violencia de género

Femicidio: le dieron perpetua al hombre que asesinó a mazazos a su mujer en Gálvez

Jorge Trossero fue condenado por el femicidio de su pareja, Danisa Canale, en 2019. La mujer sufría violencia de género de parte del productor agropecuario

Viernes 10 de Diciembre de 2021

Jorge Trossero fue condenado este viernes a cadena perpetua por "homicidio triplemente calificado por el vínculo, ensañamiento y por mediar violencia de género (femicidio)". El juicio comenzó este lunes, con audiencias que continuaron el martes y el jueves. La víctima fue su pareja, Danisa Canale, a la que asesinó de doce golpes con una maza en la cabeza y los brazos en la ciudad de Gálvez.

Los fiscales que investigaron son Marcelo Nessier y Ana Laura Gioria, en representación del Ministerio Público de la Acusación. Los abogados querellantes son Ignacio Alfonso Garrone y Clara Vásquez, en representación del padre de Danisa. La defensa de Trossero estuvo a cargo de María Georgina Stratta. Los jueces que decidieron la sentencia este viernes son Sergio Carraro, Rosana Carrara y Octavio Silva.

Al finalizar el juicio, Nessier comentó a la prensa: "Afortunadamente los tres jueces se convencieron, lo que la fiscalía sostuvo desde un primer momento. Fue determinante que siete médicos psiquiatras con experiencia clínica manifestaron que más allá de la patología que presentaba Trossero, más allá de ser neurótico, no era una persona con psicosis sino que comprendía la criminalidad de los actos y podía entender sus acciones".

Cabe recordar que Stratta presentó, a lo largo del juicio, la tesis de que Trossero era inimputable por ser paciente psiquiátrico. "La acción la teníamos constatada, la tipicidad también, con lo cual lo que se discutía era la culpabilidad. Acreditamos todo", contó el fiscal.

El femicidio

"Tenemos el llamado al personal policial (donde confesó el hecho), los hisopados sobre las prendas, en sus manos, en el arma. También presentamos informes psicológicos de ese día, hay testigos que lo vieron a la mañana cuando el condenado estaba bien. Es un dato objetivo también para investigar su salud mental", relató el fiscal.

El 15 de enero de 2019 Danisa fue al odontólogo del barrio a las 15.45 a sacarse unos puntos que le quedaban de una operación dental. Luego de la breve consulta se trasladó unas pocas cuadras hasta su casa. En el living se encontró con su pareja, Trossero, que a los minutos la mató con reiterados golpes de una maza en la cabeza. La autopsia constató que tenía diez heridas de varios centímetros de profundidad en el cráneo y dos más en los brazos. A las 16.30 el femicida llamó al 911 y dijo: "Vengan a buscarme que maté a mi mujer".

De acuerdo a los testimonios que brindaron policías durante el juicio, que actuaron en el lugar y día del femicidio, describieron que Trossero dejó la puerta de ingreso a su casa en Liniers al 900, entreabierta. Estaba sentado en el comedor a pocos centímetros del cuerpo de Danisa. La mujer estaba aún con vida, pero con signos vitales muy débiles. Según se vio en los registros fotográficos que mostró la fiscalía este lunes, había sangre en el piso, la maza, una puerta de entrada al garaje y en las manos de Trossero. El juzgado no le habló a los oficiales, solo dejó su mirada en el piso. Lo llevaron a la vereda para que el servicio de salud de emergencias pueda trabajar. Luego lo alojaron en una comisaría.

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El elemento que usó como arma es una maza común de albañilería con 25 centímetros de largo en el mango de madera y 12 centímetros de hierro. La encontraron tirada al lado de la cabeza de la mujer.

Danisa llegó al sanatorio de Gálvez con muerte cerebral. Los profesionales que la atendieron la conocían porque la mujer tenía una verdulería que quedaba enfrente de esa institución de salud y siempre le compraban. Decidieron trasladarla de emergencia al Hospital Cullen con una ambulancia que hizo el trayecto en 25 minutos. No alcanzó, no la pusieron salvar. En menos de una hora se declaró su muerte en el nosocomio de la ciudad de Santa Fe.

Una deuda de cuatro millones de pesos

Tanto la cuñada de Trossero como la hermana de Danisa y el empleado de la verdulería relataron en el juicio que el hombre tenía problemas financieros. Se desempeñaba como productor agropecuario en las propiedades que heredó de sus padres. Tiene campos en Gálvez, terrenos en Córdoba, una isla, tres casas, tres camionetas, un auto, motos, maquinaria agrícola, herramientas para trabajar en cosechas, ganado, entre otras propiedades.

Los diferentes relatos coincidieron en que Trossero no sabía administrarse y siempre estaba endeudado. El empleado de la verdulería dijo que en el local del matrimonio llegaban constantemente paquetes de compras de Mercado Libre de todo tipo. "Coleccionaba autitos de Hot Wheels, entonces siempre entraban cajas. Compraba cualquier cosa y tenía una deuda grande", dijo el testigo. A pesar de deber cuatro millones de pesos, expresaba abiertamente que quería comprarse terrenos en El Durazno, o más autos.

Esta circunstancia de inestabilidad y crisis económica que aparentemente generaba él mismo, desencadenaba el cuadro depresivo que padecía. Estuvo internado cerca de 15 días en 2012 en una clínica especializada y desde entonces fue tratado varias veces con reiteradas crisis.

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En la primera audiencia la defensora Stratta dijo que Trossero es "un paciente psiquiátrico de larga data". Y contó que el 3 de enero de 2019 "le cambiaron la medicación, una que nunca había tomado". Sostuvo su tesis sobre que el hombre "obró sin conciencia en estado de enajenación que no le permitía entender lo que hacía". Este lunes la abogada entrevistó al médico psiquiatra que le hizo el seguimiento al imputado desde 2012 hasta el 3 de enero de 2019. El profesional dijo que no hubo cambio de medicación, que las drogas siempre fueron las mismas y que con los años hubo leves ajustes en las dosis.

Además expresó que cuando fue atendido el 3 de enero de 2019 por una crisis, en su cuadro Trossero no presentaba signos que muestren que era necesaria una nueva internación. Al ser consultado por la fiscalía sobre el juicio crítico del imputado ese día que lo vio en persona por última vez, el psiquiatra contestó: "Siempre fue consciente de lo que pasaba y de lo que quería". "Nunca hubo indicios ni referencias de que vaya a hacer algo de estas características", agregó el especialista. También detalló que no había indicios de que pueda ser un peligro para otras personas, pero sí para sí mismo.

Lo quería dejar

La hermana de Danisa le contó a los jueces que la mujer quería dejar a Trossero. "La manipulaba todo el tiempo", recordó durante la audiencia de este lunes. Danisa estaba cansada de intentar ayudarlo económica y estratégicamente con sus deudas. Era un motivo de discusión de la pareja. "Era un comprador compulsivo", describió la mujer. También contó que su hermana le relató episodios de agresiones, aunque no fue testigo de violencia contra el cuerpo. Cuando discutían le pegaba a las puertas hasta romperlas a piñas. Una Navidad, después de una pelea, Trossero tomó unas tijeras y le rompió toda la ropa a Danisa.

"Quedó acreditado que Danisa estaba cansada de sostener la relación que tenía altibajos, idas y vueltas económicas. Se hacía cargo de hasta darle la medicación, porque el imputado no sabía ni qué tomaba. Si no se lo daba su esposa no tomaba la medicación. Es lo que surgió de diferentes testimonios. Por lo cual, se estaba haciendo cargo de un nene grande, por decirlo de alguna forma", comentó Nessier a la salida de la audiencia en la que se conoció la condena.

Quien sí fue testigo de golpes fue el empleado de la verdulería. Este joven pasaba más de ocho horas diarias trabajando con la mujer, y en muchas ocasiones también cenaba con la pareja después de la jornada laboral. Tenían una relación que calificó como buena. Relató en la audiencia que vio cómo Trossero la empujaba, la insultaba y en una ocasión cómo le tiró con un casco de la moto para dañarla. "Esa vez le quedó un moretón", dijo el chico. "Tenían discusiones que las arrancaba él. Danisa le decía que no malgaste el dinero. Ella estaba cansada de tener que sostener los problemas económicos de él". Aseguró que si vendían un solo tractor ya podía saldar media deuda, sin embargo el hombre se negaba.

Y agregó el joven: "Ella estaba cansada de los problemas económicos de él. Le decía que no comprara más cosas. Y él era muy celoso de la familia de ella. Si ella le compraba un regalo a su sobrina, también le tenía que comprar algo a él porque sino. En cambio la familia de Danisa siempre estaba para él cuando tenía problemas".

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