Policiales

El nuevo jefe de Rosario tiene una denuncia por presunta riqueza ilícita

Se tramita en Asuntos Internos desde 2008 contra Néstor Arismendi, que asumió ayer. El ministro Corti dijo que esperan los informes que aclaren la situación del oficial denunciado.

Miércoles 14 de Diciembre de 2011

El ministro de Seguridad, Leandro Corti, encabezó el acto de puesta en funciones del nuevo jefe de la Unidad Regional II, comisario mayor Néstor Arismendi, a quien secundará el comisario inspector Daniel Cabrera. Los encargados civiles de entronizarlo tuvieron por la tarde una novedad que no pareció una buena noticia para el gobierno. Lo que supieron es que existe una información sumaria en la Dirección Provincial de Asuntos Internos contra Arismendi por averiguación de enriquecimiento ilícito presunto, abierta en el año 2008 y de trámite vigente.

Se trata de un señalamiento no judicial generado a partir de una denuncia anónima de aquel año contra varios oficiales. Ni siquiera es un sumario administrativo ni, menos aún, una causa judicial penal. Al abrirse el trámite, el número 13 del año 2008, se comisionó al juzgado de Instrucción Nº 4 de Rosario para que interviniera como órgano de apoyo a fin de requerir información a organismos tributarios y entidades bancarias, dado que éstos sólo responden sobre datos de patrimonio al requerimiento de un juez.

Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que el trámite en Asuntos Internos existe y que el titular de esa cartera lo solicitó para evaluarlo en manos propias. Aunque no implique que el funcionario policial señalado sea culpable ni que se haya enriquecido de modo ilegal, la situación es incómoda para el gobierno porque se trata del hombre elegido para dar el ejemplo dentro de la fuerza policial. Eso fue, en sentido estricto, lo que Corti reclamó ayer a la oficialidad en su primer acto como ministro en Rosario.

Corti dijo que no debe tomarse la denuncia contra Arismendi como una imputación. "Están en curso los pedidos de informes bancarios y patrimoniales que demoran tiempo. Esto le pasó a otros funcionarios sobre los que no se probó nada. No obstante si entendemos que (el jefe nombrado) no puede justificar su expansión patrimonial indudablemente se adoptarán las decisiones que requiera el caso", le dijo a UNO Medios.

Corti también afirmó que ordenó al jefe de policía de la provincia, Hugo Tognoli, actualizar la obligación para todos los funcionarios policiales de presentar su declaración anual de bienes que está suspendida desde hace dos años (ver "Declaración Jurada").

Bajo inquietud

La ceremonia de asunción de Arismendi se celebró en el contexto de una no disimulada preocupación institucional: el acto de sabotaje ocurrido en un depósito policial de automotores de la capital provincial, donde aparecieron quemados trece vehículos, en una acción intencional que las nuevas autoridades civiles del área interpretaron como una inadmisible manifestación de descontento con las designaciones para conducir la Unidad Regional I.

Frente a esta situación el ministro entrante pasó a disponibilidad a dos empleados policiales, uno de ellos jefe del lugar donde ocurrió el siniestro, teniendo cuidado de hacerlo antes de llegar a Rosario, de modo de que fuera audible el mensaje de que cualquier acto interno que atente contra la verticalidad en la fuerza será sancionado.

Corti llegó a Rosario dos horas después de haber informado que había tomado tal determinación. Los oficiales más importantes de la Unidad Regional II lo esperaban en el salón donde se realizó el acto. El comisario general Hugo Tognoli, flamante jefe de policía de provincia, ordenó a Arismendi ocupar el mayor cargo de la departamental. Enseguida Corti pronunció un discurso breve donde agradeció el empeño que los policías ponen en su función y les requirió compromiso en sus tareas.

“Hay una voluntad pública muy fuerte de construir una alianza con los sectores que quieran trabajar con honorabilidad y ser servidores públicos. El uniforme que ustedes portan es la cara del Estado provincial. Ese uniforme cualquiera lo puede usar, pero no cualquiera lo merece. Los exhorto a ser dignos”, dijo.

El ministro insistió a los jefes presentes a trabajar “de manera orgánica y subordinada”, algo que tuvo resonancia en el marco de lo ocurrido en Santa Fe, indicativo de una situación deliberativa en la policía, una clara forma de expresar resistencia a las designaciones resueltas por la autoridad civil. “Vamos a acompañarlos hasta el final, caiga quien caiga, trabajando espalda con espalda”.

El nuevo jefe. Arismendi se desempeñó hasta el lunes como responsable de la Agrupación Unidades Especiales, organismo policial de la cúpula departamental que tiene a cargo las principales áreas investigativas en el departamento Rosario, tales como las secciones Homicidios, Sustracción de Automotores, Leyes Especiales y la Brigada de Investigaciones.

Ayer estaba definido que lo acompañarían en su gestión el comisario inspector Dardo Saucedo como jefe de la Agrupación Orden Público y el comisario inspector Sergio Vergara como jefe de la Agrupación Cuerpos.

El comisario Arismendi dijo que aspira a incrementar la prevención en todos los barrios de Rosario. Aseguró que aspira a reformular la Agrupación Cuerpos, de la que dependen las secciones de patrullaje, para un mejor aprovechamiento del personal disponible.

Los oficiales medios y superiores de Rosario conocieron ayer a las demás autoridades del nuevo elenco del Ministerio de Seguridad. Además de Corti en el acto estuvo el secretario de Seguridad Pública, Marcos Escajadillo, y el secretario de Seguridad Comunitaria, Angel Ruani. También llegó junto a Tognoli el subjefe de la policía provincial, comisario mayor Cristian Sola, que condujo la Unidad Regional II hasta el viernes.

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