Con el mercado de pases de la Primera Nacional ya cerrado, en Colón comienza a instalarse una sensación difícil de evitar: la posibilidad de incorporar un cuarto refuerzo se diluye con el correr de los días.
Colón empieza a resignarse: el cuarto refuerzo parece quedar en el camino
El Sabalero solo pudo utilizar tres de los cuatro cupos que tenía disponibles en el mercado de pases. La búsqueda de un volante creativo no prosperó y, salvo una salida inesperada, todo indica que el plantel quedó cerrado para afrontar la segunda rueda de la Primera Nacional.
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
La dirigencia había logrado sumar tres futbolistas para reforzar el plantel de Ezequiel Medrán: Gabriel Risso Patrón, Leandro Garate y Franco García. Sin embargo, quedó pendiente la incorporación que el cuerpo técnico consideraba prioritaria: un volante ofensivo capaz de generar juego y potenciar el funcionamiento del equipo.
El puesto que nunca pudo reforzar Colón
Desde el inicio del mercado, Medrán dejó en claro cuál era la principal necesidad del plantel. Más allá de reforzar otros sectores, el entrenador pretendía sumar un futbolista con características de enganche o mediapunta, capaz de aportar creatividad en los últimos metros.
Durante varias semanas aparecieron distintos nombres sobre la mesa, aunque ninguno terminó convirtiéndose en una negociación concreta.
Uno de ellos fue Marcelo Eggel, pero el mediocampista finalmente optó por continuar su carrera en el fútbol chileno.
La otra alternativa fue mucho más ambiciosa. Rubén Botta volvió a ser sondeado por Colón, aunque el talentoso volante descartó la posibilidad de regresar al club y priorizó cuestiones familiares para definir su futuro.
Así, el Sabalero nunca encontró al futbolista que buscaba para cubrir un puesto que todavía considera vacante.
Las salidas que nunca llegaron en Colón
La ilusión de sumar un cuarto refuerzo también dependía de que se produjera alguna transferencia.
Uno de los jugadores que aparecía con mayores chances de emigrar era Facundo Castet. De hecho, la llegada de Gabriel Risso Patrón no solo buscó reforzar el lateral izquierdo, sino también ofrecer una alternativa ante una eventual salida del ex Sarmiento.
Sin embargo, el panorama cambió en las últimas semanas. Castet está próximo a ser padre y esa situación personal hizo que perdiera fuerza la posibilidad de aceptar una propuesta del exterior. Hubo sondeos desde la Segunda División de Grecia y también desde el fútbol peruano, aunque hoy el defensor no vería con buenos ojos dejar el país.
Otro caso era el de Nicolás Thaller, aunque las lesiones y la falta de continuidad durante el último tiempo hicieron que tampoco aparecieran ofertas concretas por el marcador central.
La cabeza ya está puesta en el campeonato
Con ese escenario, todo indica que Colón cerrará definitivamente su participación en el mercado de pases con las tres incorporaciones ya confirmadas.
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Ahora, el foco estará exclusivamente en el aspecto deportivo. El desafío será potenciar un plantel que, puertas adentro, consideran competitivo para pelear por el ascenso, aunque todavía no logró mostrar una regularidad acorde a las expectativas.
La misión será clara: recortar la distancia con Ferro, actual líder de la Zona A, y sostenerse en la pelea por el primer puesto, el objetivo que permite disputar la final por el ascenso directo a la Liga Profesional.
Más allá de que el cuarto refuerzo difícilmente llegue, en Colón entienden que la verdadera incorporación deberá aparecer dentro de la cancha, elevando el rendimiento colectivo en una segunda rueda que será decisiva para el futuro deportivo del club.
















