Como una escena de una película de ciencia ficción, la intensa ola polar que desde hace días paraliza gran parte de los Estados Unidos y Canadá, se vivió como un fenómeno sin antecedentes en los últimos 20 años.
Testimonio desde el corazón del frío polar
Según los pronósticos de los especialistas, afirmaron que las temperaturas que cayeron en las distintas ciudades de ambos países fueron a niveles potencialmente mortales, sumados a la combinación de ráfagas de viento tan bajas como los menos 51 grados bajo cero, que provocaron la muerte de alrededor de 20 personas y pérdidas que se calculan ya en más de 5.000 millones de dólares.
Relato local
Valeria Cottone es una joven oriunda de la capital provincial, que vive hace aproximadamente cinco años en Estados Unidos. Desde hace año y medio reside en la ciudad de Malboro, localidad del estado de Nueva Jersey, ciudad que se encuentra pegado al distrito de Nueva York. Su familia esta compuesta por su marido Jorge, y sus dos pequeños hijos Tina (8) y Luciano (6).
"Nosotros vivimos en el estado de Nueva Jersey, el cuál esta al lado de Nueva York. Esta ciudad queda sobre la costa Atlántica, o la Costa Este como se dice aquí. Es una localidad que está cerca del mar, y es normal que haga frió, con temperaturas bajo cero pero el fenómeno que se esta dando es record. El año pasado tuvimos primero el Huracán a fines de Octubre, eso fue devastador, y en esa oportunidad estuvimos sin luz una semana. Después de ese desastre vivimos una tormenta de nieve que fue seguido al huracán. En el mes de Febrero nos azotó otra gran tormenta de nieve donde cayó aproximadamente unos 30 cm. Suele caer nieve en este lugar pero no tanta” relató la joven madre santafesina a Diario UNO.
Recomendaciones para saber como actuar
Ante la inquietud por saber como sobreviven con su familia estos días de intenso frío, Valeria expresó que una de las precauciones que tienen en cuenta y tratan de mantener por sobre las cosas, es la prioridad de no salir de su hogar si no es de suma urgencia. “Tratamos de salir lo menos posible y sobretodo bien abrigados, con guantes y gorros, es algo muy necesario. Otra cosa que el gobierno de aquí nos recomendó es que si vemos alguna persona indigente, hay que llamar a la policía para que los lleven a un refugio”.
Por otra parte, Valeria admitió que sin servicio de luz la situación hubiera sido mucho más complicada de sobrellevar. "Sinceramente, agradecemos que no se cortó la luz acá, porque a decir verdad si nos quedamos sin electricidad no íbamos a poder sobrevivir, literalmente".
Según manifestó esta santafesina, en su ciudad no hay personas evacuadas y hasta el momento no fue necesario suspender el dictado de clases; lo que no ocurrió de la misma manera en otros estados del país, debido a las condiciones del tiempo.
Anécdotas cómicas
En medio de este tipo de desastres climáticos suelen complicarse los momentos cotidianos para cada familia. Entre risas, y después de pasar horas de tensión, Valeria recuerda como fue la anécdota del momento en que dejó unos minutos su camioneta en la puerta de su casa. “Se me congelo la puerta de la camioneta y no la podía abrir, ni cerrar después. No solo eso, tampoco podía bajar los vidrios, además se desinflaron las ruedas, y la botella de agua que tenia adentro estaba totalmente congelada. La verdad nunca vi nada igual” remarcó asombrada.
Muchos problemas surgen y cuando parece que todo comienza a complicarse hay que aplicar el ingenio en algunos casos. “Otro problema que estamos teniendo son con las tuberías. Por ese motivo, dejamos las canillas goteando para que no se congelen. Mucha gente esta teniendo problemas porque ahora que se le están reventando los caños".
Ante la desesperación y el mismo pánico que se genera por la presencia del avance de este tipo de fenómeno, la comunidad siempre es la más afectada por no saber que es lo que irá a suceder, y por tal motivo se encarga de tomar sus propias precauciones. “La verdad es que por lo que comentaron mis vecinos en los momentos que pudimos dialogar, hubo un poco de miedo la semana pasada cuando se acercaba la tormenta de nieve, porque ahí todo se paraliza. Después de enterarnos de esto hubo desabastecimiento en los supermercados de la zona, pero después de esos episodios, hasta el momento todo funciona con total normalidad” destacó Valeria, alejando las ideas de intranquilidad que surgen producto de la conmoción social.
Casi 100 grados de diferencia
La ola polar que castiga a tierras norteamericanas es el contraste de las altas temperaturas que sufren los argentinos que viven, por ejemplo en la provincia de Santiago del Estero.
Está histórica olar polar que ha congelado un tercio de suelo estadounidense, dejó postales inolvidables como la de ríos y lagos congelados. Sin embargo, desde este lado del mundo la temperatura promedio es de 40 grados, 90 más que en tierras norteamericanas.
La tormenta invernal Hércules, afectó a unos 187 millones de personas, y fue capaz incluso de congelar buena parte de las cataratas del Niágara.
Por este motivo, la situación se torno tan alarmante que la población de Estados Unidos y Canadá fue advertido contra el riesgo de vehículos bloqueados y rutas congeladas debido a la explosión de cañerías de agua por el efecto del hielo. En tanto, los habitantes fueron llamados a permanecer en sus casas y a acopiar alimentos.
La tierra donde naciste
Sin antes despedirse, y después de la pregunta por saber si extraña sus pagos, Valeria afirmó con mucho orgullo: "La verdad que extraño Santa Fe. Y a comparación de acá, preferimos mucho más el calor con mi familia a este frío insoportable. Como diría el Dady ... me vuelvo a Santa Fe con el calor, la humedad y los mosquitos" finalizó entre risas esta joven madre.















