Hace casi un año, el Hospital José María Cullen consolidó su propio servicio de cirugía cardiovascular. Desde entonces, el equipo lleva realizadas cerca de 64 intervenciones que abarcan a pacientes de todo el centro-norte de la provincia. Lo que antes estaba tercerizado —un equipo externo que venía a operar— hoy es protagonizado por profesionales propios de la institución, con tecnología de última generación y técnicas quirúrgicas innovadoras que compiten con cualquier estándar internacional.
Un equipo propio, tecnología de punta y una cirugía inédita: el primer año del servicio cardiovascular del Cullen
Con 64 intervenciones en doce meses, una plastia mitral mínimamente invasiva sin precedentes en la provincia y técnicas de bypass con corazón latiendo, el hospital público se consolida como referencia regional en cirugía cardíaca
El doctor Marcos Kalbermatten, cirujano cardiovascular integrante del servicio, dialogó con el programa Mañana UNO y explicó en detalle el funcionamiento del área, las intervenciones que se realizan y la operación que puso al hospital en un lugar destacado dentro de la cirugía cardíaca provincial.
Un servicio propio, con personal del hospital
"Estamos muy contentos, estamos por cumplir un año de la formación del servicio", señaló Kalbermatten. El especialista destacó que el logro es fruto de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud, la dirección del hospital y el Consejo de Administración: "Después de muchas reuniones y de incorporar tecnología pudimos concretar la formación del servicio, que antes estaba tercerizado y ahora se lleva a cabo con personal de la institución y de la provincia".
El equipo que interviene en cada cirugía es multidisciplinario: anestesistas, instrumentadoras, enfermeros, perfusionistas y cirujanos trabajan en conjunto dentro del quirófano.
"En una cirugía cotidianamente trabajan aproximadamente diez personas solamente en el quirófano", detalló el médico, a lo que se suman enfermeros recuperadores y el personal de la unidad coronaria.
La operación inédita: plastia mitral mínimamente invasiva
El hito más reciente del servicio fue la realización de una cirugía de plastia mitral a través de una toracotomía mínima, considerada una intervención inédita en la provincia. El procedimiento tiene dos particularidades centrales que la distinguen de una cirugía cardíaca convencional.
La primera es que se repara la válvula mitral —la más importante del corazón— sin reemplazarla por una prótesis, permitiendo que el paciente conserve su válvula nativa. La segunda es que el abordaje no se realiza a través de la esternotomía media —la apertura del esternón con una incisión de entre 20 y 30 centímetros—, sino mediante una incisión de apenas 3 a 5 centímetros por debajo de la tetilla derecha, con el instrumental pasando entre las costillas.
"Operar el corazón por la esternotomía es como escribir en un libro. Operar a través de estas incisiones chiquitas es como escribir en el fondo del vaso", graficó Kalbermatten para ilustrar la complejidad técnica del procedimiento.
La intervención requiere además el uso de una bomba de circulación extracorporal que reemplaza temporalmente la función del corazón y los pulmones mientras el equipo trabaja sobre la válvula, con la particularidad de que las cánulas se colocan a la altura de la ingle y no en el corazón mismo.
La entrevista completa:
El paciente: 61 años, de San Cristóbal, y una recuperación exitosa
La cirugía fue realizada sobre un paciente de 61 años, oriundo de San Cristóbal, que presentaba una insuficiencia mitral —una válvula que no cerraba correctamente—. "Permitió que este paciente evolucionara muy bien, sin complicaciones. Ya está en control, sin síntomas, con una recuperación muy rápida", confirmó el cirujano.
Ese es precisamente el principal beneficio de la técnica mínimamente invasiva: una recuperación más veloz y una reinserción más rápida a la vida cotidiana, a diferencia de los tiempos que demanda una cirugía convencional con apertura de esternón.
Otras técnicas innovadoras en el servicio
El equipo no se limita a la plastia mitral. Entre las intervenciones que ya forman parte de la rutina quirúrgica del servicio se destacan: la cirugía de válvula aórtica mínimamente invasiva, abordada a través del esternón pero con una incisión considerablemente más pequeña que la convencional —de apenas 3 a 5 centímetros—, lo que reduce el traumatismo y acelera la recuperación. Y la revascularización miocárdica sin bomba de circulación extracorporal, más conocida como cirugía de bypass con corazón latiendo.
Esta técnica —que remite a las célebres operaciones del doctor René Favaloro— evita detener el corazón y eliminar la sangre del circuito, reduciendo el proceso inflamatorio que genera la circulación extracorporal.
"No es lo mismo trabajar con un corazón parado que con un corazón latiendo", reconoció Kalbermatten, subrayando el desafío técnico que implica.
Hospital público a la altura de cualquier estándar
Para llevar adelante estas técnicas, los profesionales del servicio del Cullen realizaron cursos de especialización en el exterior y gestionaron la incorporación de instrumental específico: cámaras de video, retractores especiales y equipos de última generación que hacen posible operar en cavidades profundas a través de orificios mínimos.
El resultado habla por sí solo: un servicio público que en menos de un año se posicionó como referencia regional, con técnicas que hasta hace poco solo estaban disponibles en grandes centros privados o en hospitales de las principales ciudades del país.
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