El domingo, Diario UNO reflejaba en sus ediciones gráficas y on line la odisea que vivieron un padre y su hija durante la madrugada de ese día cuando tres ladrones ingresaron a la casa. La noche del sábado la familia, integrada por Rubén Vizcay y sus tres hijos, se reunió en la vivienda paterna ubicada en Necochea 2671. A medida que la velada llegaba a su fin, los hermanos Vizcay comenzaron a retirarse de a uno. La única persona que permaneció en la vivienda fue su propietario, Rubén.
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Eran cerca de las 3 cuando su propietario estaba durmiendo y sintió unos fuertes ruidos dentro de la vivienda. “Se levanta porque pensaba que era uno de nosotros, en ese instante se encuentra con tres chicos”, relata Emiliano Vizcay, uno de los tres hijos de la víctima. Para inmovilizar al dueño de casa, los intrusos optaron por atacarlo dándole un golpe en la cabeza y lastimándolo. No conformes, le ataron manos y pies con unos cables para dejarlo tirado en el piso del living, mientras ellos recorrían las habitaciones buscando los elementos de valor. Veinte minutos más tarde, la hija de Vizcay retornó a su casa y cuando ingresa, los ladrones la interceptan, produciéndose un forcejeo. Ella también corrió la misma suerte que su padre, ya que los ladrones la ataron y la dejaron tirada al lado de él.
“Estamos estudiando el panorama y nos queremos ir, porque esta es la tercera vez que nos roban”, relató Rubén en diálogo con Diario UNO.
Rubén Vizcay fue atacado durante la madrugada del domingo. Los ladrones lo golpearon ferozmente y lo ataron para poder inmovilizarlo / Foto: Juan Manuel Baialardo / Uno Santa FeEl domingo fue la tercera ocasión de robo que sufrió la familia Vizcay en los últimos 10 meses. Sin embargo, esta es la primera vez que los intrusos demuestran tanta violencia. “Una vez no había nadie. Y en otra oportunidad mi papa dormía; entraron, se llevaron los televisores y unas notebooks que estaban arriba de la mesa. Pero como mi papá no se despertó, se fueron”, explicó el hijo de la víctima.
En la madrugada del domingo, la escena cambió y la violencia y los golpes se hicieron presentes para castigar al dueño de casa. Los ladrones no perdieron oportunidad para amenazar e insultar a los habitantes de la casa exigiendo más dinero y las llaves de una moto, perteneciente a uno de los hijos de Vizcay y que había quedado en ese momento en la casa.
“Ellos no la tenían porque mi hermano no vive acá y se había llevado la llave. Entonces le pidieron a mi hermana las llaves de su auto, que usaron para cargar todos los elementos y escapar”, relató el joven y agregó que a una cuadra y media de su fuga, lo dejaron, para escapar a pie. Para sorpresa de la familia, los adolescentes viven a tan solo tres cuadras de distancia de su hogar. Es por esto que hoy todos tienen miedo.
El padre fue quien se llevó la peor parte en esta escena, ya que recibió una importante cantidad de golpes. Este hombre de 64 años vivió toda su vida en el barrio en el cual sus tres hijos crecieron. Sin embargo, hoy siente que es necesario mudarse para mantener tranquilos a sus familiares.
Foto: Juan Manuel Baialardo / Uno Santa FeVizcay describió como horrible el sentimiento que lo invade hoy luego de haber vivido una odisea. Es por esto que tanto él como sus hijos, no pueden conciliar el sueño pensando en la posibilidad de un nuevo ataque. “Anoche no podía dormir, mi hija tampoco. Me despertaba a cada rato cuando un perro ladraba”, relató Rubén, quien es consciente de que la mejor salida es irse de la casa que construyó con sacrificio. “Esta es su casa de toda su vida, que con mucho sacrifico logró construir y ahora se tiene que ir como si fuera un delincuente, cuando los delincuentes son otros”, agregó Emiliano.
CapturadosLa policía logró dar con los ladrones, por lo que se dirigieron a su domicilio, en el cual encontraron los objetos robados. Vizcay aseguró que la casa en la que viven los ladrones es una vivienda tomada. “Es muy complicado todo. Ahora mi papá y mi hermana quedaron muy shockeados, incluso se quieren mudar”, aseguró el joven, al mismo tiempo que destacó que sería bueno que la Justicia actuara para poder desalojar la vivienda que hoy funciona para albergar a delincuentes.
El temor está presente en los integrantes de la familia, ya que la idea de que mañana los delincuentes recuperen la libertad está latente.
















