El 80% de los comerciantes de la avenida Aristóbulo del Valle alquila su local y solo el 20% es propietario, según los resultados de una encuesta realizada por la Asociación de Comerciantes de la zona.
Radiografía del comercio en Aristóbulo del Valle: el 80% alquila, casi la mitad se endeuda con impuestos y sufre la inseguridad "hormiga"
Se trata de Aristóbulo del Valle: el 80% de los comerciantes alquila su local, el 44% tiene algún nivel de endeudamiento y un 45% reconoce sufrir estrés o ansiedad vinculados a la actividad.
José Busiemi
Radiografía del comercio en Aristóbulo del Valle: el 80% es inquilino y casi la mitad sufre angustia, deudas e inseguridad "hormiga"
El relevamiento, que demandó un mes de trabajo, abarcó el tramo que va desde el Puente Negro hasta avenida Gorriti y no se limitó a preguntas sobre ventas: también indagó sobre el estado psicológico de los comerciantes, la situación de los alquileres y otros aspectos de la actividad diaria.
Así lo explicó Marcelo Viletti, representante de Relaciones Institucionales de la entidad, quien remarcó que la condición de inquilino "no es lo mismo" que la de propietario a la hora de atravesar el contexto actual, marcado por la liberación de los precios de los alquileres.
Caída en las ventas y un fenómeno "de época": el endeudamiento
De acuerdo con los datos relevados, cuatro de cada diez comercios —es decir, el 40%— se siente afectado por la merma en el consumo registrada durante el último año. Según Viletti, ese porcentaje de comerciantes "ya está sintiendo una situación de estrés, de preocupación, de angustia ante la situación".
La encuesta también reveló que el 44% de los comerciantes tiene algún nivel de endeudamiento. Consultado sobre el destino de esa deuda, Viletti precisó que el 50% se utiliza para reponer stock y el 35% para financiar gastos corrientes, lo que entre ambos conceptos suma un 85% del total.
"Cuando vos te empezás a endeudar para los gastos corrientes, sabés que esto termina mal", advirtió el referente de la Asociación, quien comparó la situación con la de "un hogar tradicional" y habló de "la teoría de la manta corta". Según explicó, ese 35% que se destina a gastos corrientes se usa para pagar la luz, el alquiler y los sueldos.
El estrés y la ansiedad entre los comerciantes también quedaron reflejados en los números: un 45% reconoció atravesar problemas psicológicos vinculados a la actividad. Sin embargo, Viletti señaló que, pese a reconocer el problema, a los comerciantes "les cuesta acceder a esos espacios de diálogo" cuando se les consultó si estarían interesados en participar de encuentros para trabajar colectivamente la situación. "Da la impresión como que la lucha va a ser algo más interno y como que les cuesta dar ese salto hacia buscar ayuda externa", explicó en declaraciones a la emisora LT10.
Alquileres: aumentos por encima de la inflación
Entre los comerciantes que alquilan, el 51% identificó a la actualización de precios como la principal dificultad para sostener el contrato. Viletti explicó que, aunque la inflación bajó de manera considerable, "no en todos los casos se respetaban las actualizaciones" según ese índice. Como ejemplo, mencionó que ante una inflación del 9% en un trimestre, algunos propietarios reclamaban aumentos del 20%, y que "en la mayoría de los casos el comerciante termina accediendo a ese porcentaje" para no perder el local, dada la dificultad para conseguir espacios disponibles en las zonas más fuertes de la avenida.
Locales vacíos: el 10% está desocupado
El relevamiento censó un total de 389 comercios en el tramo entre el Puente Negro y avenida Gorriti, de los cuales 38 —el 10%— se encuentran vacíos. Viletti indicó que ese porcentaje está "bastante por debajo" de la media de la ciudad de Santa Fe, aunque reconoció que este fue "el año más complejo, por lo menos de los últimos 6 o 7 años", en relación con la cantidad de locales sin ocupar.
El representante de la Asociación también describió un cambio respecto a años anteriores: incluso en las zonas más fuertes, un local que quedaba vacío tardaba entre uno y dos meses en volver a ocuparse, algo que "antes no sucedía". "Antes era, se iba el lunes un comercio y el martes entraba otro", graficó. Como ejemplo, mencionó que en una de las cuadras más fuertes hubo tres locales vacíos en enero y febrero que demoraron entre 15 días y un mes en ocuparse, aunque aclaró que para julio los tres ya estaban ocupados.
Iluminación, antes que inseguridad
Consultado sobre la inseguridad, Viletti sostuvo que la percepción general es que "había mejorado bastante en los últimos años". Según la encuesta, el 25% de los comerciantes sufrió algún hecho de inseguridad, y el problema predominante en la zona son las mecheras —definidas por Viletti como "un robo más hormiga"— seguidas por el vandalismo, el robo de luminarias y el robo de rejas.
"No vemos grandes casos de violencia así extrema o uso de armas de fuego", aclaró, aunque advirtió que la rotura de vidrieras en horario nocturno genera un fuerte impacto económico: "Hoy un Blindex es algo caro y capaz que te terminan robando dos remeras, pero el vidrio es un gasto muy importante".
En cuanto a las mejoras urbanas más demandadas, la iluminación encabezó el pedido con el 45% de las menciones, seguida por limpieza y estacionamiento. Viletti detalló que esa demanda varía según la cuadra: en el tramo entre Galicia y Gorriti el pedido de iluminación bajó notablemente gracias a la obra del cantero central, mientras que entre el Puente Negro y avenida Galicia el reclamo sigue siendo más fuerte.















