La crisis futbolística que atraviesa Colón no solo se refleja en la tabla de posiciones. Mientras el equipo perdió terreno en la pelea por el liderazgo de la Zona A de la Primera Nacional, puertas adentro también habrían comenzado a aflorar diferencias cada vez más marcadas entre el entrenador Ezequiel Medrán y el director deportivo Diego Colotto.
Colón y una incógnita interna: ¿qué ocurre entre Medrán y Colotto?
El delicado presente futbolístico del Sabalero habría profundizado un cortocircuito entre el entrenador Ezequiel Medrán y el director deportivo Diego Colotto. El empate ante Ciudad Bolívar dejó al equipo quinto y a cinco puntos de la cima.
La convivencia entre ambos nunca habría sido conflictiva desde lo personal, pero sí existirían distintos criterios en cuestiones vinculadas a la gestión deportiva, la conformación del plantel y algunas decisiones futbolísticas.
Un vínculo que nunca terminó de consolidarse en Colón
Medrán ya estaba al frente del equipo cuando asumió la nueva comisión directiva encabezada por José Alonso. Con la llegada de la nueva conducción también desembarcó Diego Colotto como director deportivo.
La decisión institucional fue sostener el proyecto deportivo que había comenzado el entrenador durante el tramo final de la temporada pasada. Sin embargo, rápidamente quedó en evidencia un cambio de escenario.
A diferencia de lo ocurrido en la segunda mitad de 2025, cuando Medrán tenía una fuerte participación en las decisiones vinculadas al armado del plantel, la aparición de la figura de Colotto implicó una redistribución de funciones y responsabilidades.
Si bien siempre existió una relación respetuosa, distintas fuentes coinciden en que el entrenador nunca terminó de sentirse completamente cómodo con algunas determinaciones y criterios adoptados desde la dirección deportiva.
El episodio que habría marcado un punto de quiebre en Colón
Las diferencias habrían ganado intensidad en las últimas semanas y tendrían un episodio puntual que aparece como símbolo de ese desgaste.
Ocurrió en el empate ante Estudiantes de Buenos Aires, cuando Colón necesitaba ganar y Medrán decidió sacar del campo a Ignacio Lago y Alan Bonansea para darle ingreso a Lucas Cano y Facundo Castro.
La situación llamó la atención porque Lago es el jugador más determinante del equipo y Bonansea, más allá de su sequía goleadora, continúa siendo el centrodelantero titular.
Lo que ocurrió después terminó alimentando aún más las especulaciones. Tanto Cano como Castro quedaron completamente relegados de la consideración del cuerpo técnico y ni siquiera integraron el banco de suplentes en el encuentro frente a Ciudad Bolívar.
De hecho, ambos aparecen entre los principales candidatos a abandonar la institución en el próximo mercado de pases.
Según distintas versiones, desde la dirección deportiva se habría manifestado cierto desacuerdo con aquella decisión táctica y también con otros aspectos relacionados al funcionamiento del equipo, algo que no habría sido bien recibido por el entrenador.
Un momento delicado para Colón
Todo esto sucede en el contexto más complejo desde la llegada de Medrán al banco sabalero. El equipo acumula una preocupante caída en su rendimiento, apenas consiguió nueve de los últimos 24 puntos en disputa y quedó relegado al quinto puesto de la Zona A, a cinco unidades del líder Deportivo Morón.
LEER MÁS: Medrán, bajo la lupa en Colón: tres finales por delante para sostener su ciclo
El próximo compromiso ante Defensores de Belgrano aparece como una prueba clave no solo para las aspiraciones deportivas de Colón, sino también para el futuro inmediato de un entrenador que comienza a convivir con cuestionamientos cada vez más visibles.
Mientras el equipo busca respuestas dentro de la cancha, también deberá convivir con un escenario interno donde las diferencias entre dos piezas centrales del proyecto deportivo parecen haber quedado expuestas.















