El conflicto en Medio Oriente, con tensión en Irán, tras el ataque de Israel y EE. UU. vuelve a sacudir los mercados globales y genera preocupación por su impacto económico en el precio del petróleo y el gas, con posibles consecuencias directas en la Argentina.
Tensión con Irán y mercados en rojo: qué puede pasar con el precio del combustible en Argentina
El conflicto en Medio Oriente y la tensión en el Estrecho de Ormuz impulsaron el precio del petróleo por encima de los USD84. En diálogo con Mañana UNO, el ingeniero José Stella advirtió sobre el posible traslado a los combustibles y el impacto en la inflación argentina si la crisis se prolonga.
gentileza IA
Tensión con Irán y mercados en rojo: qué puede pasar con el precio del combustible en Argentina
Así lo analizó el ingeniero y especialista en políticas energéticas José Stella, en diálogo con Fabián Acosta en el programa Mañana UNO, que se emite por UNO 106.3.
Suba del petróleo tras el conflicto con Irán
Según explicó Stella, tras el inicio del conflicto el viernes pasado, los mercados –que permanecieron cerrados durante el fin de semana– reaccionaron con fuertes alzas en los contratos a futuro. “El lunes arrancaron tímidamente arriba y hoy llegaron a subir más del 8%. Ahora están corrigiendo un poco, pero el impacto es claro”, señaló.
El foco de tensión se ubica en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial. La zona concentra producción, refinerías y exportaciones clave de países del Golfo Pérsico e Irán, que abastecen principalmente a China e India.
El precio del barril se ubica en torno a los 84-85 dólares, un valor que no se veía desde mediados del año pasado, aunque en episodios anteriores –como tras la invasión rusa a Ucrania– llegó a superar los 100 dólares.+
Bolsas en rojo y temor en Europa
La incertidumbre golpeó con fuerza a las bolsas europeas, que registraron caídas de entre 3% y 4%. Stella explicó que Europa es un importador neto de energía, altamente dependiente del petróleo y el gas externo.
Tras la experiencia del conflicto en Ucrania, el bloque europeo reforzó su política de almacenamiento de gas y diversificación de proveedores. Sin embargo, un nuevo foco bélico en Medio Oriente vuelve a exponer su vulnerabilidad energética. “Europa lo tiene enfrente. La cercanía geográfica y la dependencia energética hacen que el impacto sea inmediato”, remarcó.
¿Qué puede pasar en Argentina?
En el plano local, el especialista advirtió que el impacto puede sentirse principalmente por el traslado a precios de los combustibles, lo que repercutiría directamente en la inflación.
“El Gobierno puede intentar desacoplar parcialmente el precio internacional del mercado interno para evitar un salto inflacionario, pero es una calibración día a día”, explicó.
Stella recordó que recientemente se postergó la actualización del impuesto a los combustibles precisamente para evitar presión sobre el índice de precios. No obstante, si el conflicto se prolonga y el barril supera los 90 dólares, el traslado a surtidores podría volverse inevitable. “El impacto alto del precio del combustible se traslada rápidamente al resto de la economía”, sostuvo.
Potencias energéticas: quién tiene el poder real
En términos de producción actual, Stella destacó que Estados Unidos es hoy el primer productor mundial de petróleo y gas, gracias al desarrollo del shale, tecnología que también impulsa Argentina con Vaca Muerta.
En cuanto a reservas, las mayores se concentran en Medio Oriente (Irán e Irak) y luego en Venezuela. China, en tanto, es el mayor consumidor global y su demanda energética triplica la de Europa. “Si China alcanzara el consumo per cápita de Estados Unidos, no habría combustible que alcance”, advirtió el ingeniero.
Energías renovables: ¿una salida estructural?
Consultado sobre la posibilidad de reemplazar los combustibles fósiles para evitar que la energía siga siendo un factor de conflicto, Stella fue cauteloso.
Actualmente, petróleo, gas y carbón representan cerca del 80% de la matriz energética mundial. Aunque crece la participación de energías renovables y se plantean metas de “cero emisiones netas” hacia 2050, el proceso es más lento de lo previsto.
“Los planes que apuntaban a 2035 ya se extendieron a 2050. La transición existe, pero falta mucho por recorrer”, señaló.
El especialista concluyó que los picos de precios vinculados a conflictos bélicos suelen ser de corta duración, aunque dependen de la magnitud y extensión del enfrentamiento.
“Uno espera que el conflicto dure lo menos posible para que los precios vuelvan rápidamente a la normalidad. Ninguna guerra ayuda a ninguna economía”, afirmó.
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