Para sorpresa de muchos, Unión resaltó dentro de la plataforma para consultar los clubes inhibidos por la FIFA impulsada en las últimas horas. No por la conocida deuda con Deportivo Capiatá de Paraguay por el pase de Junior Marabel, sino por otras dos que quizás pocos sabían.
Unión sigue con la tarea de levantar las inhibiciones
En este sentido, es el equipo del fútbol argentino con más reclamos de este tipo. Están dentro de la nómina dos grandes como San Lorenzo e Independiente, además de Banfield y Central Córdoba.
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Por eso se está muy pendiente de la venta de Kevin Zenón para saldar dichas cuentas. En realidad, la dirigencia enfatiza que tiene el dinero, pero no lo puede girar por las restricciones. No lo puede llevar en billetes porque es ilegal. Entonces se buscan los mecanimos para cumplir, algo que por ahora sigue pendiente.
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Vale recordar que Capiatá le reclama 600.000 dólares (con gastos incluidos) por el 60% del pase de Junior Marabel, que se fue a préstamo a Palestino de Chile.
A lo que ahora se suman 32.059,79 dólares en concepto de "indemnización por formación" por parte de El Club Social y Deportivo Itapuense de Encarnación, respecto a Juan Carlos Portillo, que fue vendido a Talleres.
Finalmente, 65.000 dólares (más intereses) a Independiente Medellín de Colombia por Bryan Castrillón, que estuvo los últimos cuatro meses trabajando apartado y sin ser tenido en cuenta. Un sueldo innecesario y solo se quedó a cumplir su contrato para luego volverse a su país.
En pocas palabras, Unión tiene que pagar casi 700.000 dólares para destrabar las inhibiciones. Dato no menor si quiere utilizar las incorporaciones después.


















