El Índice de Consumo Privado (ICP-UP) correspondiente a enero confirmó que el gasto de los hogares inició 2026 sin un impulso claro. Si bien logró estabilizarse tras varios meses de bajas, la persistencia de caídas interanuales en indicadores clave refleja un escenario de mayor cautela.
Consumo en alerta: se consume menos carne, se cortaron salidas y se exprimió la tarjeta
El nuevo informe del El Índice de Consumo Privado (ICP-UP) reflejó un panorama dispar, con señales de ajuste en los hogares y desaceleración en compras con tarjeta
IA inteligencia artificial
Los datos del consumos hogareños en enero 2026
La Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo presentó una nueva edición del ICP-UP, que en enero registró una leve suba del 0,1% mensual.
Sin embargo, en la comparación interanual, el indicador mostró una caída de 1,5%, la segunda consecutiva, tras la baja observada en diciembre.
El año pasado, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró una suba promedio del 2,5%, aunque diciembre mostró una caída del 1,4% interanual.
Otros estudios indicaron un crecimiento anual del 10,3%, situando el consumo en niveles similares a 2022/2023. No obstante, hacia el cierre del año aparecieron signos de desaceleración, mientras que la inflación interrumpió su tendencia descendente.
Secuencia de bajas
En enero, en términos desestacionalizados, el índice de la UP prácticamente mantuvo su nivel respecto del mes anterior, frenando la secuencia de bajas del último semestre. Aun así, el arranque de 2026 no mostró señales claras de recuperación del consumo.
“El comportamiento del índice sugiere que el gasto de los hogares continúa atravesando una fase de cautela, con dinámicas heterogéneas entre rubros y sin un motor claro de expansión”, señaló Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la UP.
Los últimos datos de consumo masivo reflejan un escenario dispar. Las ventas de combustibles mostraron una recuperación hacia el cierre de 2025, con una suba interanual de 3,8% en diciembre.
Sin embargo, el consumo de carne vacuna volvió a caer, con una baja de 6,5% interanual, cerrando el semestre en terreno negativo.
La combinación de estos indicadores sugiere que el gasto en bienes esenciales continúa condicionado por decisiones de ajuste en los hogares.
Por el contrario, las ventas en jugueterías, prendas de vestir y calzado mostraron leves subas. Además, los préstamos ligados al consumo mantuvieron tasas positivas, aunque con marcada desaceleración.
Las compras con tarjeta crecieron 11,7% interanual en enero, un ritmo menor al observado hacia fines de 2025, cuando las subas rondaban el 20%.
Bienes durables
En los bienes durables también se observaron señales de retracción. El patentamiento de automóviles cayó 4,2% interanual, interrumpiendo una racha de 17 meses consecutivos de crecimiento, aunque los niveles siguen por encima del período 2020-2024.
En contraste, los patentamientos de motos crecieron 15,3% interanual, acumulando cinco meses consecutivos de subas.
El crédito hipotecario sostuvo su expansión, aunque el mercado inmobiliario mostró moderación. Las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires registraron en diciembre una caída interanual de 0,3%, tras un año mayormente positivo.
En recreación y turismo, el índice de restaurantes tradicionales en CABA cayó 2,3% interanual en diciembre, reflejando un consumo todavía frágil.
“Los datos del primer mes del año muestran que el consumo continúa en una zona de fragilidad. La estabilización mensual es relevante, pero convive con indicadores de menor dinamismo y decisiones más defensivas por parte de los hogares”, concluyó Foglia.















