Este martes por la mañana, antes de las 8.30, pesquisas de la Sección Delitos Especiales de la Policía de Investigaciones PDI allanaron un departamento de un edificio ubicado en Francia al 2.100, de la ciudad de Santa Fe. Allí reside una mujer de 38 años que es investigada como presunta autora de amenazas y extorsión contra un periodista del diario El Litoral y otras dos personas.
Allanaron la vivienda y el comercio de una mujer investigada por amenazas y extorsión contra un periodista y otras dos personas en Santa Fe
El hecho ocurrió este martes por la mañana cuando fueron ejecutadas las medidas judiciales ordenadas por la fiscal del MPA Clelia Trossero. Secuestraron cuatro teléfonos celulares, una computadora y una tableta, elementos que serán sometidos a peritajes criminalísticos. La mujer, que fue condenada en junio por amenazas y hostigamiento, fue notificada de la causa y continuara en libertad.
Por Juan Trento
Allanamiento judicial. Secuestraron teléfonos, computadora y tablet a mujer investigada por amenazas y extorsión.
Durante el procedimiento, los agentes secuestraron elementos y soportes electrónicos dentro del inmueble que serán sometidos a peritajes criminalísticos en el marco de la investigación policial y judicial.
Denuncia
La investigación se inició el 26 de junio, cuando un hombre y una mujer denunciaron que recibían mensajes amenazantes desde distintos números telefónicos. En esas comunicaciones, además, se les exigía la entrega de una suma de dinero.
En paralelo, un periodista del diario El Litoral denunció haber recibido mensajes de similares características desde otra línea telefónica. A partir de las denuncias, los investigadores comenzaron a analizar las comunicaciones y los números desde los cuales se habían enviado los mensajes, hasta avanzar con las medidas judiciales que derivaron en el allanamiento.
Antecedente
La mujer investigada, identificada por sus iniciales M. E. L., de 38 años, había sido condenada en junio de este año a dos años de prisión condicional por amenazas y hostigamiento contra un médico traumatólogo con quien había mantenido una relación sentimental en 2023. En ese expediente, el profesional llegó a radicar alrededor de 22 denuncias en su contra.
El periodista del diario El Litoral que ahora figura entre las personas que denunciaron amenazas había publicado la noticia sobre aquella condena. Según la hipótesis que se investiga en la causa actual, después de esa publicación continuaron las amenazas y también alcanzaron al periodista.
Rastreo telefónico
A partir de los informes requeridos a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) sobre distintas líneas telefónicas y sobre el código de identificación de los aparatos, conocido como IMEI, los pesquisas de la Policía de Investigaciones PDI Región I, establecieron que un mismo equipo registró actividad asociada a varias líneas, algunas de las cuales coinciden con las usadas para enviar los mensajes a las víctimas.
También determinaron que una línea registrada a nombre de la investigada, de uso habitual, tuvo actividad en ese mismo equipo. Mediante el rastreo en fuentes abiertas de internet vincularon esa línea con la cuenta de un local de estética de manos propiedad de la mujer. Con esos elementos se solicitaron las órdenes de allanamiento del departamento y del local comercial, ubicado en calle Güemes al 3400.
Los allanamientos
En el edificio de calle Francia, el encargado permitió el ingreso de los pesquisas, quienes fueron recibidos por la mujer en el departamento. La investigada no se opuso al procedimiento. La orden de allanamiento fue leída en presencia de dos testigos y toda la medida quedó registrada mediante un dispositivo de video.
Durante la requisa, los agentes secuestraron tres teléfonos celulares, una computadora, una tableta con la pantalla astillada y la caja vacía de uno de los teléfonos. Finalizado el procedimiento, la mujer fue trasladada para ser notificada de la causa.
En paralelo, otro grupo de pesquisas se dirigió al local de estética ubicado en Güemes al 3400. Allí fueron recibidos por una empleada, quien tampoco opuso resistencia al procedimiento. En el comercio, los investigadores secuestraron otro teléfono celular.
Antes de las 11, una vez finalizada la identificación dactiloscópica y al no existir impedimentos legales, la mujer recuperó su libertad.
Atribución delictiva
Los resultados de los allanamientos fueron comunicados a la Jefatura de la Policía de Investigaciones (PDI), que informó de inmediato a la fiscal Clelia Trossero, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), a cargo de la investigación.
La representante del MPA dispuso que la mujer fuera trasladada para ser notificada de la causa, identificada y luego dejada en libertad. También ordenó la requisa del local comercial, sin adoptar medidas procesales respecto de la empleada que se encontraba allí.
En esta instancia, la atribución delictiva contra la investigada quedó provisoriamente encuadrada como amenazas simples y extorsión.


















