El sábado un carnicero de barrio Nueva Pompeya fue herido gravemente tras un intento de robo y hoy se recupera en el Hospital Cullen. Los vecinos decidieron salir a la calle para reclamar más presencia policial. Cortaron la avenida Gorriti entre San Juan y San José, a pocos metros de la carnicería: allí con carteles, pizarras y mensajes se expresaron y alzaron su voz en pedido de respuestas por parte de las autoridades provinciales y municipales. En una semana se volverán a concentrar en el mismo lugar si no llegan las soluciones. Juan Erpen es el papá del joven agredido y con su delantal blanco característico formó parte de la movilización. Aún no sale del asombro y en su rostro se nota la preocupación por la salud de su hijo. “Está mejor y saliendo adelante. La recuperación va a ser lenta, pero se mejorará. Gracias a Dios va a salir, pensé que se me moría en los brazos, pero es fuerte y luchó”, expresó con cierto alivio pero también con impotencia y bronca. Si bien es la primera vez que le sucede un hecho así, aseguró: “Siempre trabajamos atentos y sabíamos que no estábamos ajenos a esto”.
Pompeya alzó su voz y salió a la avenida Gorriti para reclamar por más seguridad para el barrio
El ataque a un carnicero en un intento de robo potenció el enojo de los vecinos. Se concentraron este martes a la tarde frente al negocio y exigieron respuestas a las autoridades. “Ya no soportamos más vivir así”, dijeron
30 de junio 2015 · 21:51hs
“Lo veíamos por la televisión y nos lamentábamos por los hechos y hoy me tocó a mí. Se trabaja y se vive con miedo. Todo está inseguro y necesitamos cambios, certezas, respuestas que no llegan y eso te duele”, manifestó con lágrimas en los ojos Juan, quien espera con ansiedad que su hijo se recupere pronto y que esto solo sea un mal trago.
Un barrio de pie Otro vecino y en apoyo a lo ocurrido a Sergio, dijo: “Todos tenemos hijos y vivimos con miedo. En Gorriti y Facundo Zuviría y Gorriti y Peñaloza los asaltan siempre. El otro día a una chica la golpearon en la cara para robarle el celular y lo que ahora sucedió con este carnicero no da para más. La avenida es zona de nadie, desde Blas Parera hasta Aristóbulo del Valle no hay nadie que la patrulle, nadie viene a velar por nuestra seguridad”.“Lo que sucedió con nuestro vecino nos puede pasar a cualquiera. Hoy lamentablemente estamos viviendo una ruleta rusa. Ayer fue él, mañana puedo ser yo y tal vez pasado sea otro. No se puede vivir más así, todos somos trabajadores y ya no se puede ni cruzar la avenida porque no sabés qué te puede pasar”, agregó más adelante Héctor, un comerciante y vecino de la zona de Gorriti.Hilda es docente de una escuela del barrio y va todos los días caminando a su trabajo. Contó: “Los lunes a la mañana es imposible transitar por la avenida porque a pocas cuadras tenemos una boliche bailable y vienen todos borrachos, drogados, rompiendo negocios, saltando los techos y robando, lo que te puedas imaginar sucede, es un desastre y no se ve ni un patrullero” y luego agregó: “No podemos vivir más así. Estamos cansados y con mucha bronca. El señor gobernador esto lo sabe porque le entregué un petitorio con todo el detalle de lo que está fallando en Pompeya y ni así hace nada. Tenemos promesas pero nunca las cumplen y eso nos duele”.Eran unas 200 las personas que se concentraron en la avenida. Decidieron dejar pasar una semana y si en siete días no tienen respuestas, el próximo martes se volverán a encontrar en ese lugar. Se comprometieron a no bajar los brazos y aseguran que “todos unidos lograrán el cambio”. Luciana Dallagata / Diario UNO















