La imagen habla por sí sola. En el entrenamiento de este martes en Casasol, durante el único momento de acceso a la prensa, las cámaras de UNO Santa Fe, con la cobertura de la periodista Melani Rivas, captaron a Jerónimo Dómina trabajando apartado del plantel profesional de Unión. Mientras sus compañeros se movían bajo las órdenes de Leonardo Madelón, el delantero continuaba con sus tareas diferenciadas, en una escena que confirma lo que ya es imposible de ocultar: el conflicto por la renovación de su contrato lo tiene fuera de la estructura del equipo.
Unión espera por una definición: Dómina y Spahn se pondrán cara a cara
Jerónimo Dómina sigue trabajando marginado en Unión ya que no hubo acuerdo para la renovación de su contrato. Habrá una reunión con Luis Spahn.
Por Ovación
Dómina, que debutó en Primera con solo 17 años y rápidamente se convirtió en una de las grandes promesas de la cantera tatengue, sigue entrenando bajo supervisión del cuerpo técnico, pero no integra el grupo principal, ni fue convocado en las últimas fechas. La postura del club es clara y firme: sin acuerdo de renovación, no hay lugar en la competencia oficial.
Contrato en cuenta regresiva
El vínculo de Dómina con Unión vence el próximo 31 de diciembre. Y aunque su proyección deportiva parecía inevitable, hoy atraviesa un momento de estancamiento: sin minutos, sin citaciones, y con su futuro más incierto que nunca. Desde el entorno del jugador, que está por cumplir 20 años, aún no aceptan las condiciones ofrecidas por la dirigencia, y mientras tanto, los días siguen corriendo y su carrera parece en pausa.
Unión espera, pero mantiene la firmeza
En el club todavía no pierden la esperanza de llegar a un acuerdo, y en los próximos días podría darse un cara a cara entre Dómina y el presidente Luis Spahn, con la intención de destrabar una situación que empieza a incomodar a todas las partes. Sin embargo, las negociaciones están congeladas desde hace semanas, y el reloj juega en contra.
Además, no se descarta un posible traspaso al exterior, ya que el mercado internacional sigue abierto hasta el 3 de agosto, lo que podría facilitar una salida si llega una oferta concreta en las próximas horas.
Una situación que expone el conflicto
La escena de Dómina entrenando al margen no es sólo una postal deportiva: es un reflejo del desgaste que genera un conflicto contractual sin resolver, donde el jugador queda atrapado en una suerte de limbo: aún es parte del club, pero no puede competir ni proyectarse. Para un juvenil que supo ganarse el respeto del hincha con goles y actitud, el presente contrasta de manera dolorosa con su pasado reciente.
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Mientras tanto, Unión disputa un torneo exigente, con un plantel corto y una evidente necesidad de recambio ofensivo. Paradójicamente, una de las soluciones está en casa, pero fuera del equipo.
El final aún está abierto. Habrá que ver si el diálogo logra acercar las partes o si Dómina terminará el 2025 viendo pasar los partidos desde afuera, con el pase en la mano, pero con la carrera detenida justo cuando debía despegar.














