Marta Elizabet Medina, una mujer de 33 años, fue condenada el jueves pasado a prisión perpetua acusada por haber apuñalado de muerte a su marido, José Luis Guillaza. La sentencia llegó tras un juicio oral y público, que investigó cómo se produjo el ataque que provocó la muerte del hombre de 42 años, el 13 de octubre de 2013, en la puerta de su casa, ubicado en Chiclana al 9300, en barrio Santa Rita.
Perpetua por matar a su marido
La pesquisa determinó que esa madrugada, Medina y Guillaza la compartieron con amigos. Los invitados se fueron a las 4.30 y fue entonces cuando comenzó una feroz discusión.
El último golpeEl último golpe lo dio Medina, cuando le clavó una cuchilla en la clavícula derecha, que penetró 15 centímetros. Guillaza murió de un shock hipovolémico, por el corte de la arteria axilar. A los pocos minutos, Medina llamó a la policía y les dijo que ambos fueron a despedir hasta el frente de la vivienda a familiares y amigos con los que compartieron un agasajo, estos se fueron en taxis y remises, ella ingresó a asistir a su bebé y que fue entonces cuando a su marido lo asesinaron en un intento de robo frustrado.
El hombre herido fue trasladado por móviles policiales de la Subcomisaría 17ª hasta el Hospital Psiquiátrico Doctor Emilio Mira y López, pero llegó sin vida y el juez penal en turno, Diego de la Torre, ordenó el traslado del cadáver a la morgue judicial para la realización de la autopsia. Hasta ese momento, Medina aún no era una sospechosa en el caso.
Sin embargo, la gran cantidad de sangre en la puerta de la casa y en el interior de la vivienda; los testimonios de los vecinos sobre una pelea entre la pareja; las marcas de golpes que tenía Medina en el cuerpo y que para los peritos médicos claramente habían sido provocadas en una riña; y que el corte había sido provocado desde arriba hacia abajo, lo que ubicaba a Guillaza en una situación de desventaja, hicieron que las conjeturas del fiscal que investigó la causa, Jorge Andrés, apuntaran a Medina, casi en forma inmediata.
DetenidaFinalmente, la mujer fue detenida cinco días después del crimen en la ciudad de Recreo, donde uno de los familiares le habían dado un lugar donde quedarse. No opuso resistencia, pero en su indagatoria, volvió a negar la acusación y se mantuvo firme en la versión del robo, pero las pruebas en su contra eran abrumadoras.
Esta semana, en un juicio que se desarrolló en cuatro audiencias y tras escuchar el relato de los testigos, el fiscal Andrés solicitó en sus alegatos la pena de prisión perpetua. Al momento de dictar sentencia, el juez de Sentencia Nº 5, Enrique Álvarez, desestimó la defensa que realizó el abogado
Diego Loréfice de la imputada e hizo lugar al pedido de la fiscalía. Ahora, la partes deberán esperar los fundamentos de la sentencia, y recién entonces, la defensa podrá presentar una apelación.
















