En Santa Fe se registraron 412.845 deudores morosos en julio de 2026, una cifra que representa el 7% del total nacional. El 70,6% se concentra en la franja etaria que va de los 25 a los 54 años, con un pico de 116.789 personas en el tramo de 25 a 34 años.
Morosidad en Santa Fe: hay más de 412.000 deudores y la provincia ocupa el tercer lugar del país
Santa Fe concentra el 7% de los deudores morosos de Argentina y ocupa el tercer lugar en valores absolutos, detrás de Buenos Aires y Córdoba. En términos porcentuales, sin embargo, se encuentra entre las jurisdicciones con menor nivel de mora
En cuanto al nivel de endeudamiento, predomina la situación 5, considerada irrecuperable, con 264.770 personas. Los datos corresponden al último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
En medio de un panorama crítico a nivel nacional, Santa Fe presenta un cuadro menos comprometido que otras jurisdicciones. De hecho, en términos porcentuales, se ubica en el puesto 22° sobre 24 provincias y jurisdicciones, con una tasa de morosidad del 13%, frente a un promedio nacional del 15,7%. En valores absolutos, en cambio, la provincia ocupa el tercer lugar.
En base a información del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el CEPA señaló que la morosidad de las familias santafesinas en el sistema bancario se ubicó en julio en 9,6%, un nivel inferior al 13% registrado para el total del país. En el caso de las billeteras virtuales, la mora alcanzó el 31,2%.
Santa Fe en el ranking de morosidad
Los morosos santafesinos representan el 7% de los 5.935.719 deudores registrados a nivel nacional. Se trata de una proporción inferior a la participación poblacional de la provincia en el país, que alcanza el 7,9%.
Las personas que se encuentran en mora exclusivamente con el sistema bancario representan el 6,4% del total nacional, mientras que quienes registran deudas únicamente en billeteras virtuales equivalen al 7,6%.
En términos relativos, Santa Fe registra el mismo nivel de mora que Entre Ríos, con un 13%, y se ubica únicamente por delante de CABA, que presenta un 10,2%.
En términos absolutos, en cambio, Santa Fe ocupa el tercer lugar del ranking, detrás de la provincia de Buenos Aires, con 2.222.026 morosos, y Córdoba, con 501.091.
En cuanto a los montos, las familias santafesinas registran préstamos morosos promedio inferiores a la media nacional en todas las categorías: $3.045.764 en bancos, $1.191.189 en billeteras virtuales y $2.323.638 en el total del sistema.
La brecha entre el monto promedio adeudado en el total del sistema y el correspondiente a las billeteras virtuales es de $1,1 millones en Santa Fe, mientras que a nivel nacional alcanza los $1,4 millones.
Esto evidencia que, si bien las billeteras virtuales concentran una importante cantidad de deudores morosos, los montos individuales comprometidos son, en promedio, menores que los registrados en el sistema bancario tradicional.
El mapa de la mora en Santa Fe
Santa Fe registra préstamos morosos promedio por familia de $2,3 millones en julio de 2026, por lo que se ubica en el puesto 12° del ranking nacional.
El valor se encuentra por debajo del promedio nacional, de $2,6 millones, aunque supera al registrado en varias provincias del norte y centro del país.
Entre las jurisdicciones con mayores niveles de endeudamiento promedio se destacan Tierra del Fuego, con $4,9 millones; Santa Cruz, con $4,4 millones; CABA, con $4,2 millones; y Neuquén, con $3,7 millones.
En la provincia, la distribución de la mora muestra que la situación 3, correspondiente a problemas o riesgo medio, alcanza a 53.862 personas.
Por su parte, la situación 5, considerada irrecuperable, concentra 264.770 casos y se posiciona como la categoría más numerosa de la serie.
La situación 4, correspondiente a alto riesgo de insolvencia, registra 94.328 personas, ubicándose en un nivel intermedio entre ambas categorías.
En conjunto, los datos permiten dimensionar la cantidad de personas de la provincia que atraviesan distintos grados de irregularidad en el cumplimiento de sus obligaciones de pago, con una marcada concentración en los niveles de mora más severos.
La morosidad y la contracción del crédito
El crecimiento de la morosidad también impacta sobre el mercado de crédito. La operatoria con tarjetas de crédito cayó 10,1% interanual en agosto, según un informe de First Capital Group.
“Los clientes en situación irregular no pueden utilizar sus plásticos, pues los mismos han sido suspendidos y las entidades financieras restringen la actualización de los límites de crédito. Solo sus mejores clientes reciben mayores calificaciones crediticias, pero paradójicamente estos sectores son los menos propensos a endeudarse dada la situación actual”, aseguró Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
El ejecutivo señaló que la contracción del crédito se acelera trimestre a trimestre. Según el informe, la línea de préstamos personales presentó un incremento mensual del 0,1%, pero disminuyó 7,6% en la comparación interanual.
“Los niveles de clientela morosa han puesto freno a los planes comerciales más ambiciosos y se vuelcan hoy a tratar de recuperar a los clientes en situación irregular”, sostuvo Barbero.
Además, explicó que el nivel de las tasas de interés se encuentra muy por encima de la evolución del IPC y del incremento de los salarios, por lo que existen pocas situaciones que aconsejen tomar nuevo endeudamiento en las actuales circunstancias.
El Banco Central pidió a los bancos refinanciar las deudas
El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, quien disertó durante la convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se desarrolla en Iguazú, hizo un llamamiento a las entidades financieras para buscar soluciones al problema de la morosidad.
Tras rechazar algunas de las posibles soluciones propuestas en el Congreso, Werning consideró que las tasas de interés elevadas contribuyen al crecimiento de la mora.
“Las tasas de interés son altas e inducen a la mora porque son impagables en términos reales para muchos”, sostuvo.
En ese sentido, aseguró que el rol de los bancos debe ser refinanciar los créditos con tasas de interés más bajas y plazos más largos, con el objetivo de brindar a los deudores una oportunidad de regularizar sus obligaciones.
El escenario plantea así un doble desafío: por un lado, millones de familias enfrentan distintos niveles de endeudamiento y morosidad; por otro, las entidades financieras restringen el acceso al crédito ante el aumento de los incumplimientos, lo que profundiza la contracción del financiamiento para los hogares.
















