El juez de instrucción penal de la séptima nominación, Diego de la Torre, procesó con prisión preventiva a Jorge Alberto Caqui Muñoz, por el homicidio de Walter Montaner ocurrido en el bar Fiji, en octubre del año pasado.
Procesaron a Caqui Muñoz por el crimen de Walter Montaner
Tras cuatro meses de persecución, hace 20 días los agentes dieron con Caqui Muñoz en las calles de Guadalupe Oeste. La semana pasada, el fiscal Jorge Andrés consideró que había suficientes elementos como para acreditar la comisión del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego, en calidad de partícipe y en concurso real entre sí. La presión probatoria sobre Caqui le dio al magistrado margen para su procesamiento y lo sindicó como “partícipe principal por el delito de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego”. Sobre todo, en el caso del Caqui pesaron los testimonios de tres chicas jóvenes que estaban en el bar y que lo identificaron.
Los abogados defensores de Muñoz, los abogados Raúl Berizo y Sebastián Nitti, adelantaron que apelarán la decisión: “las únicas pruebas que pesan sobre él son los testimonios que dicen que estuvo en el lugar del hecho, pero indudablemente eso no significa que tenga algún tipo de responsabilidad en el crimen. Sino, en su misma situación encontraríamos a otras 25 o 30 personas que también estaban en el bar cuando se produjeron los disparos”.
Apenas ocurrió el crimen de Walter, tres barra bravas de Colón fueron acusados por el hecho: los hermanos Nano y Quique Leiva y Muñoz. Nano Leiva fue detenido horas antes que el Caqui, en barrio Centenario. Pero declaró que él no estuvo en el bar el día del crimen, y las pruebas no alcanzaron para revertir su versión y acusarlo. Ahora, falta encontrar a Juan Abel Quique Leiva, quien continúa prófugo y sobre quién cae la sospecha de ser quien le disparó a Montaner.













