Colón quiere tratar de olvidar el golpazo que le dio Boca el sábado pasado en Santa Fe goleándolo 4-0 para enfocarse en tratar de quebrar el maléfico en la última fecha de la Superliga cuando visite el domingo, desde las 21.50, a Talleres. La malaria se agudizó en este 2020 y pese a las expectativas que había de remontar con el arribo de Diego Osella, la historia no solo no cambió sino que empeoró.
Colón visitará a Talleres sin Emmanuel Olivera
UNO Santa Fe | José Busiemi
Está claro que el DT no es el único culpable, pero la realidad es que tampoco pudo encontrar le vuelta a la falta de resultados y equilibrio y el Sabalero cayó en descenso. Un grupo que ante el primer golpe se derrumba. No hace falta que le cuenten hasta 10 como en boxeo, ya que queda desplomado rápidamente. Ante Racing hubo algunas muestras de esa reacción que tanto se demanda, pero fue solo un espejismo, ya que después el equipo recibió ocho goles en dos partidos. Lapidario en la ilusión de pelear por la permanencia.
Ya con escaso margen de error, se espera por un cambio radical que solo podrá darse con una victoria. Para ello hay que cuidar el arco propio, pero sobre todo lastimar en el arco rival, algo que le cuesta horrores desde que el conductor tomó las riendas. Solo se marcó un gol (Wilson Morelo) y los remates al arco son muy pocos. A eso hay que agregarle la falta de efectividad, lo que maximiza la cuestión.
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No hace falta aclarar más, porque las cifras son contundentes y habrá que arriesgar en Córdoba para alcanzar tres puntos que serían un bálsamo en el desierto. Para dicho compromiso, el técnico –que por ahora seguirá pese a poner su puesto a consideración de la dirigencia– no podrá contar con Emnanuel Olivera, que deberá cumplir una fecha de suspensión por llegar a la quinta amarilla. Un titular indiscutido, pero que hace rato viene jugando en un bajísimo nivel. La lógica indica que su reemplazante sería el uruguayo Rafael García.
Después, se presume que habrá más variantes. Quizás se de la vuelta de Luis Rodríguez y se esperará por las recuperaciones de Braian Galván y Christian Bernardi, que hace varias semanas que no pueden entrenar a la par del resto por sendas molestias físicas. No es fácil encontrar soluciones cuando las cosas no sale, pero no quedará otra que insistir para no tirar la toalla antes de tiempo.
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Todavía queda la Copa de la Superliga para aplicar y sacudir una escena sin emociones. La suerte aún no está echada y en Colón lo saben todos, incluyendo la gente, pero sin enjundia y fortaleza mental no será posible.
















