Santa Fe

A 449 años de la fundación: qué rol ocuparon las mujeres en los primeros años de la ciudad

La historiadora Rosa García describe qué lugar ocuparon las mujeres de diferentes sectores sociales en la fundación de la sociedad, y repasa momentos claves de acciones para escapar de espacios represivos.

Sábado 19 de Noviembre de 2022

El pasado 15 de noviembre la ciudad de Santa Fe cumplió 449 años. Los festejos y actividades conmemoraron la fundación en las barrancas del río de los Quiloazas a cargo de Juan de Garay. UNO Santa Fe consultó a la historiadora Rosa García del Museo Etnográfico y Colonial de Santa Fe para conocer qué lugar ocuparon las mujeres en ese momento histórico.

Cabe recordar que la primera piedra se colocó en 1573 en Cayastá, "en tierras de calchines y mocoretáe", según escribió Garay. La capital provincial se trasladó 80 kilómetros al lugar actual desde 1651, y se completó casi una década después. Hasta la década de 1620, había poco más de mil personas en Santa Fe La Vieja.

— ¿Qué roles ocuparon las mujeres en la fundación de la ciudad?

Las mujeres provenían de distintos sectores: criollas, hispanas, aborígenes y hacia el 1600 también africanas esclavizadas. El primer dato es la diversidad de procedencias étnicas de lo que se consideraban los femenino. Además de esa condición de subalternas dentro del orden masculino, y a su vez al interior del grupo mujeres también muchas desigualdades. Desde la condición de ciudadanas: vecinas, propietarias, libres, etc., que no todas las tienen.

— En los libros de historia cuando nos enseñan la historia de la ciudad conocemos algunos nombres, que en general son de hombres que participaron con algún rol político. ¿Pero había mujeres influyentes del sector politizado y con poder?

Las fuentes escritas que existen del Cabildo de la ciudad, que son las que nos permiten recomponer la mirada social, no relevan tanto el lugar de las mujeres, por lo menos en los primeros tiempos.

Sí podemos decir que en general hay una serie de mandatos que la sociedad establece acerca de las mujeres. Que tienen que ver con la domesticidad, la moralidad, la maternidad, la religiosidad católica, la obediencia al esposo y al cuidado del hogar.

Por otro lado hay situaciones muy diversas que quizá no en nuestra ciudad en particular, pero sí hay mujeres que se destacan en ese periodo histórico en el Río de la Plata. Especialmente por hacer pedidos ante las autoridades.

Una de ellas es Isabel de Guevara, que en el marco de del Río de la Plata, cuando se dirige a la reina de España le plantea que en el barco de la fundación de Buenos Aires hay "una gran flojera de los varones". Y a la vez destaca mucho todas las cosas que las mujeres hacen como preparar la comida, asistir a los heridos, montar las guardia. Es una carta muy famosa. Es una de las primeras voces con nombre y apellido, que además se dirige a otra mujer para solicitar el reconocimiento de esas tareas.

Los españoles tenían una construcción arquitectónica de su casa que pensaba eso de que había espacios para determinadas personas y espacios para otras Los españoles tenían una construcción arquitectónica de su casa que pensaba eso de que había espacios para determinadas personas y espacios para otras

Después hacia 1615 más o menos, todavía en Santa Fe la vieja hay un caso que llega a la corte española en 1620. Son una serie de denuncias de un grupo de mujeres. Mujeres que no necesariamente son letradas ni tan de la élite. Hay que dar cuenta que en ese momento Santa Fe era una ciudad marginal del Río de la Plata y de toda la construcción colonial de de España en América. Entonces cuando hablamos de élite no es el mismo nivel que hay en Lima o Buenos Aires, sino que son más modestos.

Entonces este grupo de mujeres denuncia que Hernandarias, que había sido gobernador, constituye lo que se llama La casa de las recogidas. Era una institución colonial en toda América que servía como un mecanismo de disciplinamiento y control de las mujeres. Tanto de las muy jóvenes como de las que habían quedado viudas, o de las que no habían podido casarse y no ingresaban en un convento. Era para que no se desvíen de este ideal moral femenino de entonces.

Las normas sociales y estéticas de las mujeres hispanas, el agrandamiento de los pechos que producía la maternidad, era algo que se debía evitar Las normas sociales y estéticas de las mujeres hispanas, el agrandamiento de los pechos que producía la maternidad, era algo que se debía evitar

En ese lugar, entre lecciones de catecismo y costura, las mujeres aprendían esos oficios y a su vez generaban la dote que después les iba a permitir casarse. En Santa Fe llevó de las casas a varias chicas de entre 18 y 25 años y las hizo trabajar. Las sacaron de su hogar y eso generó mucha resistencia de parte de los vecinos y muchas quejas.

Incluso una de estas jóvenes se escapó tres veces de ese lugar por los maltratos, las malas condiciones de trabajo. Por un montón de situaciones que hoy diríamos que son violencias que vivieron esas jóvenes allí. Es un caso bastante raro para nuestro contexto ríoplatense y santafesino, que la voz de esas mujeres hayan logrado llegar hasta las autoridades de la Corona.

— Cómo habrá sido de grave el nivel de violencia...

Sí, una de las jóvenes falleció a consecuencia de estas situaciones. Su madre dijo que fue a consecuencia del frío, la falta de comida, los trabajos forzados, etcétera.

— Sobre los distintos grupos de mujeres que mencionaste al principio, que tienen que ver con las etnias y la clase social. ¿Qué rol en la sociedad cumplían cada una? ¿Cuáles eran sus tareas?

Entre los pueblos originarios era el servicio dentro de la casa, el aseo, todo lo que tenía que ver con los trabajos, manuales y domésticos. Para los y las españolas los trabajos manuales suponían una degradación de su clase y de su rango por lo tanto tenían sirvientes. A su vez tener sirvientes les daba un plus de notabilidad social.

La gente de los pueblos originarios y mujeres afrodescendientes tenía como oficio esas tareas en el ámbito doméstico, cuidado del hogar, preparación de los alimentos, la limpieza, recolección de los frutos La gente de los pueblos originarios y mujeres afrodescendientes tenía como oficio esas tareas en el ámbito doméstico, cuidado del hogar, preparación de los alimentos, la limpieza, recolección de los frutos

Todos esos trabajos que los españoles consideraban que ellos no debían hacer, los hacían o las personas afrodescendientes mujeres y varones o, las mujeres y los varones aborígenes. Santa Fe La Vieja era una ciudad que exigía un gran mantenimiento de las viviendas, porque sus cubiertas eran de adobe, de barro. Había que mantenerlas porque se degradaban sistemáticamente, rápidamente.

La gente de los pueblos originarios y mujeres afrodescendientes tenía como oficio esas tareas en el ámbito doméstico, cuidado del hogar, preparación de los alimentos, la limpieza, recolección de los frutos, fabricación de ciertos alimentos.

Luego ya en la ciudad trasladada, una situación que se destaca es que los españoles y españolas que tenían personas esclavizadas a su servicio, cuando se veían en dificultades económicas hacían a sus esclavos trabajar para otros ciudadanos. Entonces las mujeres afrodescendientes lavaban ropa para otras personas y sus amos se quedaban con el dinero que ellas cobraban, o vendían productos en la calle de alimentos. También muchas mujeres africanas se desempeñaron como amas de leche.

Las normas sociales y estéticas de las mujeres hispanas, el agrandamiento de los pechos que producía la maternidad, era algo que se debía evitar. Porque como que "se degradaba el aspecto armonioso de la figura femenina", por lo tanto tenían amas de leche que eran mujeres africanas que también o habían quedado embarazadas o estaban amamantando a sus hijos y a su vez amamantaban a los hijos de sus patrones.

Pasado el tiempo esa tarea se fue como revistiendo de condiciones de salubridad. Las mujeres tenían un carnet que aseguraba su salud, los controles sanitarios correspondientes, etcétera.

— ¿Y geográficamente como vivían?, ¿estaba marcado el urbanismo de la ciudad para cada grupo social?

El centro de la ciudad, que era político, religioso, sociales, etcétera y alrededor la ciudad en las primeras manzanas siempre estaban los vecinos más notables de la ciudad y las instituciones más importantes. Cuando te ibas hacia las orillas de la ciudad había otros emplazamientos urbanos de aborígenes y afrodescendientes.

Los españoles tenían una construcción arquitectónica de su casa que pensaba eso de que había espacios para determinadas personas y espacios para otras. Entonces en general las casas importantes tenían dos o tres patios. El primero correspondía al núcleo que habitaban las familias de ese lugar, que a veces era la familia extensa. Luego estaban las dependencias de servicio, la cocina y entonces era un lugar frecuentado por las mujeres afro e indígenas. Y luego un tercer espacio donde ya estaban lo que sería el lugar donde se guardaban los instrumentos de labranza, las herramientas, donde dormían los caballos y a veces también allí dormían o pernoctaban los afrodescendientes o aborígenes.

Dentro de la ciudad sí espacialmente había una distinción que se podía observar en la arquitectónico, en la forma de la construcción de las viviendas, y todo eso que ha sido una diferencia entre condiciones sociales de las personas. A su vez dentro de las mismas casas de las familias importantes era distinto el uso y la circulación de los despachos.

— Si jugamos un poco, teniendo en cuenta todo lo que investigaste durante tantos años en relación al rol de las mujeres y de género en la historia local, ¿qué pensás que dirían esas mujeres de los inicios de la ciudad, de hace casi 450 años, de las que vivimos hoy en la Santa Fe de hoy?

Para la moral de la época esta es una condición absolutamente impensable. Todo lo que es estar en el exterior, en la ocupación del espacio público, para las mujeres estaba no te diría prohibido pero sí, controlado, regimentado y ordenado. Eso ya sería una gran diferencia.

Después las diferentes condiciones de subjetivación. No quiero decir no haya habido antes mujeres que no se consideran sujetas, pero todo el orden hacía o generaba las condiciones para que no se pudieran autopercibir de esa manera. Hoy me parece que las mujeres hemos generado unas nuevas condiciones de subjetivación que es impensable para aquellas de la época de la fundación. Hoy no se nos ocurre no pensarnos como sujetas de la historia.

Pensaba también en el acceso a la escritura a la lectura que en aquel momento era muy sesgado, muy elitista, particularizado. No he leído nada acerca de la circulación de la lectura en Santa Fe pero por estudios que hay en Buenos Aires las mujeres tenían muy controlado qué leían y que no. Y qué escribían, a quién. La idea misma de un diario femenino o de un momento de pensar para sí, habla de una condición de subjetivación, no era tan posible o no estaba de ningún modo legitimado.

Hemos hecho cosas que para las mujeres de esa época eran impensables y que hacer todo lo que hicimos nos dio también una dimensión cualitativamente diferente respecto de lo que van a poder otras mujeres que vengan después. Porque eso es impensable también para nosotros. Seguramente va a ser un montón, va a ser mucho más y muchas de las cosas que hoy nosotras consideramos entre "utópicas" van a ser posibles. Pero quizá no las podemos situar en el campo de lo posible, y a ellas seguro les podría haber pasado algo de este orden.

Pienso en el amor, en el matrimonio, en el sexo, en el placer, de una vida sin culpa, en una vida sin el control, sin el monitoreo, sin la paternalización. Todas esas cosas que hoy a nosotras nos resultan inaceptables para esas mujeres eran las coordenadas en las que se organizaba su vida.

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