Santa Fe

Otro cuerpo, otra vida: un joven trans se realizará una mastectomía en Santa Fe

Alexis Santa Cruz cambió su DNI hace dos años y al poco tiempo comenzó el tratamiento de hormonización. En diciembre podrá acceder a la esperada intervención en el hospital Iturraspe.

Sábado 01 de Noviembre de 2014

Alexis Santa Cruz está a un paso de cumplir su sueño. El 18 de diciembre se realizará una mastectomía en el hospital J. B. Iturraspe y conseguirá, por fin, que su cuerpo se vea como él es. Será la segunda operación de ese tipo que se realiza un varón trans en el sistema de salud público de la provincia y constituirá el pleno ejercicio de la ley de identidad de género, sancionada el 9 de mayo de 2012.

El camino que recorrió Alexis estuvo marcado por la perseverancia. Hace dos años realizó el cambio de DNI y, poco tiempo después, comenzó el tratamiento de hormonización en el mismo nosocomio. Ahora, después de mucha espera y de cumplimentar todos los requisitos ya tiene fecha para una cirugía que le cambiará la vida.

“No es algo que se me ocurrió de la noche a la mañana y no, no me voy a arrepentir. Estoy superorgulloso, muy contento y quiero que llegue ya el día”, afirmó anticipando los prejuicios mezquinos que suelen aparecer entorno a este tipo de noticias.

Además remarcó que no tuvo ningún tratamiento preferencial en el sistema de salud público y que el derecho que va a ejercer no posterga ni disminuye los derechos de los demás. Es que la normativa vigente contempla que los tratamientos deben estar cubiertos por el sistema de salud público. “Los efectores del sistema público de salud, ya sean estatales, privados o del subsistema de obras sociales, deberán garantizar en forma permanente los derechos que esta ley reconoce”, se indica en el artículo 11. Y se agrega: “Todas las prestaciones de salud contempladas en el presente artículo quedan incluidas en el Plan Médico Obligatorio, o el que lo reemplace, conforme lo reglamente la autoridad de aplicación”.

“Empecé en junio con todo el trámite para operarme. Hablé con la ginecóloga y la psicóloga porque necesitaba, al igual que para el tratamiento hormonal, una autorización profesional. También tuve que hacerme varios análisis y tuve que reunirme con el cardiólogo”, explicó el joven, que no escondió su entusiasmo por poder lucir en el verano su nuevo cuerpo.

Alexis espera que el cambio en su vida sea drástico. “Ahora que vienen las vacaciones ya le dije a todos que en enero o febrero nos tenemos que ir a la playa. Va a ser un poco molesto porque durante un mes voy a tener que usar una faja pero después de eso voy a poder ir a la playa, a la pileta y adonde sea. Para mí, tener las mamas es superproblemático. El otro día que hubo mucho viento tuve que ir por la calle agarrándome la remera para que no se me noten. Encima la gente te mira raro por eso”, contó.

Y agregó: “Hasta ahora, en verano, solo iba a la pileta de mi casa. El verano pasado me fui de vacaciones con mi novia y, en un horario en el que no había mucha gente, me metí al río en cuero pero dándole la espalda a los guardaespaldas y después salí medio tapado. Así que va a ser un cambio muy importante”.

El joven de 21 años comenzó el tratamiento hormonal hace más de un año, también en el hospital, con cambios muy significativos que mejoraron su calidad de vida. “Esta semana me puse la última dosis de testosterona y hasta dentro de dos meses no me la voy a volver a colocar. Se corta por la cirugía pero después lo voy a retomar. Para mí es muy importante que no se corte porque hay cosas que, al no inyectarme la hormona, vuelven y no quiero que pase”, detalló y acotó que seguirá con mucha precisión las indicaciones médicas para que la recuperación sea lo más rápido posible. También piensa hacerse, más adelante, una histerectomía que removerá sus órganos femeninos a fin de evitar complicaciones médicas porque, por el tratamiento, esos órganos pueden atrofiarse y enfermarse.

Es la segunda intervención de este tipo que se realiza en la capital provincial. Santiago Quinta, de San Justo, fue el primero en acceder a la mastectomía. A partir de la difusión de ese caso es que Alexis tomó conocimiento de que los tratamientos –definidos y garantizados en la ley de identidad de género– se podía realizar en el hospital ubicado frente a la cancha del Club Atlético Unión.

Un cambio de vida

Siendo aún un adolescente, Alexis se dio cuenta de que no se sentía cómodo con el cuerpo que tenía. Cuando iba a la escuela evitaba usar el baño de mujeres o cambiarse para realizar actividad física adelante de otros. Por eso, hace dos años, luego de hablar con su familia, que lo apoyó en todo momento, decidió hacer el cambio de DNI.

“Empecé a darme cuenta de cosas que me pasaban y yo no las tenía en cuenta. Siempre llevé el pelo corto, nunca me sentí cómodo yendo al baño de mujeres, no me gustaba sacarme la remera o, cuando jugaba al básquet, no iba al vestuario a cambiarme, ya llegaba cambiado. Son cosas que están ahí”, manifestó.

“Mi familia lo tomó rebién –continuó–. Me acompañan siempre en todo. Ese día van a estar ahí. Soy de los pocos que podemos decir que nuestra familia nos acepta, encima tengo seis hermanos. Así que, que todos lo hayan tomado absolutamente bien, es un logro muy grande”.

Alexis contó que sus amigos y todas las personas que va conociendo lo aceptan muy bien. “Al principio no se dan cuenta y cuando les cuento lo toman rebién”, reconoció y agregó que su gran apoyo es su novia.

“Nos conocimos cuando estaba haciendo los trámites para el cambio de identidad. Hace dos años que llevamos. Ella está recontenta con lo de la operación.

Justo le dieron las vacaciones para esa fecha así que va a estar para acompañarme”, compartió contento por la noticia.

Compartir su historia

Para el joven militante, la difusión de las noticias vinculadas al avance en el respeto los derechos del colectivo de la diversidad sexual es importante. De hecho, él comenzó el tratamiento hormonal en el Iturraspe a partir de una nota que leyó sobre esa posibilidad.

Pero el mensaje que quiso dar a las personas trans que estén en el proceso de transformación de su cuerpo es que se acerquen a quienes están trabajando la temática para informarse sobre sus derechos y posibilidades. “Las mujeres tienen más visibilización que los hombres trans pero no hace falta ser visible. Si ellos están decididos tienen que acercarse al hospital a hacerlo. Nadie los va a obligar a dar una nota o a que se diga en todos lados que son trans. Si están decididos, tienen que seguir lo que los hace feliz. Muchos no hacen los tratamientos por miedo a lo que dirá la gente”, reflexionó e insistió con la importancia de hacerle caso a los médicos durante todo el proceso.

Al respecto contó que se debe considerar que el tratamiento psicológico es necesario para tener un acompañamiento durante los cambios que se van enfrentando. Y también destacó que a lo largo de este tiempo encontró muy buena predisposición en gran parte del personal del hospital.

“Son cambios que modifican tu cuerpo y tu vida. A veces no tienen retroceso. Por ejemplo, a mí me cambió la voz en muy poco tiempo y eso me pone muy contento pero son cosas para las que hay que estar preparado. No es que el psicólogo intenta cambiarte sino que te acompaña”, resaltó.

En ese sentido, destacó la labor que realizan los médicos del Iturraspe, porque trabajan de manera articulada sobre todos los casos, y de todo el personal. “Pasé cosas feas como que la enfermera no me quiera hacer la ecografía mamaria porque soy un chico y no lo entendía pero tampoco me daba el tiempo de explicárselo. Pero también me tocó que una enfermera me defienda cuando estaba esperando el turno con la ginecóloga porque llegó una chica que no tenía turno y quería pasar antes que yo. Hay enfermeras que te tratan bien y otras que no; además los médicos son superpacientes y buenos”, subrayó.

Sin privilegios

Uno de los prejuicios que suele aparecer cuando se difunden este tipo de noticias está vinculado a que el acceso de las personas trans a este tipo de intervenciones o tratamientos se realiza en detrimento de otros usuarios del sistema público de salud. Al respecto, Alexis remarcó que eso no es así y que no existe ningún tipo de privilegio o beneficio extra para quienes requieren ese tipo de cirugías.

“A mí me molestó tener que esperar tanto tiempo para operarme pero es lo normal para cualquier persona que se quiere hacer una cirugía. Pasa que yo estaba superansioso y no me había puesto a pensar que es normal que una persona espere tanto para una cirugía programada. De todas maneras, no fue tanta la espera”, reconoció.

Y agregó: “Quiero que la gente sepa que no le estamos sacando el lugar a nadie. Cuando llegué al hospital había 20 personas antes que yo para ver al médico y esperé a que sea mi turno. Yo leí los comentarios en las noticias de otras personas que se operaron y la gente supone que se le da prioridad a este tipo de cirugías o que se le quitan recursos a otras áreas. Eso no es así, esperamos lo mismo que cualquier otra persona. Vamos a las 6, como todos, y hacemos la cola para que nos den un turno para dentro de un mes o no conseguís. A veces vas a la farmacia y no tiene la testosterona, así que tenés que renegar para conseguirla”.

Las próximas serán unas semanas de muchas expectativas para Alexis y para todos quienes lo acompañan y quieren. Pero la operación del 18 de diciembre no será solo un gran paso para él, ya que el cumplimiento efectivo de una ley es un hecho que debe ser valorado por toda la ciudadanía.

Por Victoria Rodríguez / Diario UNO de Santa Fe

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