Si bien el mismo Néstor Gorosito había manifestado que toda la expectativa estaba puesta en la Copa de la Liga Profesional, donde arrancará en el último lugar de descenso por tabla anual junto a Huracán, lo concreto es que puso "toda la carne al asador" en el partido ante Lanús por los 16avos de la Copa Argentina.
Cómo fue el debut de los refuerzos de Colón ante Lanús
Copa Argentina
Esto es una clara alusión a que para Gorosito este certamen también es muy relevante, en función a que da la chance de pelear por otro título y una consiguiente clasificación para jugar la Copa Libertadores del año que viene, o bien puede haber obedecido esta decisión a darle rodaje a sus jugadores, sobre todo a los refuerzos, de cara al inicio de la Copa de la Liga Profesional, donde el sábado desde las 16.30 debutará ante Independiente, en un duelo clave por el descenso, en el Libertadores de América, en el marco de la dura Zona 1.
LEER MÁS: Los tres jugadores por los que Colón avanza a paso firme
Y el resultado final le terminó dando la derecha a Pipo Gorosito, quien venía reclamando por la llegada de refuerzos. Es que justamente los cuatro fueron de lo más importante que mostró Colón en el estadio de Sarmiento de Junín, y le dieron un salto de calidad a todas las líneas, lo que repercutió en la mejor actuación conjunta desde que el DT está al frente del equipo.
Néstor Gorosito se decidió por colocar de entrada un sistema de 4-4-2, aunque sin un centrodelantero definido, ya que ese puesto fue desempeñado por Santiago Pierotti, quien en sus inicios jugaba de volante. En tanto que su acompañante fue Rubén Botta, quien terminó demostrando por qué Pipo dijo que fue el mejor jugador que le tocó dirigir.
En la defensa, el paraguayo Alberto Espínola tuvo su carta de presentación mostrando mucha solidez y firmeza a la hora de defender, en tanto que también mostró sus credenciales con un par de proyecciones, sobre todo en el primer tiempo, donde con el partido empatado 0-0 estrelló un remate en el travesaño, en una de las más claras de esa etapa del juego, sacando el gol de Tomás Galván.
Espínola fue el primer refuerzo que sumó Colón, venía de ser cortado por Cerro Porteño, y demostró que es un jugador de jerarquía para potenciar el puesto, e incluso cuesta entender de qué manera podría recuperar su lugar Eric Meza, en función de su gran estreno con la rojinegra.
En tanto que Favio Álvarez se mostró como si hubiese venido con mucha continuidad, aunque vale remarcar que solo había sumado 60 minutos en la primera parte del año. Mostró un gran juego, pase preciso, claro y fue clave en el andamiaje ofensivo que mostró el equipo. Era el volante interno, cuasi enganche, que tanto deseaba Pipo Gorosito para Colón.
LEER MÁS: Así sería el camino de Colón a la final de la Copa Argentina
Mientras que Damián Batallini fue un problema sin solución para Lanús. Mostró guapeza, mucho desequilibrio y un desgaste importante por su sector. Cuesta entender las razones por las cuales Gabriel Milito no lo quiso admitir en el plantel de Argentinos, ya que es un jugador de jerarquía y que al igual que lo hizo ante Lanús seguramente le aportará muchísimo a la ofensiva de Colón.
Y Rubén Botta demostró que es un jugador diferente, con mucha clase, buena pegada, precisión y claridad en los últimos metros. Dispuso de una ocasión propicia para marcar, que en caso de no haber sido despejada en la línea por un defensor de Lanús hubiese sido seguramente uno de los goles más lindos desde que arrancó la Copa Argentina. En los pies del exjugador de Bari de Italia se fundamentan gran parte de las esperanzas que tiene Colón de permanecer en Primera División.
















