La tranquilidad característica de la zona costera se vio alterada el último fin de semana cuando la comuna de Arroyo Leyes, en un operativo conjunto con la Policía, procedió a la desarticulación de una fiesta clandestina y a la clausura de la propiedad privada.
Engaño y clausura: pidieron permiso para una reunión familiar y armaron una fiesta electrónica en Arroyo Leyes
El evento fue autorizado como una reunión familiar, pero terminó siendo una fiesta electrónica con más de 100 personas. El presidente comunal, Eduardo Lorinz, advirtió que las sanciones económicas para los propietarios de los inmuebles son "muy elevadas".
Clausura en Arroyo Leyes. Endurecen controles por ruidos molestos y eventos no autorizados en casas de alquiler.
El evento, que no contaba con ninguna autorización legal, superaba ampliamente los límites de concurrencia y decibeles permitidos por las ordenanzas locales.
El presidente comunal, Eduardo Lorinz, detalló en diálogo con Sol Play que el hecho se originó bajo un engaño: los organizadores habían solicitado permiso para un evento familiar de escala reducida. Sin embargo, tras una inspección de Higiene y Seguridad, que inicialmente dio el visto bueno para una reunión íntima, la situación mutó en una fiesta electrónica convocada masivamente por redes sociales.
El conflicto entre el descanso y la clandestinidad en Arroyo Leyes
Lorinz destacó la complejidad de gestionar una localidad que es el tercer destino turístico de la región:
Convivencia: en Arroyo Leyes conviven residentes permanentes con turistas que buscan descanso. "Estos eventos preocupan porque rompen la paz del vecino", señaló el jefe comunal.
Modus operandi: las redes sociales permiten organizar encuentros de más de 100 jóvenes en cuestión de horas, dificultando la prevención pero no la intervención.
Prohibición vigente: el mandatario recordó que en la localidad está prohibida la instalación de boliches, pubs o eventos de magnitud en casas quinta.
Responsabilidad de los propietarios
Un punto clave del mensaje comunal fue la advertencia a los dueños de las propiedades alquiladas. Según la normativa vigente, la responsabilidad legal y económica recae directamente sobre el propietario del inmueble, independientemente de quién sea el inquilino temporal.
"Las multas son fuertes y las hacemos cumplir", sentenció Lorinz, quien recomendó a los dueños de casas quinta incluir cláusulas específicas en los contratos de alquiler que prohíban expresamente la realización de eventos y el uso de música a alto volumen para resguardarse legalmente.
Gracias a la rápida denuncia de los vecinos y la intervención policial, el evento pudo ser paralizado antes de que pasara a mayores, reafirmando que la comuna posee las herramientas legales para garantizar el orden en el distrito.














