostuvo que un trabajador formal promedio, con una familia tipo, no puede garantizar las cuatro comidas diarias en su hogar, en un contexto en el que el salario perdió cerca de un 20% en dos años, mientras los precios de los alimentos se multiplicaron por cinco medidos en dólares.
Como indicador adicional de la crisis, señaló que de cada diez cheques que circulan en el mercado, dos o tres son rechazados por falta de fondos.
Proyecta el cierre de 40 mil pymes antes de fin de año
En ese marco, Galizzi ratificó los números centrales del comunicado de APYME: a la fecha ya cerraron casi 27.000 empresas en el país y se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo registrados. Su proyección para lo que resta del año es aún más severa: 40.000 pymes adicionales cerrarían sus puertas y se perderían otros 500.000 empleos formales.
El dirigente sostuvo que el modelo económico vigente "cierra con salarios muy bajos", en un esquema de estabilidad macroeconómica combinado con una economía a dos velocidades, donde crecen los sectores energéticos mientras se deprime el mercado interno de consumo.
Cuestionamientos al RIGI y al modelo extractivo
Sobre la reciente sanción de la Ley de Grandes Inversiones (RIGI), que entre sus fundamentos plantea ampliar la participación de empresas argentinas en proyectos de gran escala, Galizzi fue crítico: "lo vemos mal". Comparó el esquema con modelos extractivos como el de Nigeria y trazó un paralelismo con la experiencia de la explotación forestal en el norte santafesino, a la que calificó como un antecedente de extracción de recursos sin contrapartida para la región.
El impacto en Santa Fe
Galizzi puso especial énfasis en el efecto del modelo sobre la matriz productiva de Santa Fe, provincia que —remarcó— cuenta con un fuerte entramado industrial: metalmecánica en el sur, maquinaria agrícola, muebles en Esperanza y el segundo cordón lácteo más importante del mundo. En ese sentido, sostuvo que si la provincia supo ser el "corazón productivo" del país, hoy ese corazón "tiene por lo menos un par de bypass". Según sus datos, en los últimos seis meses cerraron más de 2.500 pymes en territorio santafesino.














