Murió Carlos Reutemann

Carlos Reutemann y dos fuertes cuestionamientos: la represión de 2001 y las inundaciones de 2003

Un suceso que marcó el segundo mandato de Carlos Reutemann fue la crecida del río Salado, cuyas aguas irrumpieron en la ciudad el 29 de abril de 2003

Miércoles 07 de Julio de 2021

El senador Carlos Reutemann, quien murió hoy en Santa Fe a los 79 años, protagonizó un segundo mandato al frente de su provincia (1999-2003) marcado por dos hechos que condicionaron su futuro político: la represión en Rosario del 19 y 20 de diciembre de 2001 y la crecida del río Salado de 2003, en la ciudad capital.

Con su muerte, la política de Santa Fe perdió a un dirigente que tanto como era capaz de juntar votos concitaba también controversias, con una trayectoria que marcó a fuego el peronismo provincial e incidió también a nivel nacional, pero que en su distrito tuvo el rechazo de los organismos de Derechos Humanos y de las organizaciones de inundados, justamente por aquellos dos hechos.

La figura de Reutemann, quien llegó por primera vez a la gobernación en 1991 gracias a la Ley de Lemas -fue el segundo candidato más votado detrás del radical Horacio Usandizaga-, fue por primera vez puesta en cuestión durante las jornadas que derivaron en la renuncia del ex presidente Fernando De la Rúa, a finales de 2001.

Los organismos de Derechos Humanos lo responsabilizaron por la represión policial que en la ciudad de Rosario dejó nueve muertos, y que entre otros tuvo como víctima al emblemático dirigente social Claudio "Pocho" Lepratti, a quien León Gieco le dedicara la canción "El ángel de la bicicleta".

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Sin embargo, el expiloto de Fórmula Uno nunca estuvo imputado en la causa por la muerte de Lepratti, asesinado el 19 de diciembre de 2001 por un agente de la policía santafesina mientras reclamaba el cese de la represión desde los techos de una escuela.

De hecho, a mediados del año siguiente el entonces gobernador de Santa Fe llegó a ser considerado como el principal candidato a disputar la Presidencia, en representación del Partido Justicialista.

Sin embargo, "Lole" acuñó en ese momento una de sus frases más conocidas, al desestimar una candidatura que enfrentara a su mentor político, el riojano Carlos Menem, postulación que era impulsada por el presidente interino Eduardo Duhalde.

"Vi algo que no me gustó", expresó entonces, con lo cual el peronismo debió explorar otras opciones, que a la postre derivaron con el triunfo de Néstor Kirchner tras ser segundo de Menem en la primera vuelta electoral de 2003, quien luego desistió de presentarse al balotaje.

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Los actos y marchas en reclamos por los muertos y damnificados en la inundación del 2003 en plaza 25 de mayo.

Los actos y marchas en reclamos por los muertos y damnificados en la inundación del 2003 en plaza 25 de mayo.

La inundación

El otro suceso que marcó su segundo mandato fue la crecida del río Salado, cuyas aguas irrumpieron en la ciudad de Santa Fe el 29 de abril de 2003 causando, según el conteo oficial, la muerte de 23 personas, la evacuación de un tercio de la población y multimillonarias pérdidas materiales.

Las organizaciones de inundados le recriminaron la inexistencia de obras de defensa contra el río, una de las cuales fue inaugurada de manera inconclusa por él mismo en el año 1997, entre otros dirigentes, como también la falta de previsión para evacuar la ciudad cuando todavía se estaba a tiempo.

"A mí nadie me avisó", dijo Reutemann, quien a partir de ese momento comenzó a ser mencionado por sus detractores con el mote de "inundador".

Las organizaciones "Carpa Negra" y "Marcha de las Antorchas" lo acusaron, además, de utilizar su banca en el Senado de la Nación (desde 2003 hasta su muerte) como una forma de protegerse -mediante los fueros- para evitar ser investigado.

Otro de los hechos por los que su figura estuvo en el centro de las polémicas fue el de las elecciones del 3 de septiembre de 1995, cuando se despedía de la gobernación y por denuncias de fraude se detuvo el escrutinio que definía a su sucesor entre Jorge Obeid y Héctor "Tigre" Cavallero.

A partir de la caída del sistema informático, cuyas circunstancias nunca fueron aclaradas, Reutemann declaró que había evitado un fraude y dispuso el conteo voto a voto, que demoró el escrutinio por 45 días y terminó dándole el triunfo a Obeid cuando hasta la caída del sistema los números favorecían a Cavallero.

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