Gabriel Ríos acababa de bajarse de su taxi cuando su celular le avisó que había recibido un mensaje de texto. La pantalla se iluminó y en letras mayúsculas, un número de teléfono con característica de Córdoba lo felicitaba: se había ganado un auto cero kilómetro. La sorpresa lo obligó a releer con mayor detenimiento la notificación: “Felicitaciones. Renault Credit premia tu línea activa. Felicidades, ganaste tu nuevo Sandero 0 kilómetro. Comunicate y disfrutá”, decía el escrito, que recibió el viernes a la tarde y que resultó ser un engaño.
Le avisaron que había ganado un auto, pero era un engaño
“Apenas le conté a mi mujer y a un amigo, ambos me dijeron «tené cuidado», uno siempre está alerta ante este tipo de mensajes. Si bien no me creí todo de entrada, la verdad es que me entusiasmé pensando qué podía hacer con el premio y con recaudos llamé al número de teléfono”, contó Gabriel a Diario UNO.
Lo atendió un hombre que se identificó como Nicolás Gutiérrez. Con mucha seguridad y con datos precisos le explicó cómo era la operativa para recibir el vehículo: “Somos de la empresa Renault Credit. Éste es un premio que damos por única vez, tu número salió sorteado. Nosotros te ofrecemos lo siguiente: un Renault Sandero color gris, vos depositás en una cuenta 4.800 pesos. Con ese dinero, nosotros reducimos el gasto de lo que vos tendrías que abonar, que sería para la patente, grúa para el traslado y la transferencia entre provincias.
“ Me pareció extraño y le dije que yo no le iba depositar ese dinero, que prefería pagar el total de los costos pero que yo buscaba el auto en Córdoba. Y ahí se puso nervioso, me empezó a repetir que esto era algo serio, que si no le creía que mirara la página de internet que habla del sorteo. Yo le insistí en que estaba todo bien pero que no le iba a depositar plata si no tenía ningún comprobante.
Me quedé sin crédito, los llamé desde mi casa y no atendían. Les mandé un último mensaje, que les decía que les estaba hablando con otro teléfono y ahí me volvieron a atender. Pero la conversación siguió en los mismos términos hasta que me cortaron”, recordó Gabriel.
“Quiero hacer público lo que me pasó sobre todo para alertar a la gente. Siento que si no digo nada, peco de omisión. Hablé con mi abogado y como a mí no me pasó nada no puedo iniciar ningún tipo de acción legal, pero quiero que la gente sepa que estas maniobras –que uno suele ver en la televisión o escuchar en la radio que le pasan a otro– están ocurriendo. Hay que estar muy atento y preguntar todos los datos antes de otorgar dinero, no importa cuán buena sea la oferta”, agregó el muchacho.













