De acuerdo a datos del Centro de Informaciones Meteorológicas (CIM) de la FICH-UNL, enero de 2026 registró una temperatura media de 26,7 °C, convirtiéndose en el enero más fresco de los últimos cinco años en Santa Fe.
La temperatura media de enero en la ciudad de Santa Fe fue la más baja de los últimos cinco años
Enero de 2026 registró una temperatura media de 26,7 °C. En enero de 2023 la temperatura media alcanzó los 29,5 °C, mientras que en 2022 y 2025 también se ubicó cerca de los 29 °C.
José Busiemi/UNO Santa Fe
La cifra contrasta con los valores elevados que se repitieron en temporadas recientes. En enero de 2023, por ejemplo, la temperatura media alcanzó los 29,5 °C, mientras que en 2022 y 2025 también se ubicó cerca de los 29 °C, consolidando una seguidilla de veranos intensos y prolongados.
Incluso enero de 2024, que había mostrado un leve descenso, quedó por encima del registro de este año con 27,7 °C, un grado más que el valor actual. Además, el dato de 2026 se ubicó por debajo del promedio histórico decenal, estimado en 27,7 °C.
Máximas de casi 40 grados
Sin embargo, los datos también muestran que el alivio fue relativo, ya que los picos de calor extremo siguieron presentes, una constante del verano santafesino.
El análisis de las temperaturas máximas aporta un matiz clave. Si bien enero de este año no alcanzó los récords extremos registrados en otras temporadas —cuando se llegaron a medir 46,6 °C como valor máximo absoluto del período—, el termómetro volvió a escalar hasta los 39 °C, una marca elevada que confirma la persistencia de episodios de calor intenso.
Este contraste entre un promedio mensual más bajo y máximas aún elevadas refleja una característica cada vez más habitual del clima regional: menos días consecutivos de calor extremo, pero jornadas puntuales con temperaturas muy altas.
Datos de temperatura en todo 2025 en Santa Fe
Los datos observados por la Estación Meteorológica FICH de la Universidad Nacional del Litoral confirman que 2025 fue un año marcado por fuertes contrastes térmicos en la ciudad de Santa Fe, con episodios de calor extremo, irrupciones de frío intenso y transiciones estacionales aceleradas.
El registro anual indica una temperatura máxima absoluta de 42,8 °C, una mínima de –1,4 °C y una temperatura media anual de 20,1 °C, valores que sintetizan un comportamiento climático de alta variabilidad.
El verano se presentó particularmente exigente. Enero alcanzó una temperatura media de 28,3 °C, con una máxima de 42,2 °C y noches que no bajaron de los 18,1 °C, una combinación que incrementó el estrés térmico. Febrero profundizó esta tendencia y se convirtió en el mes más caluroso del año, con una media de 28,4 °C y la máxima anual de 42,8 °C, mientras que marzo, aunque mostró un descenso en el promedio a 24,0 °C, todavía registró picos elevados de hasta 38,9 °C, confirmando la persistencia del calor más allá del verano astronómico.
El otoño trajo un descenso térmico rápido, pero irregular. Abril promedió 18,5 °C, mientras que mayo cayó a 10,7 °C, aunque este último mes llegó a registrar una máxima de 31,7 °C, reflejando la coexistencia de jornadas templadas con otras de características veraniegas.
El invierno presentó episodios fríos puntuales pero intensos: junio registró una mínima de –0,6 °C y julio alcanzó el valor más bajo del año con –1,4 °C, en un contexto de temperaturas medias invernales moderadas, cercanas a los 11–13 °C.
A partir de agosto comenzó un marcado repunte térmico. La primavera mostró un retorno acelerado del calor, con máximas de 32,8 °C en septiembre, 36,3 °C en octubre y el mismo valor en noviembre, mientras que las medias mensuales subieron rápidamente de 17,7 °C a 22,8 °C en apenas tres meses.
Diciembre cerró el año con condiciones claramente veraniegas, al alcanzar una temperatura media de 26,6 °C y una máxima de 38,2 °C, dejando configurado un escenario de altas temperaturas persistentes.
En conjunto, el detalle mensual del año 2025 evidencia un clima caracterizado por extremos térmicos y alta amplitud anual, con veranos prolongados e intensos, inviernos breves pero con irrupciones frías marcadas y una primavera corta, de calentamiento rápido.
















