Los restos de las siete docentes que murieron el lunes en un brutal accidente sobre la ruta nacional 95 que les costó la vida a diez personas, fueron inhumados ayer por la mañana en el cementerio de Tostado. Por decisión de los familiares, los despojos de las maestras fallecidas fueron velados en las céntricas instalaciones del Club Atlético local.
Dolor y tristeza infinita en el adiós a las maestras del pueblo
Es que “ninguna sala velatoria tiene lugar para esa cantidad de víctimas”, había dicho el intendente de la ciudad, consternado por la desgracia. Desde las 14 de la misma tarde del trágico día y hasta ayer a las 9.30 desfilaron por allí cientos de personas y una gruesa columna acompañó el cortejo fúnebre hasta la necrópolis. “Conmovió la presencia de niños que se acercaron a despedirse de sus maestras”, reflejó la prensa local.
“El panorama era desgarrador. Muchísima gente, entre familiares, amigos, vecinos, docentes, alumnos y en definitiva la comunidad completa fue al velatorio. Es que ellas eran docentes conocidas por todos en el pueblo”, contó a UNO Medios Sonia Alesso, secretaria general de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé).
La dirigente estuvo presente ayer en el sepelio junto a otras autoridades gremiales y la propia ministra de Educación de la provincia, Claudia Balagué, para participar de las exequias como un gesto de acompañamiento a los deudos y a toda una comunidad desconsolada.
“Nos acercamos para manifestar a los familiares nuestra solidaridad, de toda la docencia santafesina y también de todo el país que está conmovida con lo sucedido”, agregó la máxima titular de Amsafé.
“La seño no llega”
Fue sin duda el lunes más triste para los alumnos y los docentes de dos escuelas primarias de Villa Minetti y una de San Bernardo. Minutos después de las 7, en la ruta 95, en jurisdicción de Pozo Borrado, a unos 35 kilómetros al norte de Tostado, cabecera del departamento 9 de Julio, una camioneta Ford F100 impactó de frente contra una Fiat Ducatto que viajaba hacia el norte transportando a las siete maestras que trabajaban en esos establecimientos. Llegó la hora de entrar a clase pero las señoritas no habían llegado. Se sabía de un accidente grave en la ruta, pero pensaban que ésta era la causa del retraso de las docentes. Más tarde llegó la fatídica confirmación.
Ardua tarea les tocó a los bomberos al momento de rescatar de entre los hierros doblados los restos de las maestras, que comenzaron a ser velados a las 14. Ayer por la mañana se realizó el responso religioso en una capilla ardiente montada en el mismo salón de la entidad deportiva que sirvió de sala mortuoria. Luego tuvo lugar el cortejo fúnebre hasta el cementerio, acompañado por una masa humana y doliente, que aplaudió en todo el trayecto.
Las víctimas
Luciana Vallejos, Valeria Valentini, Nilda Ruiz, Jésica Odiante, Gladis Saavedra, Daniela Figueroa y Andrea Soae. Todas eran prósperas y algunas de ellas tenían hijos. Nadie, en Tostado y la zona, puede poner en palabras sino expresar con lágrimas el nefasto aire que se respira por estos minutos, ni cuán intenso es el dolor y el sentir por estas pérdidas irreparables.
José Horacio Belén, el chofer de la trafic en que viajaban las docentes también perdió la vida a raíz del impacto y sus restos fueron velados en la sala de la Cooperativa de Agua Potable de Tostado, como es habitual en esta ciudad. La misma suerte corrieron Francisco Miani, quien estaba al mando de la camioneta y su acompañante, Guillermo Espíndola, ambos de 30 años y oriundos de la localidad chaqueña de Villa Ángela, a donde fueron derivados sus cuerpos.
Ayer y anteayer las banderas de todos los establecimientos educativos santafesinos se izaron a media asta en señal de duelo, de acuerdo al decreto del Ministerio de Educación provincial. En ese lapso no se dictaron clases en las escuelas del departamento 9 de Julio.















