La jueza Cecilia Labanca resolvió este jueves dictar la prisión preventiva para cuatro de los seis policías imputados por la muerte de Mauro González, quien falleció tras ser detenido y trasladado a la Comisaría Octava de la ciudad de Santa Fe, en un hecho ocurrido el 17 de enero.
Muerte en la Comisaría Octava: dictaron la prisión preventiva para cuatro de los seis policías imputados
La jueza Cecilia Labanca dispuso que cuatro efectivos permanezcan detenidos mientras avanza la investigación por la muerte de Mauro González, ocurrida en enero pasado. Los otros dos continuarán el proceso en libertad, aunque deberán cumplir medidas alternativas.
Muerte en la Comisaría Octava: dictaron la prisión preventiva para cuatro de los seis policías imputados
La medida recayó sobre F.S.A, L.A., M.D y S.D.B, quienes continuarán detenidos mientras avanza la investigación.
En tanto, Juan Cruz Barros, integrante del Cuerpo de Guardia de Infantería, y Sabrina Petiton, del Comando Radioeléctrico, seguirán el proceso en libertad. Como medidas alternativas, deberán fijar domicilio, permanecer bajo supervisión judicial, no salir del país y abstenerse de mantener contacto con testigos o con los demás imputados.
En el caso de Petiton, durante la audiencia se indicó que, en esta etapa de la investigación, no pudo acreditarse que hubiera participado directamente de las torturas que, según la acusación, sufrió la víctima.
Uno de los abogados defensores de Barros sostuvo que la magistrada dispuso su libertad al considerar que su participación en los hechos fue acotada y que no existía riesgo de fuga.
La imputación
Además de resolver la situación procesal de los seis efectivos, Labanca convalidó la calificación legal impulsada por el fiscal Ezequiel Hernández, quien les atribuyó el delito de tortura seguida de muerte.
De acuerdo con la investigación, Mauro González fue detenido en barrio Yapeyú y, durante el procedimiento y el posterior traslado, habría sido sometido a una serie de agresiones que la Fiscalía considera constitutivas de actos de tortura.
La acusación también sostiene que, pese al estado físico que presentaba González, los policías no lo trasladaron de inmediato a un centro de salud, sino que realizaron otras diligencias antes de llevarlo a Medicina Legal y posteriormente alojarlo en la Comisaría Octava.
La autopsia incorporada al expediente determinó que la víctima presentaba 20 lesiones en distintas partes del cuerpo y que falleció tras broncoaspirar vómito mientras permanecía detenida en la dependencia policial.
















