A casi un mes del cierre de listas para las candidaturas de diputados nacionales, los distintos sectores políticos en la provincia reacomodan sus piezas y también sus alianzas. En el Frente Progresista ya están atados los primeros cuatro lugares de la nómina pero con el quinto puesto hay peligro de ruptura. En el PJ, la variedad ideológica hace que aporte postulantes para todos lados. Están aquellos que se encolumnarán con el kirchnerista Frente para la Victoria, los que todavía se frotan las manos con el Peronismo Federal y los que giraron hacia el PRO.
A un mes: cuenta regresiva para llegar al cierre de las listas nacionales
Este fin de semana quedó ratificado por el Congreso Extraordinario del Partido Socialista que Hermes Binner será candidato a diputado nacional, lo mismo que Alicia Ciciliani. Además, como una forma de acelerar los tiempos de campaña –con recorridas por todo el territorio e instalando la lista– participaron de ese encuentro político el radical Mario Barletta y el presidente de la Coalición Cívica ARI, Pablo Javkin. En principio, la idea que se negocia en el FPCyS es que el ex intendente de Santa Fe sea el número dos y el otro dirigente el cuarto, detrás de Ciciliani.
No son todas flores, y por eso no hay oficializaciones. En primer lugar, resta definir en la UCR si Barletta será proclamado o no por la mayoría partidaria –parece difícil que eso peligre–, mientras otros dos sectores internos reclaman ser escuchados. Por caso, Cauce Progresista del vicegobernador Jorge Henn se siente desplazado del armado y exige una inmediata reunión del partido para definir las candidaturas de manera orgánica.
Ese grupo de dirigentes ya plantaron bandera con la postulación del intendente santotomesino Fabián Palo Oliver, quien dijo estar dispuesto a participar de las primarias abiertas si su partido se cierra sin ningún tipo de debate a la candidatura de Mario Barletta. En tanto, el Movimiento de Afirmación Radical de Santiago Mascheroni presiona por la quinta plaza. Hasta ese puesto, si la victoria es contundente en las generales del 27 de octubre, hay chances de entrar al Congreso. Confían en esa posibilidad, al igual que los radicales del norte de la provincia, que también hicieron algunos tanteos para ver si pueden colarse en los lugares expectantes.
Sin embargo, la mayor duda en la conformación de la lista –todos quieren evitar que haya más de una en las primarias– no pasa por los partidos mayoritarios de la coalición santafesina sino por el PDP. El próximo 1 de junio, en Rosario, sus dirigentes definirán si aceptan jugar dentro del Frente Progresista o pegan el portazo. Creen que el quinto lugar de la nómina les correspondería, pero se sienten corridos de las decisiones importantes y hoy dudan en continuar allí adentro.
Es ahí donde aparece una gran incógnita. La normativa electoral vigente establece que cualquier cambio en la conformación de una alianza –como la salida de uno de sus miembros, como podría ser el PDP– obliga a llevar en el segundo lugar a una mujer. Los demoprogresistas tienen esa carta y están dispuestos a jugarla si no hay un mayor acercamiento con ellos, con lo cual se rompería el binomio Binner-Barletta. Socialistas y radicales creen que esta situación se solucionará, pero habrá que esperar 15 días para saberlo.
Peronismo para todos
La lista del Frente para la Victoria no se armará en Santa Fe sino en la Casa Rosada. Esa definición es una verdad absoluta en el kirchnerismo y no hay dirigente que no lo sepa. Cristina Fernández de Kirchner quiere ganar la mayor cantidad de diputados, es sabido, pero no quiere atravesar los avatares políticos de otras épocas; cuando los elegidos abandonaron el sector para desembarcar en el PJ disidente o el Peronismo Federal.
La Presidenta necesita fidelidad y votos. Se trata de una pareja difícil de lograr en estos tiempos políticos. La propia experiencia le da la razón al kirchnerismo, porque muchos de los legisladores que metió en el Congreso en 2007, apenas un par de meses después, se fueron a otros espacios al estallar el conflicto con el campo. Ese quiebre interno es el que todavía hoy configura el escenario del PJ provincial.
De aquella fallida Resolución 125 para el Gobierno Nacional surgió con mucha fortaleza la figura de Agustín Rossi, que este año estará en la lista, aunque no se sabe si encabezándola. Nadie puede negar que el actual legislador es una pieza fundamental del kirchnerismo en el Congreso y sus malos desempeños electorales no opacan su importante función en el modelo.
Jorge Obeid se alejó por aquellos años del Frente para la Victoria, pero hoy tiene el visto bueno de la Casa Rosada para volver. Conserva una masa interesante de votos en toda la provincia y buen diálogo con varios sectores del peronismo no kirchnerista que podrían darle una mano. Puro pragmatismo, puro diseño electoral, y firmes intenciones de ganar en la provincia más allá del tándem Binner-Barletta y del PRO. Por ahora, el único nombre de la lista es Rossi, puede acompañarlo Obeid y el resto sólo está en el cuaderno personal de la Presidenta.
A su vez, hay sectores internos del PJ que se llamarán a silencio en estos comicios porque el objetivo político no está en las primarias de agosto o las generales de octubre sino dentro de dos años. Al respecto, los senadores sciolistas tienen mayores compromisos con la candidatura a presidente de la Nación del gobernador bonaerense que con intentar recuperar el terreno perdido en Santa Fe. Lo dicen abiertamente, aunque también esperan algún gesto que los acerque –cuanto menos algo– al kirchnerismo.
En el caso de Osvaldo Salomón, cuenta con el aval del Peronismo Federal, del PJ disidente y de los peronistas que se fueron del PRO y ahora volvieron con la ex policía de Seguridad Aeronáutica, María Telpuk como probable número dos en su lista de diputados nacionales. Dirigentes de lo que podría ser un mismo sector ideológico dentro del PJ le ve mínimas chances electorales al ex presidente comunal de Chabás, y esperan reunirse con José Manuel De la Sota y compañía para presentar otra alternativa. Por ahora, esa idea está verde.
Además está el PRO, que juega todas sus fichas a Miguel Torres Del Sel. En los últimos días sumó a sus filas al ex presidente del Partido Justicialista, Ricardo Spinozzi; y al actual diputado nacional, Daniel Germano. Se trata de dos reutemanistas de la primera hora, con experiencia y muchos contactos dentro del peronismo autóctono. La dificultad del sector está en quién será la número dos de la lista, que por cupo femenino corresponde a una mujer. Allí, anuncian los macristas, habrá una “sorpresa fenomenal”.













