El consumo de huevos en la Argentina atraviesa un momento histórico. Con 398 huevos por persona al año, el país se posiciona como el mayor consumidor de huevos a nivel mundial, una tendencia que se viene consolidando desde hace más de dos décadas y que tuvo un fuerte impulso durante la pandemia. En paralelo, en las últimas semanas se registró una baja en el precio del maple de huevos, una situación que responde a factores estacionales y productivos del sector avícola.
Consumo récord de huevos en Argentina: Santa Fe se mantiene entre las provincias líderes del sector
Con 398 huevos por habitante al año, el país encabeza el consumo mundial. En Santa Fe, la producción creció y la mayor oferta provocó una baja del precio del maple durante el verano.
Así lo explicó Marcelo Perassi, productor e industrial avícola santafesino, en diálogo con el programa Mañana UNO, conducido por Fabián Acosta en UNO 106.3.
Por qué aumentó tanto el consumo de huevos
Según detalló Perassi, el crecimiento sostenido del consumo comenzó a principios de los años 2000, cuando nuevos estudios científicos descartaron que el huevo generara colesterol y destacaron sus excelentes propiedades nutricionales.
“El huevo cambió su imagen y empezó a ser recomendado por profesionales de la salud. Además, es un alimento nutritivo, accesible y de bajo aporte calórico, muy valorado sobre todo por los jóvenes”, explicó.
Durante la pandemia, el consumo dio otro salto clave: se pasó del clásico envase de seis unidades a la compra del maple de huevos, un hábito que se mantuvo en el tiempo.
Más producción para acompañar la demanda
El récord de consumo obligó al sector a incrementar la producción. En los últimos dos años, la actividad creció un 18%, impulsada por inversiones en tecnología, genética y nuevos galpones.
Actualmente, la producción de huevos se concentra en cuatro provincias:
- Buenos Aires
- Entre Ríos
- Córdoba
- Santa Fe
Entre las cuatro reúnen cerca del 85% de la producción nacional.
Además, en Argentina se producen más de 600 huevos por segundo, destinados casi en su totalidad al mercado interno, ya que solo un 2% se exporta, principalmente en forma de huevo industrializado o en polvo.
Cómo es el sistema de producción avícola
La producción comienza con una pollita bebé de un día, que es criada durante aproximadamente seis meses hasta alcanzar la madurez. Luego, durante un período de alrededor de un año y medio, la gallina produce casi un huevo por día, con un promedio de seis huevos semanales.
Para sostener estos niveles, el sector incorporó: naves de producción equipadas, máquinas clasificadoras, sistemas de envasado y mejoras genéticas para aumentar la productividad
La reciente baja del precio del huevo responde a una combinación de factores: mayor producción estacional: entre primavera y verano las gallinas ponen más huevos, menor consumo: durante el verano cambian los hábitos alimenticios, hay vacaciones, menos consumo escolar y más altas temperaturas. Y por último, mayor oferta que demanda, lo que genera una caída natural de los precios.
“Todos los años ocurre algo similar: cuando la oferta supera a la demanda, el precio del huevo baja”, explicó Perassi.
Santa Fe, cuarto productor del país
La provincia de Santa Fe cuenta con entre 3 y 3,5 millones de gallinas ponedoras, lo que la ubica en el cuarto lugar a nivel nacional. “El balance del último año es muy positivo. Hubo crecimiento, inversión y muy buenas ventas”, destacó el productor avícola.
Un dato clave es el cambio en la pirámide alimenticia: hoy la proteína aviar (pollo y huevos) es la más consumida por los argentinos, superando incluso a la carne vacuna.
Este fenómeno refleja un cambio estructural en los hábitos de consumo, asociado a precios, valor nutricional y disponibilidad.
Competencia regional, exportaciones y bienestar animal
Brasil aparece como un fuerte competidor regional, con mayor capacidad exportadora e incluso presencia de huevo industrializado brasileño en el mercado argentino.
Respecto a la apertura de mercados y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, Perassi se mostró optimista, aunque aclaró que el sector necesita tiempo y reglas claras para expandirse, ya que el huevo es un producto de corto vencimiento.
En paralelo, crece la demanda por sistemas de producción con bienestar animal, como las gallinas libres o de campo, una tendencia mundial que también gana espacio en la Argentina.
Aunque hoy no es posible multiplicar rápidamente la producción para exportar grandes volúmenes, el sector avícola argentino muestra un enorme potencial.
“En el año 2000 consumíamos 140 huevos por persona y hoy estamos cerca de 400. Con planificación y previsibilidad, el crecimiento es posible”, concluyó Perassi.
















