En la segunda parte de la carrera más grande de Sudamérica de rally raid (SARR) todo está siendo más complicado de lo previsto, y no puntualmente en cuanto a lo que refiere a lo deportivo, sino más bien en lo que hace a lo organizacional y logístico.
Otra dificultosa etapa para el SARR
Por Matías Russo
Los inconvenientes comenzaron ya luego de la jornada de descanso, cuando aún en la provincia de La Pampa se empezaron a producir abundantes lluvias en la región donde debía transitar la competencia, por lo que se tuvo que tomar la medida de cancelar la etapa 5.
Luego, al arribar a suelo rionegrino las condiciones mucho no mejoraron ya que la etapa del miércoles tuvo que ser recortada y lo mismo ocurrió ayer jueves, cuando la especial n° 7 sufrió modificaciones, debido a las complicaciones que ocasionó nuevamente la climatología.
De esta manera, el séptimo recorrido cronometrado de la carrera, que unía las ciudades rionegrinas de Villa Regina y General Conesa, con largada en la primera de estas, tuvo que cambiarse.
Así, la originaria partida, prevista que se produjera al amanecer en la propia Villa Regina, tuvo que ser corrida kilómetros más adelante, hasta la localidad de Luis Beltrán; muy cerquita de donde estaba estipulado que fuera el primer control de paso de la séptima etapa.
Por lo tanto, esta forzada modificación provocó no solo un acorte en el kilometraje final del tramo sino también un retraso en la largada de la actividad y, por consiguiente, el arribo más tardío de los competidores y sus máquinas al vivac emplazado en el camping de General Conesa.
Sin embargo, lo importante para destacar es que la organización -con un guiño del clima, ya que a media mañana salió el sol- pudo sacar adelante una jornada que había comenzado complicada y finalmente pudo llevarse a cabo el recorrido planteado para ayer jueves, aunque con un kilometraje menor. Es así que los pilotos pudieron poner sus máquinas a velocidad y enfrentar el desafío que proponían los caminos patagónicos, que en algunos lugares estaban repletos de agua y barro.
Fue entonces como, nuevamente el día terminó con los más hábiles para sortear estas dificultades con los mejores registros de la etapa. Al respecto, en el caso de las Motos, la referencia quedó para el brasileño Guilherme Bissotto (Beta); en Quads dominó Tobías Carrizo (Yamaha); en Autos, Juan Cruz Yacopini (Toyota) y en UTV, otro brasileño, Rodrigo Luppi (Can Am) fue el más veloz.
Hoy será el momento de la penúltima etapa, que unirá General Conesa con Viedma (última ciudad anfitrioan), una especial de 350 kilómetros, de los cuales 230 serán cronometrados.












