Miles de personas volvieron a movilizarse este martes por las calles de la ciudad de Santa Fe al cumplirse once años de la primera marcha de Ni Una Menos. La convocatoria finalizó frente a Casa de Gobierno con la lectura de un documento que combinó reclamos históricos vinculados a la violencia de género con fuertes cuestionamientos al contexto económico y social que atraviesa el país.
A 11 años de Ni Una Menos, una multitud marchó en Santa Fe y lanzó duras críticas por el ajuste y la falta de políticas de género
La marcha culminó frente a Casa de Gobierno con la lectura de un documento en el que organizaciones feministas cuestionaron las políticas del gobierno de Javier Milei, denunciaron el aumento de los femicidios y reclamaron medidas urgentes contra la violencia de género, la pobreza y el endeudamiento.
A 11 años de Ni Una Menos, una multitud marchó en Santa Fe y lanzó duras críticas por el ajuste y la falta de políticas de género
"Hartas, cansadas y endeudadas, pero juntas y organizadas" fue la consigna elegida para la movilización de este año, atravesada por denuncias sobre el incremento de las desigualdades, el deterioro de las condiciones de vida y la reducción de políticas públicas destinadas a mujeres y diversidades.
Durante el acto de cierre, las organizaciones advirtieron sobre la persistencia de la violencia machista y recordaron que, según los datos difundidos en el documento, en el primer trimestre del año fueron asesinadas 73 mujeres y diversidades en el país y 12 en la provincia de Santa Fe, a razón de una víctima cada 29 horas.
"Estamos hartas de salir a las calles con las fotos de las compañeras que nos faltan", señalaron las organizadoras, al tiempo que denunciaron la eliminación y el desfinanciamiento de programas de prevención y atención de la violencia de género.
Uno de los puntos más críticos estuvo dirigido al gobierno nacional. Las organizaciones sostuvieron que existe un avance contra las políticas de género y cuestionaron los discursos que niegan la existencia de la violencia machista.
En ese sentido, rechazaron el proyecto impulsado por la senadora nacional Carolina Losada para endurecer las penas por falsas denuncias. Según expresaron, la iniciativa busca desalentar las denuncias de las víctimas y generar un efecto intimidatorio en mujeres y niños que atraviesan situaciones de violencia o abuso.
"Nosotras no mentimos, las niñeces tampoco. Dejen de encubrir y dar impunidad a abusadores y violadores", fue una de las frases más contundentes del documento leído frente a los manifestantes.
Las críticas también alcanzaron al presidente Javier Milei por sus declaraciones sobre la figura del femicidio y por cuestionamientos vinculados a la baja de la natalidad. En respuesta, las organizaciones reivindicaron las conquistas alcanzadas en materia de derechos sexuales y reproductivos.
"Estamos orgullosas de haber hecho de la maternidad una elección y no un destino", sostuvieron, al tiempo que defendieron la Educación Sexual Integral, el acceso a métodos anticonceptivos y el derecho a la interrupción legal y voluntaria del embarazo.
La situación económica y el endeudamiento
El documento dedicó varios apartados a describir el impacto de la crisis económica sobre las mujeres y diversidades.
Las organizaciones señalaron que son quienes absorben gran parte de las consecuencias del ajuste a través de tareas de cuidado no remuneradas, el sostenimiento de comedores comunitarios y el acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad.
"Somos nosotras quienes sostenemos la vida", afirmaron.
En esa línea denunciaron el crecimiento del endeudamiento familiar y aseguraron que miles de hogares deben recurrir a créditos para afrontar gastos básicos.
"No solo estamos endeudadas sino sobreendeudadas", remarcaron, al describir situaciones en las que los préstamos se utilizan para comprar alimentos, pagar alquileres, cubrir tarifas de servicios o solventar el transporte diario.
Las organizaciones también vincularon este escenario con el deterioro de la salud mental. Según señalaron, la ansiedad, la depresión, el estrés y los consumos problemáticos no pueden analizarse por fuera de las condiciones materiales de vida.
"No hay trastornos individuales desligados de las condiciones materiales, las violencias y las sobrecargas cotidianas", expresaron.
El reclamo por políticas públicas
Otro de los ejes centrales estuvo relacionado con el rol del Estado.
Las organizaciones denunciaron el cierre de programas nacionales destinados a prevenir y erradicar la violencia de género y advirtieron sobre la falta de recursos para abordar problemáticas vinculadas a la salud, el trabajo y la asistencia social.
Además reclamaron que la Provincia garantice el acceso a métodos anticonceptivos y a la interrupción legal y voluntaria del embarazo, fortalezca el Laboratorio Industrial Farmacéutico y promueva campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y de violencia de género.
También exigieron la declaración de la emergencia en violencia de género, la aplicación efectiva de la Ley Micaela y una mayor inversión en políticas públicas destinadas a mujeres y diversidades.
La lectura incluyó referencias específicas a distintos colectivos afectados por la situación social.
Hubo reclamos por la restitución de derechos para personas con discapacidad, denuncias por la exclusión laboral de personas travestis y trans y cuestionamientos a los recortes en programas de inclusión.
Asimismo, las organizaciones manifestaron preocupación por la situación de los jubilados y pensionados, quienes —según expresaron— enfrentan la disyuntiva de elegir entre comprar medicamentos o alimentarse.
También se hizo referencia al crecimiento de las personas en situación de calle y a la falta de respuestas estatales para abordar esa problemática.
"Nos negamos a la crueldad y a la indiferencia que implica convertir a familias y personas que duermen en la calle en parte del paisaje urbano", afirmaron.
Los pedidos finales
Sobre el cierre del documento, las organizaciones renovaron una larga lista de demandas que incluyó presupuesto para políticas de género, salarios que cubran la canasta familiar, acceso a la salud, educación y vivienda, una justicia con perspectiva de género y el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Además reclamaron la sanción de una ley de reconocimiento económico para las cocineras comunitarias y la defensa de los bienes comunes y recursos naturales.
La movilización concluyó con un pedido que se repite desde hace años en Santa Fe: la aparición de Natalia Acosta y Mónica Estefanía Aquino, dos mujeres desaparecidas cuyos casos continúan sin resolverse.
Entre aplausos y cánticos, la multitud cerró una nueva edición de Ni Una Menos con una consigna que sintetizó el espíritu de la jornada: "Ni una menos, vivas, libres y desendeudadas nos queremos".


















