Javier Milei, candidato a presidente por La Libertad Avanza, recientemente cuestionó el trabajo del Conicet y señaló que si llega a asumir como presidente lo va a cerrar, desea que la ciencia quede en manos de privados. Ante estas polémicas declaraciones, Carlos Piña, director de este organismo en Santa Fe e Ignacio Rintoul, investigador del mismo, resaltaron los desarrollos tecnológicos y científicos que llevan adelante y dieron a conocer el presupuesto que les destina el Estado.
Tras los dichos de Milei, Conicet Santa Fe remarcó que su propuesta "es atrasar muchos años a la Argentina"
Por Mario Córdoba
Prensa
Tras los dichos de Milei, Conicet Santa Fe remarcó la importancia de la ciencia: "Manifiesta una gran ignorancia"
En una entrevista con Jonatan Viale, el libertario detalló todos los ministerios y áreas del Estado que piensa cerrar: “Que la Ciencia y la Tecnología queden en mano del sector privado. Que se ganen la plata sirviendo al prójimo con bienes de mejor calidad y mejor precio, como hace la gente de bien. ¿Qué productividad tienen?, ¿qué han generado los científicos?”. Y advirtió que “no se nota” su aporte en el desarrollo económico y el progreso social.
Luego de las repercusiones su plan de gobierno, Milei comparó los desarrollos científicos obtenidos en el organismo nacional y los conseguidos en Estados Unidos: “Hoy el Conicet tiene 35.000 personas, la Nasa tiene 17.000. Me parece que el Conicet no produce en línea con lo que produce la Nasa. Entonces, el tema de la productividad es bastante importante, me parece que la Nasa produce un poquito más”.
Ante estos dichos de Milei, el director del Conicet, manifestó: "Me parece una idea muy a contramano de lo que sería el desarrollo del país, que entiendo deberíamos tener. El Conicet está participando activamente en investigaciones en las distintas áreas actualmente que está movilizando las economías mundiales como inteligencia artificial; generación, uso y transformación del litio en baterías; energías renovables; uso de hidrógeno; medicamentos. Tenemos muchas actividades locales, como el gen HB4 que se hizo con la soja y el trigo para evitar la sequía, para que las plantas puedan seguir produciendo aún en sequía; desarrollos en veterinaria".
El profesional, resaltó: "El punto más importante, más que el trabajo nuestro es el desarrollo del país. Perder como país la soberanía y el desarrollo en ciencia y tecnología es atrasar muchos años a la Argentina, no hay ningún sistema de ciencia y técnica que sea basado solamente en privados, en todos los países del mundo hay un trabajo en conjunto entre los privados y el Estado en el desarrollo de la ciencia. Seguramente habría líneas y áreas de la investigación que puedan pasar más fácilmente (a las empresas), pero lo que perdemos es el país, las áreas productivas seguirían. Pero todas las áreas que hoy no son monetizadas, que no están en un análisis de costo-beneficio, de cuánto producen, harían que el país pierda mucho, como la ciencia básica, las áreas ambientales. Todo se perdería porque de hecho hasta ahí habría un contrasentido de los privados en investigar"
Y añadió: "¿Por qué un privado investigaría en áreas ambientales? Si lo que quiere es avanzar en un cambio ambiental, por qué una minera no contaminaría o no destruiría ciertas condiciones ambientales en pos de generar más ganancia económica. El Estado colabora en que esas cosas tengan un contralor, que no sea el mismo privado".
Por su parte, Rintoul, investigador del Conicet, salió a responderle al candidato a presidente: "Hicimos un llamado de atención, no al dicho en sí sino a la postura de poner en tela de juicio la utilidad de la ciencia para la sociedad y la humanidad. La inversión en ciencia y tecnología en Argentina sufre lo que sufre el país entero, es una especie de vaivén o péndulo donde hay períodos de inversión y otros donde la inversión es menor. Pero siempre los fondos están bastante por debajo de los estándares internacionales. En Israel y Corea del Sur, 5% de su Producto Bruto Interno se invierte en ciencia y tecnología, países de la Unión Europea y Estados Unidos tienen alrededor del 3% de PBI destinados a este ámbito, mientras que Brasil, México y Chile invierten 1% de su PBI. Ahí vemos cómo el nivel de desarrollo socioeconómico y estratégico de estos países va en relación directa con su inversión en esta temática", expuso el profesional.
El investigador, puntualizó: "En 2023, en Argentina, tenemos una inversión de 0,34% en ciencia y tecnología. Israel, Corea, Estados Unidos, Suiza y Alemania no tiran por la borda, no malgastan, no les sobra 5% de PBI y lo desperdician en esto, lo hacen para sostener su liderazgo tecnológico, cultural, etc".
Respecto a este último punto, Piña agregó: "Hay una ley que acordaron unánimemente en el Congreso que lleva la inversión del Estado en ciencia y tecnología al 1% para el año 2032. Se va incrementando poquito a poquito, año a año, la incidencia del área de ciencia y tecnología en el presupuesto. Lo que hay que tener es previsibilidad, no es un año pongo mucho y al año siguiente no pongo nada. El resultado de eso, si lo quieren ver desde una manera productivista, solo se logra con continuidad. La ciencia y tecnología tienen que ser una política de Estado y sostenida en el tiempo. Porque todos los procesos de investigación y descubrimientos se hacen por el solo hecho de conocer, y mañana entendemos que podemos transformarlo en algo productivo, en alguna patente, necesitan tiempo. No son cosas que se generan de la mañana a la tarde, necesitamos años de investigación, de sostener políticas de esta área".
Rintoul afirmó que hay proyectos de investigación actualmente que se ven complicados hoy. "Son los procesos del desarrollo del conocimiento, los cuales muchas veces exceden una gestión de gobierno o una coyuntura macroeconómica. Uno plantea un proyecto de desarrollo, que en general es la continuación de algo que ya viene desarrollándose, se le otorga un presupuesto y hasta que se termina de ejecutar este presupuesto suelen pasar tres o cuatro años. Por supuesto que en el ínterin uno va ofreciendo nuevos presupuestos que van a ir compensando la devaluación del presupuesto originalmente presentado", explicó.
Ignacio Rintoul dejó en claro cuál es la postura que se debe tomar desde el Conicet frente a los dichos de Javier Milei: "Hay que salir en conjunto a desdecir estos dichos porque manifiesta una gran ignorancia de lo que es el sistema científico tecnológico, del Conicet en particular. Cada peso invertido en el segmento de la cadena de valor de conocimiento multiplica por 100 o 1.000 lo que vale si tuviéramos que importar enlatado el producto tecnológico que desarrollamos en Argentina".
Sobre los avances científicos en los que están trabajando, el investigador reveló: "Estamos desarrollando sistemas que permiten dotar a las unidades navales de visores que pueden visualizar enemigos, un náufrago o un misil que se aproxima, son muy sofisticados y el enemigo no podría verlo, se está sustituyendo la tecnología de radar. Pueden llegar a ver a 20 kilómetros en condiciones de oscuridad absoluta, de nieve, neblina o con el barco moviéndose con olas de 10 m de alto".
















