un caso que conmocionó al país

El relato de la madre de Lara Arreguiz: "Mi hija no falleció en un pasillo"

Claudia Sánchez dijo que su hija murió "en la terapia intensiva de un hospital público, pero estuvo solo cinco horas porque le costó mucho llegar ahí, para tener un respirador"

Martes 25 de Mayo de 2021

Hace dos semanas que las autoridades de hospitales de la ciudad de Santa Fe advierten que están trabajando al límite de su capacidad. Quedó en evidencia la situación crítica anunciada con la muerte de Lara Arreguiz de 22 años en el Hospital Iturraspe viejo, hecho que conmueve a todo el país. La madre de la joven, Claudia Sánchez, conto su versión de la odisea que debió atravesar su hija y denunció falencias en la atención médica.

Asimismo Claudia aclaró que la foto que circula en redes sociales y medios es del momento en que su hija estuvo en el pasillo del Hospital Iturraspe esperando ser atendida por un médico, y que no fue allí donde falleció. Al mismo tiempo criticó la atención recibida. Cabe recordar que este lunes el director del Hospital Iturraspe, Francisco Villano, dijo a UNO Santa Fe sobre Lara: "Se la admisionó y luego de 30 minutos de haber llegado al hospital fue atendida por los médicos". La madre de la joven atendió las palabras del director y aseguró que va a iniciar acciones legales.

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"Me duele mucho lo que dijo el director del hospital que mi hija murió en una terapia intensiva de un hospital público, haciendo alarde y que esa foto del pasillo es mentira. Mi hija sí murió en un hospital público, pero estuvo cinco horas en una terapia. No se la dieron de un primer momento. El médico que la vio en el pasillo atendió a su paciente que le tocaba, ella tuvo que esperar su turno", expresó Claudia este lunes por la noche en una entrevista en América TV.

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Y agregó: "En todos los medios ponen que falleció en un pasillo. Y no, no falleció en un pasillo. Falleció en la terapia intensiva de un hospital público, donde estuvo no más de cinco horas porque le costó mucho llegar ahí, para tener un respirador. Mientras hay otras personas que se hace lo imposible para que tengan lo mejor, ella siendo insulinodependiente tenía tenía la prioridad y no la atendieron como tal".

Lara empezó con síntomas el viernes 14. El domingo 16 la joven fue al Protomédico de Recreo para ser atendida. No quedó internada. El lunes por la mañana le dieron el resultado de Covid positivo, al mediodía de ese mismo día llegaron al Iturraspe donde estuvo en una sala de aislamiento y a la noche fue internada, con traslado en ambulancia, en una sala general del Hospital Iturraspe viejo. Luego fue a terapia intermedia hasta el jueves 20 que pasó al área intensiva, todo del mismo nosocomio. El viernes a la madrugada murió.

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La odisea de Lara

En una detallada descripción de cada paso dado en la búsqueda para que su hija sea atendida, Claudia recordó: "Lara me llamó el viernes 14 diciéndome que se sentía mal. Que tenía hambre y no podía comer, qué tenía vómitos y un poco un poquito de tos".

Lara era oriunda de la ciudad de Santa Fe, como su familia, pero vivía en Esperanza ya que era estudiante de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL. "La traigo a casa el sábado, tenía un poco más de tos seca y entonces compramos un jarabe y le hice nebulizaciones con suero fisiológico nada más como para que le destape un poco y pueda toser porque me decía que se había bañado y se había acostado con estufa, que probablemente esto le hizo mal", detalló.

"El domingo ya cuando ella se ahogaba que no podía respirar, decido llevarla al hospital Protomédico de Recreo. Ahí la atiende una doctora que le mide la saturación de oxígeno y tenía 90, es muy bajo. Me dijeron que tenía neumonía en los dos pulmones. Por tal caso ella suponía que era Covid. Nos dijo que la neumonía no se da en los dos pulmones, muy rara vez. Me explicaron que en la sala de Covid no tenían lugar porque había dos personas, una ya con positivo y la otra sospechosa. Que no la iban a dejar ahí y que aparte tampoco tenían las condiciones para atender a una persona con diabetes", siguió.

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Y relató que Lara estuvo dos horas sentada con oxígeno. "Se le bajó el azúcar, se descompuso, le midieron y tenía 70. Voy y golpeo una puerta en la sala Covid y sale un enfermero, le digo si podía llamar a la doctora porque ella se sentía muy mal. Me dijo que la doctora estaba atendiendo en otra guardia porque había una sola médica esa noche, que tenía que esperar. Me cerró la puerta. Entonces ella se enojó, se sacó el oxígeno, se levantó y golpeó muy fuerte la puerta. Salió una enfermera enojada preguntando quién había golpeado fuerte la puerta y ella le empezó a gritar que no veían que estaba mal, que necesitaba la doctora. Fueron gritos ahí hasta que llegó la doctora. Le dijeron que me la lleve y me dieron una loratadina para la aplicación de la garganta y que vuelva al otro día cunado la iban a hisopar", dijo Claudia.

La madre de Lara relató que el lunes por la mañana volvieron al Protomédico donde le indicaron que espere en el patio para no estar en contacto con otras personas. "La llaman, le hacen la placa, se la dan enseguida y pasan a hisoparla. Nos vuelven a hacer esperar y se vuelve a acostar en el sol sobre mis piernas. Nos llama la doctora que ya tenía el resultado, cuando ingresamos nos dice que es positivo. Pero que no la podían atender ahí y que si ellos llamaban al hospital entre que llegue la ambulancia y todo eso se iba a demorar mucho. Nos dijeron que vayamos a casa, que si se ahogaba, como tenía movilidad, que la lleve al Hospital Iturraspe. Hasta ese momento no la habían medicado entonces le pregunto qué puede tomar. Y saca de la vitrina una caja de antibióticos y me la da, me dice una cada ocho horas durante una semana", contó Claudia sobre la atención recibida.

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"Nos fuimos a casa. Le di los remedios, eran las 11. Y a los 15 minutos se ahogaba, empezó a toser entonces la llevo al Iturraspe como ellos me habían dicho. Que de ahí la iban a derivar a un sanatorio, eso fue lo que me dijo la doctora del Protomédico que me atendió ese día. Me dijo que en ese momento estaba estable, porque no era una persona crítica para internar pero que tampoco estaba bien. Apenas ingreso al Iturraspe con las placas en la mano y el resultado de Covid, lo primero que digo es que es insulinodependiente, que viene del Protomédico con Covid positivo y una neumonía bilateral. Me hacen ingresar, entré a un único hall con una cinta que decía peligro. De un lado había una ventanilla para Covid, y del otro lado de la cinta una ventanilla para las urgencias comunes", recordó.

La foto

"En ese pasillo surgió esa foto con ella está tirada. Cuando nos dicen que esperemos me dice que se sentía mal que se sentía que se iba a desmayar. Vuelvo a la muchacha de admisión que por favor la haga pasar porque se sentía mal, me dice «sí señora ya la van a llamar». Vuelvo donde estaba Lara sentada, que se larga a llorar. Un muchacho la ve que está llorando y ahí se levanta sale de la sala y va a anunciarla donde estaban las enfermeras. Me llaman, es un pasillo donde hay tres consultorios, en el primero una enfermera que recibe a todos y ahí como que los van derivando. El segundo consultorio es de respiratorio y de pacientes Covid, y el tercer consultorio está al fondo del pasillo atendían las otras emergencias. O sea que todos pasaban por el mismo pasillo", describió Claudia sobre el lunes 17.

Al ser llamada por la enfermera, Lara pasó sola. "Cuando sale le dicen que espere a que el médico la llame. Ahí me dice que se quiere acostar. Le digo que espere, empecé a mirar a ver dónde. Le digo que venga conmigo a la silla. Me dice que no, que se quiere acostar, veo que hay una camilla atrás de las sillas para esperar ser atendidos y le preguntó al hombre de seguridad si se puede acostar ahí y me dice que no, supongo que por protocolo", dijo Claudia.

"Entonces Lara me dice «yo me acuesto igual», en el piso. Yo le digo que no, que está sucio y frío. Me dice que no le importa, que se quiere acostar. Entonces pusimos la campera que llevaba y un bolsito mío y se acostó. Una señora que estaba ahí se acerca, y me dice «vamos a taparla porque hace frío». Se sacó la campera la señora y la tapó. Ahí salió el médico del fondo que atendía a las emergencias generales. Pasó por al lado, la miró y ahí fue cuando le saqué la foto. Me miró y le digo que todavía no la atienden. Él me dice que ya la van a llamar. Hizo pasar a su paciente y se fue", continuó.

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La mamá de Lara habló de su dolor por todo lo que tuvo que pasar su hija "un día y medio para poder conseguir una cama". "Estuvo casi nueve horas en el hospital, en una salita aislada donde no fue atendida como ellos dicen porque tengo los mensajes y los chats de mi hija cuando se escribía conmigo. Recién a la medianoche la buscó una ambulancia para ser trasladada al Hospital Iturraspe viejo donde estuvo un día en una sala común, un día en una sala intermedia por el tema de su glucosa y al tercer día recién la pasaron a terapia intensiva donde no estuvo más de cinco horas y falleció supuestamente por tres paros respiratorios. Es lo que le dijeron al papá cuando fue al hospital, yo nunca pude ir porque estaba aislada por ser contacto estrecho", afirmó.

"Tal vez se moría igual. Pero me duele que no hubo empatía, ni sentido común por parte de los profesionales al verla a ella acostarse en el piso porque no la dejaron subir a una camilla. Se acostó en el piso a esperar que la atienda un médico", expresó. Claudia además aclaró que no tuvo síntomas, que estará aislada hasta este miércoles y que por ser docente tenía colocada la vacuna. "No me contagié, mis hijos tampoco gracias a Dios. Y eso que estuve con ella esos dos días, de acá para allá. La llevé en el auto, la contenía en los patios de los hospitales. Me duele muchísimo todo lo que tuvo que pasar antes de su muerte", sostuvo.

Y sostuvo: "El dolor lo llevo por dentro y la voy a sentir toda la vida a mi hija. Era insulinodependiente desde los 10 años, entonces siempre la consentí en sus sueños, en que haga lo que le gustaba porque yo sabía que mi hija no iba vivir mucho. Porque es una enfermedad que va por dentro, que lastima los órganos y siempre pensé que a los 30 o 35 años iba a terminar en una terapia intensiva por algún órgano dañado. Pero no así, no que se iba a morir porque se demoraron en atenderla. Porque tuve que andar de acá para allá porque no había camas".

"Me siento destrozada. Y fuerte a la vez. Para no callar lo que le pasó a mi hija antes de tener una cama en terapia. Para responder las pavadas que están diciendo por ahí. Por ejemplo el director del Hospital Iturraspe que ahora niega que esta foto es en el hospital, niega que mi hija no fue atendida rápido. Yo no soy una mentirosa, no tengo por qué mentir. No tengo ganas de estar pasando por todo esto. No voy a recuperar a mi hija porque ya está, ya la perdí. Tal vez tendría que ponerme a pensar qué otra cosa podría haber hecho para que ella no llegue a lo que llegó. Pero ya está. Lo que me queda ahora por hacer es contar la verdad para que no le vuelva a pasar a nadie más. Para que de ahora en más una persona que es insulinodependiente como era ella desde los 10 años tenga prioridad en todos los servicios sanitarios, en todas las emergencias", concluyó.

Qué dijo Villano

En una entrevista con UNO Santa Fe, el director del Iturraspe explicó: "La paciente tuvo atención médica en todo momento. Ingresó el lunes pasado. Se la admisionó y luego de 30 minutos de haber llegado al hospital fue atendida por los médicos. Estuvo cerca de seis horas en una salita de aislamiento en la guardia con hidratación, donde se le hizo una tomografía hasta que vino la ambulancia y nos dieron cama en el viejo Iturraspe. Aparentemente venía con un diagnóstico de Covid. En ese momento no teníamos una cama, tampoco había en sanatorios privados, entonces se la derivó. Después del traslado fue a sala general".

Al ser consultado Villano sobre si fue correcto el procedimiento que hizo la familia de primero llevarla al centro de salud más cercano, y qué debe hacer cualquier persona si detecta síntomas, respondió: "Tiene que ir al centro de salud más cercano, y si desde allí se considera que tiene que ser atendido en otra institución se pide una unidad de traslado o puede considerar que tiene que irse a su casa y se le da los signos de alerta".

E insistió: "La chica tuvo atención. Estuvo en hospital internada. No es que murió sin atención médica. No estoy diciendo que somos perfectos, pero también tengamos en cuenta el tema de la saturación, la cantidad de trabajo y el agotamiento del personal son hechos importantes. Es a los que tenemos que cuidar y es lo más valioso".

"Hace un año y medio que el personal de salud está trabajando a destajo, sin parar. La gente parece que no lo entiende. Es la imagen que uno no quisiera tener, como que la chica fue dejada o no atendida, no es la imagen del esfuerzo que está haciendo todo el personal de salud cada día", destacó el director del nosocomio.

Sobre esta situación, Villano además alertó: "Estamos viendo gente muy joven. Esta chica tenía una comorbilidad. Era diabética tipo 1 y eso también la pone en una situación de más riesgo. El promedio de edad que tenemos en la terapia es de 50 años. Son pacientes jóvenes. De hecho tenemos dos pacientes embarazadas una de 27 y otra de cerca de 30, las dos en terapia y con respirador".

Por su parte Claudia le respondió: "Quiero aclararle al director del hospital, al señor Villano, que las cosas son como las cuento porque yo estuve con mi hija ahí, no él. No estuvo en ningún momento, así que no sabe si son o no así. Voy a iniciar acciones legales porque me duele mucho lo que dijo el director del hospital que mi hija murió en una terapia intensiva de un hospital público, haciendo alarde y que esa foto del pasillo es mentira. A mi hija la mató todo el tiempo que tuvo que esperar, todo lo que tuvo que hacer para llegar a una terapia, se la tenían que dar ese domingo. A mi hija la trataron como a una persona de quinta, no de cuarta. Nunca le dieron la posibilidad de ser atendida como correspondía por ser insulinodependiente. Quiero que esto no vuelva pasar, que no haya otra Larita".

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