Colón no solo tendrá un rival enfrente el próximo sábado ante Acassuso, sino que también deberá afrontar un contexto que le resultó incómodo desde su llegada a la Primera Nacional: jugar en canchas de dimensiones reducidas y en menores condiciones en comparación al Brigadier.
Colón pisará el campo reducido de Acassuso en busca de una reacción
Colón visitará a Acassuso en un estadio para apenas 1.800 espectadores y un campo de juego de dimensiones menores
Por Ovación
El Sabalero llegará al estadio La Quema atravesando su momento más delicado de la temporada. Las derrotas consecutivas frente a Ferro y Chaco For Ever golpearon fuerte el ánimo del plantel y dejaron al entrenador Ezequiel Medrán en el centro de las miradas. Aunque su continuidad quedó envuelta en rumores, mantiene la confianza en el trabajo que viene realizando y continúa al frente del equipo, convencido de seguir mientras la dirigencia no tome una decisión diferente.
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Del otro lado estará un Acassuso que también afronta una necesidad urgente. Pelea por escapar de la zona baja de la tabla y se encuentra apenas un punto por encima del descenso, por lo que cada partido representa una final en su objetivo de conservar la categoría.
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Colón pisará otra cancha con dimensiones reducidas
Pero hay un aspecto que no pasa inadvertido y que puede tener incidencia en el desarrollo del encuentro. El estadio La Quema, donde Acassuso hace de local, tiene capacidad para apenas 1.800 espectadores y cuenta con un terreno de juego de 100 metros de largo por 65 de ancho, medidas inferiores a las de muchos escenarios del fútbol argentino.
Para un equipo acostumbrado a espacios más amplios, el cambio obliga a modificar comportamientos. Las distancias se acortan, la presión se vuelve más intensa y cada error suele pagarse caro. No es un dato menor para Colón, que desde su descenso mostró dificultades para adaptarse a este tipo de escenarios, una constante que muchas veces condicionó su rendimiento como visitante.
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En ese contexto, el partido asoma como una prueba integral para el Sabalero. No solo necesitará recuperar confianza después de dos golpes consecutivos, sino también demostrar que puede imponerse en un terreno con características muy distintas a las que suele encontrar.
















