El fin de semana pasado hubo 12 víctimas fatales en siniestros viales en el territorio provincial. Salvo un episodio que se dio en las calles de la ciudad de Rosario, el resto de los accidentes se produjeron en rutas nacionales y provinciales. En diálogo con Diario UNO, el subsecretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Mariano Cuvertino dijo que las estadísticas que lleva ese organismo arroja los puntos críticos de la siniestralidad vial en Santa Fe.
El 50% de siniestros, en tres rutas
En ese sentido, el funcionario aseguró: “Las rutas más complejas son la 11, la 33 y la 34. En esos caminos las cuestiones principales a trabajar son las altas velocidades y el conducir bajo los efectos del consumo de alcohol. Por otro lado, hay una problemática que se vio reflejada en los accidentes de este fin de semana en las rutas, pero que generalmente es un factor urbano, que es el de accidentes con motovehículos”.
“Entre esas tres rutas el índice de siniestralidad llega al 50 por ciento. Eso nos da una pauta de la problemática que representan esas tres rutas”, aseguró Cuvertino y agregó: “Si a eso le sumamos que Gendarmería fue retirada de la provincia, eso nos genera mayores dificultades. Por eso es fundamental la mayor presencia policial para poder abordar un mayor control de esas rutas. Además, ya lleva nueve meses un pedido de autorización a Vialidad Nacional para instalar equipos fijos de control de velocidad y todavía no tuvimos ningún tipo de respuesta”.
Según el funcionario se trata de “las tres rutas principales que atraviesan a la provincia y son de mano única”. Luego argumentó: “Con la autovía 19 las estadísticas son muy claras. Desde el momento en que esa ruta se transformó en autovía, el índice de siniestralidad bajó notoriamente. No hay que olvidarse que el 60 por ciento de las colisiones en ruta son frontales. Eso significa que hubo maniobras de paso mal hechas o que hubo exceso de velocidad y dos vehículos que vienen en sentido contrario chocan de frente. Ahí la fuerza de gravedad hace que el impacto sea el doble de fuerte y produce consecuencias terriblemente graves para los ocupantes de los vehículos”.
“Por eso está la necesidad de la presencia de una mayor cantidad de policías y de que Vialidad Nacional nos habilite la instalación de radares fijos para el control de velocidad”, expresó el funcionario que al mismo tiempo aseguró que en diciembre ingresarán más agentes a la Policía de Seguridad Vial para llegar a superar los 400 uniformados en esa fuerza.
La presencia de motos en las rutas
A lo largo de su traza las rutas nacionales atraviesan muchas localidades. Eso genera la convivencia de motovehículos con transportes de gran porte. “En los tramos en los que se combinan el tránsito pasante y el urbano, la política más precisa que venimos incentivando para que se lleve adelante junto con los municipios y las comunas es la de control de velocidad con herramientas complementarias como los reductores de velocidad o las modificaciones en la vía”, sostuvo Cuvertino.
Para afrontar la problemática de la participación que tienen las motos en los accidentes con víctimas fatales, desde la APSV hace más de un año que se viene trabajando en un plan integral que es una herramienta de gestión que se va a lanzar entre octubre y noviembre de este año. “Eso se va a poner a disposición de los gobiernos locales porque centralmente es un componente de la problemática urbana. La idea es que nos permita avanzar en esa problemática y que se mejore la prevención y el control de los tramos urbanos de las rutas”, añadió.














