La querella de la causa Maros Turismo también apelará la sentencia absolutoria que desvinculó a las cuatro mujeres que llegaron a juicio por las presuntas estafas cometidas desde la agencia de viajes que funcionaba en la ciudad de Santa Fe.
Caso Maros Turismo: la querella también apelará la absolución y sostiene que las estafas de las acusadas estaban probadas
Balbina Cavalleri, abogada querellante y una de las víctimas, confirmó que recurrirá el fallo ante la Cámara, al igual que el MPA. Aseguró que la sentencia fue “un golpe muy duro” para los damnificados y cuestionó la interpretación del tribunal sobre la maniobra investigada y la prescripción de la falsificación.
UNO de Santa Fe/José Busiemi
Apelación judicial: la querella y el MPA apelarán la absolución de las cuatro mujeres en la causa Maros Turismo.
La decisión fue confirmada por Balbina Cavalleri, abogada querellante y además una de las víctimas de la causa, quien adelantó que presentará un recurso ante la Cámara de Apelaciones, en coincidencia con la decisión anunciada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Las fiscales Gabriela Arri y Rosana Marcolín confirmaron que la Fiscalía apelará la sentencia respecto de tres de las mujeres juzgadas y sostuvieron que las pruebas producidas durante el debate fueron suficientes para acreditar las maniobras de estafa.
El tribunal integrado por la jueza Celeste Minniti y los jueces Pablo Spekuljak y Pablo Busaniche resolvió por unanimidad absolver a las cuatro acusadas. El veredicto se conoció este jueves, después de un juicio oral que había comenzado el 20 de abril y que se extendió durante casi cinco meses.
Para Cavalleri, el fallo representó una sorpresa y un fuerte impacto para quienes impulsaron la causa durante casi una década.
“Fue una sorpresa muy grande la sentencia”, sostuvo durante una entrevista, y afirmó que durante el debate quedaron acreditadas “la maniobra delictiva, la teoría del hecho y la responsabilidad de las cuatro imputadas”.
La abogada, de todos modos, remarcó que será necesario conocer los fundamentos completos de la resolución para determinar cuáles fueron los argumentos utilizados por los magistrados para llegar a la absolución.
“Un golpe muy duro a las víctimas”
Cavalleri consideró que el veredicto produjo un fuerte impacto no solamente entre los damnificados, sino también entre quienes trabajaron durante años para llegar al juicio.
“Ayer fue un golpe muy duro a muchos años de trabajo, a muchos años de preparación y un golpe muy duro a las víctimas”, manifestó en diálogo con VEO Noticias.
La causa comenzó en 2017, cuando numerosos clientes que habían contratado paquetes turísticos con Maros descubrieron que los viajes previstos no se concretarían.
Con el paso de los años, el expediente incorporó testimonios, documentación y una gran cantidad de elementos vinculados con las operaciones comerciales investigadas.
La querella sostuvo durante el juicio una hipótesis diferente a la que finalmente adoptó el tribunal y consideró que existió una maniobra defraudatoria que involucró a las personas acusadas según los distintos roles que cumplían dentro de la empresa.
La Fiscalía también recurrirá el fallo
La definición de la querella se produce luego de que el MPA confirmara que apelará la absolución.
Las fiscales Arri y Marcolín calificaron el veredicto como sorpresivo y señalaron que, desde la perspectiva de la acusación, se habían acreditado los elementos que exige el delito de estafa.
“Apelaremos la sentencia porque desde nuestra perspectiva consideramos que las pruebas producidas en el juicio fueron suficientes para acreditar las maniobras de estafas”, remarcaron.
La Fiscalía había solicitado durante los alegatos nueve años de prisión para Marcela Arévalo, cuatro años para Lucila García y tres años de prisión domiciliaria para Ana Felice. En cambio, había retirado la acusación contra Ivana Álvarez Flores al considerar que durante el debate no pudo acreditarse su responsabilidad penal.
Las querellas mantuvieron una postura más severa y habían reclamado condenas para las acusadas, incluida una pena para Álvarez Flores.
La discusión sobre el dolo
Uno de los principales puntos de desacuerdo entre la acusación y el tribunal está vinculado con la existencia del dolo, es decir, la intención necesaria para configurar una estafa.
Las fiscales sostuvieron que las personas involucradas continuaron recibiendo dinero de los clientes cuando ya sabían que esos fondos no serían destinados al objetivo comprometido.
Desde la querella, Cavalleri sostuvo una interpretación coincidente con la Fiscalía y consideró que la maniobra y la responsabilidad penal estaban acreditadas.
La discusión será ahora trasladada a la instancia revisora, donde tanto la Fiscalía como la querella podrán cuestionar la valoración realizada por el tribunal.
Las fiscales también señalaron públicamente que, según su interpretación, el tribunal habría entendido la conducta investigada más como una situación de irresponsabilidad comercial que como una intención deliberada de estafar.
Un quinto imputado ya fue condenado
Durante su explicación sobre el estado de la causa, Cavalleri recordó que existe además un quinto imputado, quien reconoció su responsabilidad mediante un procedimiento abreviado, recibió una condena y ya cumplió la pena.
La existencia de ese antecedente también forma parte del contexto en el que las partes acusadoras analizan el resultado del juicio que terminó con la absolución de las cuatro mujeres.
En cuanto a una de las personas inicialmente investigadas, la Fiscalía había desistido de la acusación durante el debate por considerar que no existían pruebas suficientes para sostener su responsabilidad penal.
Qué pasó con la falsificación de documentos
Otro de los puntos que la querella buscará discutir durante la apelación está relacionado con la falsificación de instrumento privado.
El tribunal resolvió sobreseer a las cuatro mujeres por esa acusación al considerar que la acción penal había prescripto por el paso del tiempo.
Cavalleri cuestionó esa interpretación.
Según explicó, para la querella las falsificaciones de las firmas que aparecían en las autorizaciones de viaje no constituían un delito aislado de la estafa, sino que formaban parte de la propia maniobra investigada.
“Si eso no se realizaba, la estafa no se podía terminar de pergeñar”, sostuvo.
La postura de la querella es que esos hechos debían ser analizados en relación con la presunta maniobra defraudatoria y bajo un esquema de concurso de delitos, en lugar de considerarlos exclusivamente como un delito autónomo alcanzado por la prescripción.
El tribunal habló directamente con los damnificados
Tras comunicar la absolución, la jueza Celeste Minniti dedicó un tramo del fallo a las personas que denunciaron haber sufrido perjuicios económicos.
El tribunal reconoció la existencia de un daño económico real, pero aclaró que ese perjuicio no necesariamente permite afirmar que se configuró un delito penal.
“El derecho penal no repara cualquier pérdida de dinero: exige que se pruebe, con la certeza que la ley requiere, que alguien actuó con intención de engañar, junto a otros requisitos que el código prevé”, sostuvo la magistrada.
Los jueces también señalaron que, respecto de algunas acusadas, la prueba demostró que no tuvieron la participación que se les atribuía y que, respecto de otra, no se alcanzó el grado de certeza requerido para una condena.
Esa valoración es precisamente uno de los aspectos que las partes acusadoras pretenden discutir ante la Cámara.
La apelación abre una nueva etapa judicial
Cavalleri confirmó que la querella recurrirá formalmente el fallo una vez cumplidos los pasos procesales correspondientes.
“Sí, claramente. Es una decisión que vamos a apelar”, afirmó.
La apelación se suma así al recurso que presentará el MPA, por lo que el caso continuará su recorrido judicial pese a la absolución dictada en primera instancia.
La Cámara deberá analizar los planteos que realicen las partes y revisar los argumentos de la sentencia dentro de los límites propios de la instancia de apelación.
Para eso será fundamental contar con los fundamentos completos del fallo, cuya publicación había sido anunciada por el tribunal dentro de los diez días posteriores al veredicto.
Un caso que continúa casi una década después
La causa Maros Turismo comenzó en 2017 y llegó a juicio oral casi nueve años después, con más de un centenar de personas que denunciaron haber sufrido perjuicios vinculados con viajes y paquetes turísticos que finalmente no se concretaron.
El tribunal absolvió por unanimidad a Marcela Arévalo, Ana Felice, Lucila García e Ivana Álvarez Flores, mientras que la acusación por falsificación de instrumento privado quedó alcanzada por la prescripción.
Ahora, tanto la Fiscalía como la querella llevarán sus cuestionamientos ante una instancia superior.
La causa, por lo tanto, está lejos de terminar. Mientras los damnificados esperan conocer los fundamentos que explican el fallo absolutorio, las partes acusadoras preparan sus recursos con una misma convicción: que la prueba producida durante el juicio debía haber llevado a una conclusión diferente sobre las presuntas maniobras de estafa.













