Policiales

Crecen los asaltos exprés en Santa Fe: roban y escapan en moto

Una panadería  y una estación de servicio fueron asaltados durante la tarde del martes. Uno en barrio Candioti y el otro en Barranquitas. Los delincuentes usaron motocicletas para huir luego de asestar los golpes. No hubo detenidos.

Martes 01 de Noviembre de 2011

Por Juan Trento

lectores@unosantafe.com.ar

Ayer, minutos después de las 14, un asaltante solitario llegó a la playa de la estación de servicio Petrosol que está ubicada sobre la avenida López y Planes y pasaje Irala, parecía un cliente (durante el asalto estuvo siempre con el casco puesto) hasta que sacó un arma de fuego. El empleado que atendía el surtidor, sin más remedio, le dio el total de la recaudación que tenía en la billetera, y luego el ladrón se fue tal como había llegado en su motocicleta.

Los empleados de la administración hicieron la denuncia policial y minutos después llegó la policía a la sede de la estación asaltada, que posee dos cámaras de filmación posicionadas hacia los surtidores; y si bien se supone que el ladrón contaba con esa información por lo visible del dispositivo de seguridad, y por eso no se quitó el casco, hay indicios ciertos sobre su identidad.

La 9 de Julio de B° Candioti

A las 15.30, un joven ingresó al interior de la sucursal barrio Candioti de la panadería 9 de Julio, amenazó con un arma de fuego a la empleada y le robó la recaudación. Luego repitió el robo con una clienta que ingresaba al negocio, y culminada la faena, se fugó en la motocicleta del compinche que lo esperaba.

Diario UNO de Santa Fe, dialogó con la empleada Liliana Manatini de 36 años, encargada de la sucursal barrio Candioti de la panadería 9 de Julio, desde hace cuatro años.

—¿Cómo se produjo el asalto?

—La verdad es que fue tan sorpresivo y veloz, que casi te quedás sin reacción. Alrededor de las tres y media de la tarde dos muchachos llegaron en una motocicleta, el conductor se quedó arriba del vehículo en marcha, el otro ingresó armado, nos amenazó, metió la mano en la caja registradora y sacó el total de la recaudación, además sustrajo mi teléfono celular, y la balanza electrónica del negocio.

Pero no concluyó allí, ya que una clienta de muchos años de la panadería, ingresó justo cuando el delincuente se fugaba: éste se detuvo y le arrebató un bolso a la mujer en el que tenía un monedero con dinero en efectivo y documentación personal.

Después salió, se subió a la moto del otro delincuente que lo esperaba y ambos se fugaron.

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