Santa Fe

Tras siete años, siete meses y siete días, cierra El Arca del Sur

El comercio de la revista que lleva este nombre bajará la persiana el 30 de junio, por falta de tiempo para su atención y razones económicas. Su dueño analiza otros formatos para continuar con la tarea de difusión cultural.

Sábado 20 de Junio de 2015

El 30 de junio será el último día en que el local de El Arca del Sur estará abierto al público. “Se cierra una etapa luego de 7 años, 7 meses y 7 días”, según contó su promotor, Alejandro Álvarez. La decisión fue anunciada en el muro de Facebook y la noticia causó tristeza y nostalgia en los visitantes de este lugar, que manifestaron su afecto con comentarios y mensajes, sobre todo de aliento para que el proyecto continúe en vigencia.“El local de El Arca del Sur -Palabras & Músicas– es elegido para comprar libros, CD, DVD, revistas, entre otros, y también recomendado a otras personas. Pero, al cabo de siete años y medio, la cruda economía dejó muy en claro que no son tantos como para que se pueda continuar. Sin embargo, las muestras de apoyo animan a buscar otras formas para que el proyecto siga adelante”, escribió en la red social y anticipó que el 1 de julio comenzará otra etapa distinta, “en un formato que todavía no está definido”.

No solo el factor económico incidió en la decisión de Alejandro Álvarez, sino también la disponibilidad horaria. “Se complica mantener el local con atención diaria y horarios fijos. Es un proyecto en el que vengo trabajando hace siete años y medio y la mayor parte de este tiempo solo. Se hace complicado por otras actividades que desarrollo, es difícil mantener este tipo de formato de local. Y a eso se le suman las dificultades económicas”, fundamentó a Diario UNO.

De todas maneras, aclaró que sigue teniendo las mismas ganas que al principio por eso sostiene la idea de continuar con El Arca del Sur pero en otra modalidad.“Quiero seguir colaborando con las producciones culturales, continuar ofreciendo un espacio aunque sea con atención esporádica o muy reducida en el tema horario y días, y también participando en ferias y exposiciones. En definitiva, estoy evaluando cómo continuar. No lo quiero anunciar aún porque no está definido, pero la voluntad es buscarle una continuidad al proyecto. También estoy evaluando la idea de volver con la revista, como hace casi 30 años”, dijo más adelante. 

Un largo camino recorrido

Vale recordar que El Arca del Sur nació como una revista en la primavera de 1992 y así siguió de manera ininterrumpida hasta comienzos de 2002, casi dos décadas en el formato de papel. En el medio hubo una experiencia de programa radial que duró aproximadamente unos seis meses y también participó como columna en otras emisiones, y desde noviembre de 2007 se abrieron las puertas del local en Irigoyen Freyre 2935, otra forma que adoptó el proyecto y ahora cierra un ciclo.

Alejandro Álvarez aprovechó para contar cómo nació esta idea de crear una revista: “Retrotrayendo el contexto histórico de esa época, era el auge del neoliberalismo, a principios de los 90. Era una manera de plasmar los puntos de vista de lo que se estaba viviendo o lo que se veía venir, una forma de resistencia cultural si se quiere, en una publicación de distribución gratuita, en formato de bolsillo, sostenida gracias al trabajo personal y de los auspiciantes que lo hacían posible. Se sostuvo durante todos esos años y con la posibilidad de darle más espacio a las voces de los escritores locales o de la región. Una mirada sobre el mundo y desde nuestra propia realidad como habitantes del sur”.

Así nació como revista y después también fue llevado al formato de programa radial y luego se trasladó todo a un espacio físico de librería y disquería. “Siempre intentó –y aún hoy lo mantiene– ser un punto de encuentro entre los autores, escritores y músicos, y el público”, definió Alejandro Álvarez al local de Irigoyen Freyre.

Y luego contó por qué fue elegido el nombre de Arca del Sur: “Surgió al principio sin mucho análisis. Estaba como presente la idea del arca como algo místico que apunta a rescatar cosas valiosas en épocas turbulentas, cuidarlas, dale cobijo y facilitar luego su difusión, su promoción. Tenía que ver con el rescate de cosas y guardarlas para que pudieran servir en determinados momentos. Y lo del sur tiene que ver con una mirada de quien está en este lugar del mundo con una particular realidad e historia mirando el mundo. Es en definitiva como desde acá miramos el todo”. 

Un espacio de reflexión

Con la revista se apuntaba a generar disparadores de reflexión a partir del abordaje de determinados temas e incluso a generar intereses en lecturas más largas y profundas con otros textos. “También se difundía poesía, como otro lenguaje que permite otra forma de comunicación entre el que escribe y el que lee relacionado más con lo emocional y lo intelectual, pero no desde lo racional; también había ensayos, narrativas, reseñas de materiales en aquel momento de producciones discográficas o literarias autogestionadas; y por supuesto toda la preocupación socioambiental, que para mí son caras de una misma moneda (lo cultural y lo socioambiental), están muy relacionados y por eso quisimos reflejar esa preocupación”, detalló Álvarez sobre los contenidos de la revista de 24 páginas.

 También contenía fotografías o ilustraciones de artistas locales, “la idea era comunicar un conjunto de puntos de vista y miradas, en lo posible desde producciones locales”, agregó. Hoy en el local aún queda mucho material, es por eso que los que están interesados en rescatarlo podrán acercarse hasta Irigoyen Freyre 2935 hasta esta fecha anunciada. El horario de atención es el habitual, de 10 a 12 y de 18 a 20 de lunes a viernes y los sábados de 10 a 13.

“A partir del 1 de julio veremos cómo continuar, pero la intención es que esto que nació hace más de 20 años no se pierda. Esas tres facetas: revista, programa de radio y local de encuentro, hoy están en un replanteo. Solo queda analizar de qué manera continuará. Hoy hay amigos que me acompañan y con ellos decidiremos cómo seguir”, concluyó.

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