El gobierno nacional levantó la prohibición que regía para la venta de vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina en todo el país. A través de la Resolución 549/2026 publicada en el Boletín Oficial, el Ejecutivo habilitó la comercialización de esos productos bajo un esquema de control y trazabilidad estatal, poniendo fin al sistema restrictivo vigente desde 2011, cuando la Anmat prohibió la importación y venta de cigarrillos electrónicos.
Libre venta de vapeadores: desde Santa Fe rechazan la medida oficial y señalan que "hay chicos de 10 años que ya lo consumen"
La diputada y exministra de Salud de Santa Fe, Sonia Martorano, cuestionó la resolución del gobierno nacional y reclamó que la discusión ponga el foco en la prevención, no en la regulación del mercado
La medida generó una inmediata reacción crítica desde Santa Fe. La diputada provincial y exministra de Salud Sonia Martorano se pronunció en contra de la decisión y advirtió que la discusión está centrada en el mercado, pero deja afuera el aspecto más sensible: la prevención.
"Falta la pata más importante"
"Lo más preocupante es que se pasó de una prohibición de vapeadores a decir que por una regulación del mercado ahora se permite la comercialización, el registro y también que esos dispositivos van a tributar", expresó Martorano.
Y fue categórica: "A mí no me interesa que esos productos paguen tributos. Me interesa que no se utilicen. En esta discusión falta la pata más importante, la prevención. Los vapeadores, los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado, hoy se sabe fehacientemente que son muy dañinos para el aparato respiratorio, y es mucho peor en niños y adolescentes".
Daños graves e irreversibles
En declaraciones a LT8, la legisladora detalló los efectos sobre la salud que generan estos dispositivos: "Producen daños irreparables y adicción. Es una de las primeras puertas a las adicciones. Además, ese vapor calentado genera una bruma que llega hasta los bronqueolos terminales, va lastimando el epitelio en forma crónica e ingresa metales pesados al cuerpo: plomo, níquel y cadmio. Todo eso se está inhalando".
Martorano también desmintió uno de los argumentos más frecuentes a favor de los cigarrillos electrónicos: "No es cierto que el vapeo sea menos perjudicial que el tabaco convencional. Es tanto o más dañino por el efecto de los metales pesados. Va erosionando todo el aparato respiratorio. Hay lesiones pulmonares descriptas", subrayó.
La exministra recordó además el antecedente que encendió las alertas a nivel internacional: "Hubo una epidemia en Estados Unidos con personas con problemas pulmonares graves. No se sabía de dónde venían hasta que determinaron que era por el uso de vapeadores. Después se encontraron las mismas lesiones en chicos. Ahí activamos las alertas y comenzamos a investigar. Detectamos que en Rosario también los adolescentes los estaban usando, por desconocimiento de la gravedad".
El argumento oficial y sus fisuras
El gobierno nacional justificó la habilitación en que la prohibición no había funcionado: los dispositivos se vendían igual en el mercado informal, sin ningún tipo de control sanitario ni fiscal. La nueva normativa exige registro obligatorio, estándares de calidad y trazabilidad para fabricantes, importadores y comerciantes.
Sin embargo, ese razonamiento no convence a Martorano: "Ese argumento no me parece para nada bueno. Prohibir no sirvió porque no se fiscalizó. Si no se pudo realizar trazabilidad en medicamentos, ¿por qué se podría hacer con esto? Se podría saber cuántos productos hay en el mercado y cómo están conformados, pero no se trabaja en la prevención, en informar que esto no es inocuo, que el cuerpo sufre daños".
Chicos de 10 años que vapean
La diputada puso el foco especialmente en el impacto sobre la población más joven: "Lo más grave que estamos viendo es que tenemos grupos de chicos de 10 años que se reúnen a vapear. Entre los adolescentes ya está súper instalado. Y los más chicos lo hacen como un juego, porque incluso los aparatos tienen dibujitos. Los padres tienen que saber que esto no es inocuo. Está faltando información", remarcó.
"Hay que erradicar su uso no solo por las lesiones que causa, sino porque es la puerta de acceso a otras adicciones", concluyó Martorano.
















