La reciente turbulencia en el mercado cambiario puso en jaque al plan económico del gobierno, generando inquietud entre los inversores y presionando al Banco Central a intervenir con la venta de reservas. En apenas tres días, la autoridad monetaria tuvo que desprenderse de 745 millones de dólares para contener la volatilidad, una cifra que pone en evidencia la magnitud de la corrida cambiaria.
"El FMI considera que el modelo vigente no es sostenible y, por eso, exige cambios estructurales"
Para el contador público y experto en mercado de capitales, Matías Battista, tras la primera corrida cambiaria de 2025, hay incertidumbre y presiones sobre el plan económico
El ministro de Economía, Luis Caputto, intentó llevar tranquilidad en su discurso del día martes, pero los resultados fueron opuestos a los esperados: los mercados reaccionaron con más incertidumbre, reflejada en una fuerte corrección de acciones, bonos y contratos de dólar futuro. La intervención del Banco Central el lunes con 56 millones de dólares y el viernes con 474 millones muestra la preocupación del gobierno por contener la situación, aunque los analistas advierten que estas medidas podrían ser insuficientes.
Reacción del mercado
Según el contador público y experto en mercado de capitales Matías Battista, el mercado está reaccionando ante la percepción de que la etapa actual del plan económico se encuentra agotada y que se avecina un nuevo esquema vinculado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). "El FMI estaría imponiendo condiciones para destrabar nuevos desembolsos, y una de ellas sería la eliminación del dólar blend, dado que el Banco Central no está logrando acumular reservas", señaló Battista.
Otra de las exigencias del organismo multilateral sería la implementación de una banda de flotación para el tipo de cambio, reemplazando el actual esquema de microdevaluaciones controladas. "La propuesta del FMI apunta a que el dólar se mueva libremente dentro de ciertos límites, interviniendo el Banco Central solo cuando el valor rompa la banda, ya sea al alza o a la baja", explicó el experto.
El gobierno, por su parte, busca que el FMI libere fondos frescos para sostener el actual esquema cambiario, pero las negociaciones están en un punto de tensión. "El FMI considera que el modelo vigente no es sostenible y, por eso, exige cambios estructurales", afirmó Battista.
Más allá de la aprobación del Congreso respecto a un eventual acuerdo con el organismo internacional, lo que verdaderamente preocupa a los inversores es si habrá modificaciones en el plan económico. La próxima etapa de esta negociación será clave para definir el rumbo de la economía argentina en los meses venideros.













