La investigación por la muerte de Mauro Daniel González, ocurrida en la Comisaría 8ª de Santa Fe, sumó a una nueva persona imputada. Se trata de una médica policial de 26 años, identificada por sus iniciales M.M., a quien la Fiscalía atribuyó provisoriamente el delito de homicidio culposo.
Caso Mauro González: imputaron por homicidio culposo a la médica policial que lo atendió en la Comisaría 8ª tras su detención
Se trata de M.M., de 26 años. El abogado de la familia cuestionó que no se haya dispuesto un traslado a un centro de salud y señaló que la médica consignó siete de las 22 lesiones visibles que presentaba la víctima.
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Médica policial imputada: joven de 26 años fue imputada por homicidio culposo en el caso de Mauro González.
La incorporación de la profesional al proceso se vincula con la atención médica que recibió González durante las primeras horas posteriores a su detención y con la decisión de no disponer su traslado a un centro hospitalario, pese a las condiciones que presentaba.
Con esta nueva imputación, ya son nueve las personas involucradas en la causa que busca determinar las responsabilidades por la muerte del hombre, quien habría sufrido golpes durante su detención y traslado y posteriormente falleció en la dependencia policial.
El planteo de la familia apunta a la atención médica
El abogado de la familia de González, Rodolfo Mingarini, cuestionó el accionar de la médica y sostuvo que la investigación debe determinar si se cumplieron los protocolos establecidos para la atención de personas detenidas que presentan signos de consumo de sustancias, lesiones o alteraciones en su estado de salud.
“Los policías que actuaron, actuaron por un lado y por otro lado hay un montón de cosas que no hicieron y tenían que hacer”, sostuvo el letrado.
En particular, Mingarini planteó que la profesional debía aplicar un protocolo vigente y que, si había advertido o había sido informada de que González podía encontrarse bajo los efectos de alguna sustancia, correspondía adoptar medidas adicionales.
“A la médica también le atañe y debe aplicar el protocolo que el propio hoy gobernador suscribió mediante resolución”, afirmó.
Según explicó el abogado, esa normativa fue establecida como obligatoria en 2019, cuando Maximiliano Pullaro se desempeñaba como ministro.
La familia cuestiona que no haya sido trasladado a un hospital
Uno de los principales puntos señalados por la querella es que González no habría sido derivado a un centro asistencial para recibir una evaluación médica más completa.
“Lo que tenía que hacer era tomar otro tipo de accionar y no lo hizo”, sostuvo Mingarini al referirse a la actuación de la médica.
Consultado sobre cuál era la intervención que, según la familia, correspondía realizar, fue concreto: “Derivarlo a un centro hospitalario”.
El abogado también remarcó la situación particular de una persona que se encuentra detenida y puede presentar un estado de vulnerabilidad mayor al de alguien que está completamente orientado.
“Hay otras cuestiones que tienen que ver con las personas que están en este tipo de circunstancias que lo ponen en un escalón de vulnerabilidad más bajo que una persona que está orientada completamente en tiempo y espacio”, explicó.
Las lesiones que presentaba González
Otro de los cuestionamientos de la familia está relacionado con las lesiones que presentaba González.
De acuerdo con lo señalado por Mingarini, la víctima tenía 22 lesiones visibles, aunque la médica habría consignado solamente siete en su evaluación.
Ese aspecto será uno de los elementos que deberá analizar la investigación para determinar qué información recibió la profesional, qué lesiones pudo observar durante la revisión y qué medidas correspondía adoptar frente al cuadro que presentaba el detenido.
La Fiscalía deberá establecer, además, si las eventuales omisiones de la médica tuvieron una relación causal con el desenlace fatal.
Cuándo y dónde fue atendido
Según precisó el abogado de la familia, la médica examinó a González alrededor de las 15.30 en la Comisaría Primera, cuando había transcurrido menos de una hora desde su aprehensión.
Mingarini cuestionó además la descripción del estado de González durante ese momento y sostuvo que el hombre no se encontraba exaltado cuando fue observado por la profesional.
“Mauro para cuando ella lo vio no estaba exaltado. Mauro para cuando ella lo vio, y se puede ver en las imágenes, a Mauro prácticamente lo entraron a la comisaría primera”, afirmó.
Las imágenes de las cámaras de seguridad forman parte de los elementos que pueden resultar relevantes para reconstruir cómo se encontraba González durante el traslado y en las primeras horas posteriores a su detención.
Qué se investiga sobre la muerte de Mauro González
La causa sostiene que González habría recibido golpes por parte de efectivos del Comando Radioeléctrico durante el traslado hacia la Comisaría 8ª, hasta quedar inconsciente.
Una vez alojado en la dependencia policial, sufrió una broncoaspiración de contenido gástrico y murió.
La investigación busca establecer si las agresiones sufridas durante la detención tuvieron incidencia directa en su fallecimiento y, en paralelo, si las decisiones adoptadas durante la atención médica contribuyeron al desenlace.
La imputación de la médica abre así una nueva línea dentro de la causa: determinar si existió una omisión médica relevante y si una eventual derivación hospitalaria podría haber modificado la evolución del cuadro.
Ocho policías también están imputados
Además de la médica, hay ocho policías imputados por distintos hechos vinculados con el procedimiento.
Cuatro de ellos permanecen en prisión preventiva: Facundo Sebastián Amarillo, Lucas Aranda, Melisa Díaz y Sebastián Daniel Bardinali, acusados de ejercer violencia física contra González durante el procedimiento.
En tanto, Juan Cruz Barros, Natalia Altamirano, Santiago Ibarra, integrantes del Cuerpo Guardia de Infantería, y Sabrina Petiton, del Comando Radioeléctrico, continúan imputados pero permanecen en libertad.
La médica seguirá en libertad
M.M. quedó imputada por homicidio culposo y, por el momento, permanece en libertad.
Mingarini explicó que la familia no se opone a esa situación procesal porque considera que no existen riesgos de que la profesional pueda entorpecer la investigación.
“Está imputada por homicidio culposo. Por eso está en libertad y el fiscal entiende, y nosotros no tenemos ninguna oposición en ese sentido, que no hay chances de entorpecimiento probatorio en la investigación”, señaló.
La causa continúa abierta y todavía restan medidas probatorias para determinar el grado de responsabilidad de cada una de las personas involucradas.
Con la imputación de la médica policial, la investigación incorpora ahora un aspecto clave: si las omisiones durante la atención de Mauro González y la falta de una eventual derivación hospitalaria tuvieron incidencia en su muerte, una cuestión que deberá ser definida a partir de las pruebas médicas, testimoniales y audiovisuales reunidas en el expediente.















