La Selección Argentina de básquet volverá a enfrentar este viernes a Cuba en el marco de las Eliminatorias rumbo al Mundial de 2025 en Qatar. Tras su contundente victoria en La Habana, el equipo nacional buscará revalidar su buen presente ahora como local y con una novedad clave: el regreso de Pablo Prigioni al banco de suplentes.
Argentina recibe a Cuba en el Templo del Rock con el objetivo de seguir firme rumbo al Mundial de Qatar
La Selección Argentina enfrentará otra vez a Cuba, en el marco de las Eliminatorias del Mundial de Qatar 2025. El partido arrancará a las 19.
Por Ovación
En el primer duelo ante los caribeños, el entrenador principal no pudo viajar por inconvenientes con su visado y el equipo fue dirigido por Nicolás Casalánguida, quien cumplió con creces al comandar el triunfo. Esta vez, Prigioni ya está disponible y tomará nuevamente el mando técnico de la Albiceleste.
Cambios en la Selección Argentina
Para este encuentro, se confirma la inclusión de Dylan Bordón, quien ocupará el lugar de Mateo Díaz en la convocatoria. El joven base se suma al plantel buscando aportar energía y variantes en la rotación, pensando en un partido que, pese a lo ocurrido en Cuba, no será tomado a la ligera.
Cuba, con bajas sensibles
El conjunto visitante llegará con importantes ausencias respecto al encuentro anterior. No estarán presentes Pedro Bombino ni Karel Guzmán, este último marginado debido a sus declaraciones en la conferencia de prensa posterior al partido disputado en La Habana. Estas bajas se suman a las ya conocidas de figuras determinantes como Jasiel Rivero, Yoanki Mencía y Howard Sant-Roos, lo que complica el panorama para los dirigidos por el cuerpo técnico cubano.
Un escenario especial
El partido se jugará en el Templo del Rock, un recinto emblemático para el básquet argentino, que volverá a lucirse como casa del seleccionado. Con el apoyo del público y la conducción de Prigioni, Argentina buscará un nuevo paso firme en su camino rumbo a Qatar 2025.
Argentina busca repetir, confirmar y crecer. La ruta al Mundial continúa y el próximo escalón vuelve a tener acento caribeño, pero con sabor a localía y esperanza albiceleste.












